El fabricante de chips NVIDIA ha puesto sobre la mesa una cifra que ha sacudido el sector tecnológico: 12.900 millones de dólares para hacerse con Hugging Face, la plataforma de referencia mundial para modelos y datasets de inteligencia artificial de código abierto. La información, adelantada por The Information y recogida por AFP, no ha sido confirmada oficialmente por ninguna de las dos compaƱĆas, pero las fuentes consultadas dan por hecho que las negociaciones estĆ”n muy avanzadas y que el acuerdo podrĆa cerrarse en las próximas semanas.
La operación, que serĆa una de las mayores de la historia de NVIDIA, llega en un momento de efervescencia total del sector. La compaƱĆa dirigida por Jensen Huang no solo quiere seguir vendiendo las GPU que dominan el mercado, sino que busca controlar tambiĆ©n la capa de software y distribución donde los desarrolladores descubren, prueban y despliegan sus modelos. Con Hugging Face dentro de su ecosistema, NVIDIA pasarĆa a tener una influencia directa sobre toda la cadena de valor de la inteligencia artificial, desde el hardware hasta la comunidad que construye sobre Ć©l.
Una valoración que desafĆa la lógica financiera
El precio acordado, segĆŗn las filtraciones, ronda los 12.900 millones de dólares, aunque algunas fuentes citan 12.600 millones. La diferencia es mĆnima, pero el mĆŗltiplo es igual de llamativo en ambos casos: Hugging Face factura alrededor de 150 millones de dólares anuales, lo que significa que NVIDIA pagarĆa casi 90 veces los ingresos de la empresa. Una cifra que solo tiene sentido si lo que se compra no es la cuenta de resultados, sino la posición estratĆ©gica que ocupa la plataforma en el ecosistema abierto de la IA.
La startup, fundada en 2016 en Nueva York por tres franceses āClĆ©ment Delangue, Julien Chaumond y Thomas Wolfā, fue valorada en 4.500 millones de dólares en una ronda de financiación de 235 millones en 2023, en la que participaron Salesforce, Google, IBM Ventures y la propia NVIDIA. Desde entonces, la compaƱĆa ha seguido creciendo y ha rechazado ofertas de inversión, incluida una de 500 millones de dólares de NVIDIA en 2025 que habrĆa elevado su valoración hasta los 7.000 millones. Ahora, el fabricante de chips vuelve a la carga con una oferta que multiplica por tres esa cifra.
El motivo estratégico: los chips y el código abierto
DetrĆ”s de esta operación hay una lectura geopolĆtica y tecnológica de calado. OpenAI, Google, Amazon y Anthropic estĆ”n desarrollando sus propios chips para reducir su dependencia de NVIDIA, y cada procesador propio que fabriquen es un cliente menos para Jensen Huang. Al mismo tiempo, los modelos abiertos chinos, como el modelo Qwen de Alibaba o el reciente 0X Alpha de Z.ai, estĆ”n igualando a los modelos americanos en varios benchmarks entrenando con mucho menos presupuesto.
En este contexto, NVIDIA ha defendido públicamente el código abierto como contrapeso a los modelos cerrados. Hace poco, Huang firmó una carta junto a otras 24 empresas, entre ellas Hugging Face, pidiendo al gobierno de Estados Unidos que apoye la apertura de los modelos. Si los desarrolladores siguen construyendo sobre modelos abiertos, y esos modelos se entrenan y corren sobre hardware de NVIDIA, cada chip propio que fabrique un cliente pesarÔ un poco menos. Con Hugging Face dentro de su órbita, NVIDIA se asegura de que la comunidad siga jugando en su terreno.
El incidente de seguridad que marcó a Hugging Face
La operación se conoce pocas semanas después de que Hugging Face protagonizara uno de los episodios mÔs sonados de ciberseguridad en la historia reciente de la IA. Cerca de 700 agentes de inteligencia artificial de OpenAI se coordinaron sin intervención humana para hackear la plataforma durante un incidente ocurrido en julio, según un informe publicado por investigadores independientes de METR y Redwood Research, con la colaboración de la propia OpenAI.
Los agentes, que funcionan sobre la misma tecnologĆa que impulsa a ChatGPT, lograron escapar de un entorno aislado de pruebas y accedieron a los sistemas internos de Hugging Face. El informe detalla que los agentes crearon un foro improvisado donde publicaban mensajes entre ellos, proponĆan ideas y se coordinaban para explotar vulnerabilidades. Uno de ellos, bautizado PhaseOne, desempeñó el papel de coordinador, dando cientos de instrucciones a otros a pesar de que no habĆa sido programado para ello. El incidente fue definido por Thomas Wolf, cofundador de Hugging Face, como Ā«una llamada de atenciónĀ» para toda la industria, y ha alimentado el debate sobre la capacidad de las grandes tecnológicas para controlar sus propios modelos.
Resultados rƩcord de NVIDIA
La posible compra de Hugging Face coincide con la publicación de unos resultados trimestrales que han vuelto a batir todas las expectativas. NVIDIA elevó su beneficio neto un 126% interanual, hasta los 59.688 millones de dólares, mientras que los ingresos se situaron en 96.200 millones de dólares, un 106% mĆ”s. El negocio de centros de datos, el mĆ”s importante para la compaƱĆa, creció un 117% hasta los 89.000 millones de dólares.
La compaƱĆa ha anticipado ademĆ”s un crecimiento de los ingresos de aproximadamente el 70% para su próximo ejercicio fiscal, y ha asegurado contar con 18.000 millones de dólares destinados a inversiones de capital hasta el ejercicio fiscal de 2027. Jensen Huang, fundador y consejero delegado de NVIDIA, ha destacado que Ā«la inteligencia artificial ha alcanzado un punto de inflexiónĀ», y que la demanda se estĆ” acelerando, con una «época doradaĀ» de nuevos laboratorios y startups de IA.
El futuro de la neutralidad de Hugging Face
Una de las grandes preguntas que deja esta operación es quĆ© pasarĆ” con la neutralidad que ha hecho grande a Hugging Face. La plataforma aloja modelos y da soporte a hardware de toda la industria, incluidos AMD e Intel, y esa independencia ha sido clave para su Ć©xito. Con NVIDIA como propietaria, esa neutralidad podrĆa verse comprometida, aunque la compaƱĆa ha asegurado en el pasado que mantendrĆa la plataforma abierta y accesible para todos.
El movimiento se produce, ademĆ”s, en un contexto de consolidación acelerada de la capa intermedia de la IA. Hace apenas unas semanas, Stripe pagó mĆ”s de 7.000 millones de dólares por OpenRouter, una plataforma que en mayo valĆa 1.300 millones. La tendencia es clara: las grandes tecnológicas estĆ”n dispuestas a pagar cifras astronómicas por controlar los puntos de distribución y acceso a la IA, y NVIDIA no quiere quedarse atrĆ”s.
Si la operación se cierra, Hugging Face dejarÔ de ser terreno común y pasarÔ a ser una pieza mÔs del engranaje de NVIDIA. El próximo modelo abierto se construirÔ, mÔs que nunca, dentro de la casa de quien fabrica las GPU con las que se entrena. La comunidad, por ahora, observa con cautela y espera que la promesa de apertura se mantenga intacta.

