
El mapa del fraude digital en España se está reconfigurando y las aplicaciones de mensajería privada han pasado a estar en el centro de las preocupaciones. Lo que antes se concentraba sobre todo en redes sociales abiertas, ahora se está desplazando a canales cifrados donde el control es menor y resulta más difícil seguir la pista a los estafadores.
En este nuevo escenario, Telegram se ha convertido en la plataforma con mayor concentración de ciberestafas en España. Los datos recopilados por Revolut en su último Informe sobre Seguridad del Consumidor y Delitos Financieros apuntan a que la app de mensajería ya es el principal punto de origen de los engaños comunicados por los usuarios españoles, y una de las grandes protagonistas del repunte del fraude online en Europa.
Telegram, la red donde más crecen las estafas
Según el análisis de Revolut, los incidentes de fraude originados en Telegram han aumentado un 233% a nivel global respecto a 2024, lo que la sitúa como la aplicación en la que más se han intensificado las estafas en el último año. No se trata solo de un salto porcentual llamativo: el peso de la plataforma dentro del total ya es muy significativo.
En términos agregados, Telegram concentra aproximadamente una quinta parte (21%) de todas las estafas reportadas en el mundo a Revolut. En otras palabras, uno de cada cinco engaños comunicados a la entidad tiene su origen en esta herramienta, que combina chats privados, canales públicos con miles de miembros y un nivel elevado de anonimato relativo para sus usuarios.
Los responsables del informe señalan un cambio de paradigma en la forma de operar de los estafadores. En lugar de centrarse en redes sociales públicas, optan cada vez más por “refugiarse” en entornos encriptados, donde pueden mover sus campañas con rapidez y con mucha menos exposición. Este traslado hacia la mensajería privada dificulta tanto la detección temprana como la respuesta coordinada de las autoridades y de las propias plataformas.
Revolut subraya que el carácter privado y cifrado de Telegram, muy valorado por quienes buscan proteger sus conversaciones, también está siendo aprovechado como herramienta para ocultar tramas de fraude complejas. El informe define la app como “particularmente eficaz” para articular engaños sofisticados que combinan ingeniería social, anuncios falsos y presiones psicológicas sobre las víctimas.

España: Telegram lidera las ciberestafas y la diana son las compras online
Si se pone el foco en España, el impacto resulta aún más evidente. El informe sitúa a Telegram como la red social con mayor concentración de estafas en 2025 en el país, acumulando el 22% de los casos comunicados a Revolut por usuarios españoles. Es decir, más de una de cada cinco ciberestafas reportadas desde España se inició en esta aplicación.
La entidad financiera advierte de que los delincuentes están explotando el entorno privado y encriptado de la app para escalar sus operaciones fraudulentas “con gran rapidez”. Muchas prácticas que anteriormente se llevaban a cabo mediante anuncios o mensajes en redes sociales abiertas se han mudado a canales y chats de Telegram, donde el contacto con la víctima es más directo y la supervisión, bastante menor.
Por tipologías, las estafas vinculadas a compras por Internet son las más habituales en España. En 2025 representaron el 53% de todas las estafas registradas por Revolut en el país, algo más de la mitad del total. Normalmente se apoyan en supuestas ofertas irresistibles, tiendas online que imitan a comercios consolidados o productos muy demandados a precios demasiado bajos para ser reales.
Este tipo de fraude se sustenta en páginas web falsas, pasarelas de pago fraudulentas y campañas encubiertas en redes. El usuario cree estar ante una tienda legítima, introduce sus datos y realiza el pago; sin embargo, cuando intenta reclamar el pedido, se encuentra con que la web ha desaparecido, la empresa nunca existió o no hay manera de contactar con nadie.
La interconexión entre redes sociales y mensajería privada facilita el circuito: el engaño puede empezar con publicidad dudosa en plataformas como Facebook, Instagram o TikTok y terminar en un chat cerrado de Telegram, como ocurre en casos de compra de casas por Telegram, donde el estafador remata la operación y convence al usuario para que complete el pago sin demasiadas garantías.

Falsas ofertas de empleo: Telegram concentra más de la mitad de los casos mundiales
Más allá de las compras fraudulentas, el estudio de Revolut apunta a un fenómeno especialmente preocupante: el auge de las estafas relacionadas con ofertas de trabajo. A nivel internacional, este tipo de engaño se ha triplicado respecto al año anterior, hasta alcanzar ya el 22% del total de casos de fraude detectados en 2025.
En este terreno, Telegram juega un papel clave. De acuerdo con los datos del informe, el 58% de las estafas asociadas a ofertas de empleo a nivel global se habrían originado en esta plataforma. En la práctica, más de la mitad de los engaños laborales detectados se inician en chats o canales de Telegram, disfrazados de oportunidades atractivas, flexibles y con alta remuneración.
El modus operandi suele seguir un patrón bastante repetido: se ofrecen trabajos sencillos, ingresos elevados o tareas desde casa para las que apenas se pide experiencia. Una vez que la víctima muestra interés, los estafadores piden pagos por adelantado para supuestos materiales, cursos de formación, tasas administrativas o verificaciones especiales. Cuando el dinero se transfiere, el proceso se interrumpe y la “empresa” desaparece.
Este tipo de fraude se alimenta de la incertidumbre laboral y de la necesidad de ingresos extra, aprovechando contextos económicos complicados. El contacto directo a través de mensajería encriptada refuerza la sensación de cercanía y de trato personalizado, lo que puede hacer que muchas personas bajen la guardia y acepten condiciones que, vistas con más calma, despertarían sospechas.
Revolut destaca que el boom de estas ofertas falsas evidencia hasta qué punto los estafadores adaptan su discurso a las preocupaciones del momento, utilizando el lenguaje del emprendimiento, el trabajo remoto o los “ingresos pasivos” para captar la confianza de potenciales víctimas tanto en España como en el resto de Europa.
Meta sigue al frente en volumen total y TikTok acelera
El ascenso de Telegram en el terreno de las ciberestafas no significa que el problema se haya reducido en otras plataformas. El informe señala que el ecosistema de Meta continúa siendo el principal origen de fraudes a nivel global, agrupando redes y servicios como Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads.
En 2025, las plataformas de Meta concentraron el 44% de todas las estafas reportadas a Revolut en el mundo, manteniendo así por cuarto periodo consecutivo el primer puesto como foco de origen de estos engaños. Pese a la inversión en moderación, filtros de anuncios y herramientas de reporte, el volumen absoluto de fraudes sigue siendo muy alto.
Dentro del grupo, Facebook continúa siendo la red con más casos detectados, especialmente en lo que respecta a compraventa entre particulares, páginas clonadas que suplantan a comercios y promociones irreales. Aun así, la tendencia apunta a un progresivo desplazamiento hacia servicios de mensajería privada —incluyendo WhatsApp y Telegram— donde las comunicaciones son menos visibles y, por tanto, más difíciles de monitorizar.
El informe también llama la atención sobre la evolución de TikTok. Aunque su peso absoluto en volumen de estafas todavía es menor que el de Meta o Telegram, el porcentaje de fraudes originados en la aplicación se ha multiplicado por seis en solo un año. Este crecimiento tan rápido sugiere que la plataforma de vídeos cortos se está convirtiendo en un terreno fértil para campañas de engaño dirigidas, sobre todo, a públicos jóvenes.
En conjunto, la combinación de Meta a la cabeza en cifras totales, Telegram como gran foco emergente y TikTok con un repunte acelerado dibuja un entorno en el que prácticamente ninguna red social o app de mensajería queda al margen del problema, ni en España ni en el resto de Europa.
Publicidad fraudulenta y millones en ingresos en Europa
Una parte esencial del fenómeno se concentra en la publicidad engañosa que circula por redes sociales y plataformas digitales, un riesgo real para el futuro del comercio electrónico. El informe de Revolut, apoyado en datos de Juniper Research, estima que las matrices de las grandes plataformas obtuvieron alrededor de 4.400 millones de euros en ingresos en Europa durante 2025 procedentes de anuncios fraudulentos dirigidos a usuarios del continente.
Estas cifras reflejan tanto la magnitud del problema como los incentivos económicos que siguen existiendo para que ciertos contenidos consigan colarse entre los filtros. Aunque la mayoría de campañas publicitarias son legítimas, una proporción nada despreciable promociona inversiones inexistentes, tiendas fantasma, servicios financieros de dudosa legalidad o sorteos que nunca llegan a celebrarse.
La sofisticación de estas campañas ha ido a más. Cada vez es más habitual que imiten la imagen de marcas reconocidas, entidades financieras o instituciones públicas, utilizando identidades visuales muy pulidas y mensajes diseñados con ayuda de herramientas de inteligencia artificial. Para el usuario medio, distinguir a simple vista una promoción falsa de otra real resulta cada vez más complicado.
El recorrido de estos anuncios suele seguir una ruta bastante clara: empiezan como creatividades publicitarias aparentemente normales, se muestran en el feed de redes sociales o en webs de terceros, y, cuando el usuario hace clic, se le redirige a formularios o páginas preparadas para capturar datos personales, credenciales bancarias o pagos directos.
Este escenario, unido al desplazamiento progresivo del fraude hacia entornos encriptados como Telegram, refuerza la necesidad —según el informe— de que las grandes tecnológicas asuman un papel más activo en la detección y filtrado de contenidos problemáticos. Los autores insisten en que la protección no puede recaer únicamente en el usuario final o en las entidades financieras que asumen el coste cuando el engaño ya se ha consumado.
Presión regulatoria en la UE y respuesta del sector financiero
Ante el incremento constante de los fraudes online, la Unión Europea está reforzando el marco regulatorio para intentar frenar la tendencia. Entre las iniciativas más relevantes se encuentra el futuro Reglamento de Servicios de Pago (PSR), así como una estrategia específica contra el fraude digital que busca imponer obligaciones más estrictas a bancos, proveedores de pago y grandes plataformas tecnológicas.
En el caso de España, el informe valora positivamente las medidas que el Gobierno ha puesto en marcha para combatir las estafas digitales. Estas iniciativas persiguen mejorar la cooperación entre entidades financieras, operadores de telecomunicaciones y redes sociales, con objetivos como reforzar los sistemas de supervisión, agilizar el intercambio de información y aclarar las responsabilidades cuando se produce una ciberestafa.
El sector financiero también está ajustando sus procesos. Revolut asegura que destina cerca de un tercio de su plantilla global a la prevención de delitos financieros y lucha contra el fraude. Entre las herramientas desarrolladas recientemente destaca un chatbot de detección de estafas basado en inteligencia artificial, conocido como Scam Buster, que analiza el contexto de las operaciones del cliente y lanza avisos personalizados si detecta comportamientos sospechosos.
Además, la entidad ha incorporado funciones como Street Mode, que permite configurar ubicaciones consideradas de confianza para las transacciones, y sistemas de verificación de llamadas directamente dentro de la app, pensados para ayudar al usuario a comprobar si quien le contacta es realmente un empleado autorizado o un impostor que intenta obtener datos sensibles.
La compañía también ha promovido encuentros como el Revolut FinCrime Summit, en los que se ha reunido a reguladores, expertos y representantes de la industria para compartir buenas prácticas en la lucha contra el crimen financiero. Su responsable de delitos financieros, Woody Malouf, resume la situación apuntando a que la rapidez con la que se expanden las estafas en Telegram ejemplifica lo veloz que evoluciona el ecosistema criminal, y pide que las empresas de redes sociales y mensajería asuman un compromiso más decidido en la protección de los usuarios.
Un escenario que obliga a extremar precauciones para los usuarios
El conjunto de datos que sitúa a Telegram como la plataforma donde más crecen las ciberestafas, el liderazgo sostenido de Meta en volumen total y el fuerte repunte de TikTok dibuja un entorno en el que ninguna gran app queda al margen del riesgo. El giro hacia los chats cifrados, el auge de las ofertas de empleo fraudulentas y el peso de la publicidad engañosa crean un contexto exigente tanto para reguladores como para empresas y ciudadanos.
En Europa y, de forma muy visible, en España, la combinación de compras online falsas, fraudes laborales y campañas publicitarias manipuladas hace que la prudencia sea más necesaria que nunca. Verificar con calma la identidad de quien contacta, desconfiar de las gangas demasiado buenas para ser ciertas, revisar las direcciones web con detalle, evitar pagos por adelantado en contextos dudosos y reforzar la seguridad de dispositivos y cuentas son pasos básicos que pueden marcar la diferencia.
Todo apunta a que el fraude digital va a seguir evolucionando al mismo ritmo que lo hacen las herramientas online, y que los ciberdelincuentes continuarán aprovechando canales como Telegram para llegar a nuevas víctimas. En este contexto, la combinación de regulación más estricta, mayor implicación de las plataformas y hábitos de precaución por parte de los usuarios será clave para reducir el impacto de unas ciberestafas que, a día de hoy, ya se consideran uno de los principales riesgos digitales en España.
