La división de infraestructura digital de Nostrum Group ha puesto en marcha un ambicioso plan para desplegar seis grandes centros de datos en España, concebidos para atender el fuerte incremento de demanda asociado a la inteligencia artificial y a las cargas de trabajo de alta densidad. Estas instalaciones, que se planea que entren en funcionamiento a lo largo de 2027, dibujan una nueva etapa para el sector de infraestructura digital en la península.
El proyecto, canalizado a través de Nostrum Data Centers, contempla emplazamientos en Badajoz, Cáceres, Guadalajara, Pinto (Madrid), Zamudio (País Vasco) y Galicia. En conjunto, estos activos contarán con energía y suelo asegurados y están diseñados para ofrecer 500 MW de capacidad TI segura y sostenible, con la posibilidad de incorporar 300 MW adicionales en futuras ampliaciones, de modo que la potencia combinada podría alcanzar los 800 MW.
Seis ubicaciones estratégicas y hasta 800 MW de potencia
Según la información trasladada por la compañía y la consultora JLL, que actúa como asesor, todos los desarrollos disponen ya de reservas de capacidad eléctrica y terrenos garantizados, un aspecto clave en un contexto de fuerte competencia por el acceso a la red. La hoja de ruta pasa por que las seis instalaciones estén operativas de forma escalonada a lo largo de 2027, facilitando una rápida salida al mercado para los potenciales clientes.
Los proyectos de Extremadura, ubicados en Badajoz y Cáceres, figuran entre los de mayor envergadura dentro del plan, con previsiones de alrededor de 214 MW de capacidad cada uno, lo que los sitúa como pilares fundamentales de la plataforma de Nostrum Data Centers en España. A ellos se suma el centro de datos proyectado en la provincia de Guadalajara, con alrededor de 29 MW de potencia inicial, que refuerza el eje central peninsular.
Las otras localizaciones, en Pinto (Madrid), Zamudio (País Vasco) y Galicia, completan un mapa que combina cercanía a grandes núcleos de población, disponibilidad de infraestructura energética y acceso a las principales rutas de conectividad terrestres y submarinas. Esta distribución geográfica permite a Nostrum desplegar una red capaz de ofrecer baja latencia y escalabilidad a distintos perfiles de clientes, desde proveedores cloud hasta grandes corporaciones y empresas tecnológicas centradas en IA.
En conjunto, los seis activos están concebidos para formar una plataforma coordinada, con 500 MW de capacidad TI inicial asegurada y otros 300 MW reservados como margen de crecimiento. Este enfoque por fases busca adaptarse al ritmo de demanda previsto, evitando sobredimensionar de partida y permitiendo incrementar capacidad a medida que avanza la adopción de nuevas tecnologías intensivas en datos, como la IA generativa.
Respuesta al auge de la inteligencia artificial y la alta densidad
La iniciativa de Nostrum Data Centers se enmarca en un contexto en el que la inteligencia artificial está redefiniendo las necesidades de infraestructura. Los modelos de IA requieren centros de datos preparados para cargas de trabajo de alta densidad, gran disponibilidad de energía y soluciones avanzadas de refrigeración y eficiencia, elementos que este proyecto pretende priorizar desde el diseño.
La compañía afirma que estos seis desarrollos persiguen precisamente dar respuesta a esa nueva ola de demanda, combinando escalabilidad, seguridad operativa y un enfoque firme en la sostenibilidad. Se trata de activos pensados para soportar grandes clústeres de computación, con requisitos muy exigentes en términos de potencia por rack, redundancia y resiliencia de las instalaciones.
De acuerdo con los datos manejados por JLL, la consultora que asesora a Nostrum, el mercado global de centros de datos está viviendo una expansión sin precedentes. Las estimaciones apuntan a que la capacidad mundial podría pasar de 103 GW a 200 GW para 2030, prácticamente el doble en apenas unos años, impulsada en buena parte por el empuje de la IA y los servicios digitales avanzados.
La propia JLL prevé que, hacia 2030, aproximadamente la mitad de la capacidad instalada de centros de datos esté dedicada a cargas de trabajo relacionadas con la inteligencia artificial. En este escenario, proyectos como el de Nostrum Data Centers en España se posicionan como una pieza más dentro de un ciclo inversor de gran magnitud, donde la disponibilidad de ubicaciones con energía competitiva y conectividad robusta marcará diferencias.
El despegue de este mercado no solo depende de la demanda de computación, sino también de la capacidad de los operadores para integrar criterios ambientales en el diseño y operación de los activos. Nostrum subraya que su visión pasa por equilibrar innovación tecnológica y sostenibilidad, apostando por infraestructuras que minimicen el consumo de agua y optimicen el uso de recursos energéticos.
Un superciclo de inversión en infraestructura digital
Las cifras que maneja el sector apuntan a un auténtico superciclo de inversión en infraestructura durante los próximos años. Los análisis de JLL estiman que el desarrollo y expansión de centros de datos a escala global puede requerir en torno a 3.000 miles de millones de dólares en el próximo lustro, sumando la construcción de nuevos activos y la financiación asociada.
Dentro de este volumen, alrededor de 1.200 miles de millones de dólares se dirigirían a la generación de valor en activos inmobiliarios vinculados a centros de datos, mientras que en torno a 870.000 millones corresponderían a nueva financiación de deuda para impulsar estos proyectos. Estas magnitudes reflejan el peso creciente de la infraestructura digital dentro del conjunto del mercado inmobiliario y financiero global.
Una de las claves que destacan los analistas es que, pese a este crecimiento acelerado, los fundamentos del sector siguen considerándose sólidos. Las métricas de ocupación, rentabilidad y absorción de espacio no apuntan por ahora a una burbuja, sino a una demanda estructural asociada al avance del cloud, la IA, el edge computing y la digitalización de la economía.
España, con proyectos como el de Nostrum Data Centers, se está situando en el radar de los grandes inversores internacionales especializados en centros de datos. La combinación de costes energéticos relativamente competitivos, buena disponibilidad de suelo en determinadas zonas y el refuerzo de las interconexiones submarinas con otros continentes está elevando el atractivo del país frente a otros mercados europeos más maduros.
Este contexto inversor también implica una mayor exigencia regulatoria y técnica, lo que obligará a coordinar a administraciones, operadores de red, ayuntamientos e industria para agilizar permisos y facilitar la ejecución de proyectos que, como los de Nostrum, manejan plazos ajustados para estar en servicio en 2027.
España como futuro gran hub de conectividad e IA en Europa
La consultora JLL subraya que España ocupa una posición especialmente competitiva dentro del mapa europeo de centros de datos. Entre los factores que cita se encuentran el acceso a una infraestructura energética diversificada, la cercanía a puntos de presencia (PoPs) y a intercambios de internet, así como la creciente red de cables submarinos que conectan la península con América, África y otros puntos de Europa.
A estos elementos se suma que el mercado español sigue siendo uno de los que ofrece costes más ajustados en comparación con otros grandes hubs europeos, como Frankfurt, Londres, Ámsterdam o París. Esto abre la puerta a que operadores y clientes busquen en España nuevas alternativas para desplegar capacidad, reduciendo costes sin renunciar a una conectividad de primer nivel.
Desde Nostrum Data Centers se insiste en que la ambición del grupo pasa por consolidar una plataforma de referencia en centros de datos con sello español, capaz de atraer proyectos globales y, al mismo tiempo, acompañar el crecimiento digital de empresas locales y regionales. La empresa pone el foco en ofrecer rapidez de implantación y escalabilidad en sus distintas ubicaciones.
En palabras de su dirección, la prioridad es liderar una especie de «revolución verde» en infraestructura digital, de manera que el despliegue de nuevos centros de datos se lleve a cabo con criterios de sostenibilidad y responsabilidad. Este planteamiento busca, además, contribuir a la imagen de España como próximo hub de conectividad para Europa y otras regiones.
Para lograrlo, Nostrum combina el desarrollo de grandes campus de datos con la búsqueda de soluciones de eficiencia energética, desde el diseño de las salas técnicas hasta los sistemas de refrigeración, intentando reducir la huella ambiental sin comprometer la disponibilidad ni el rendimiento de los equipos que alojarán cargas de IA y servicios críticos.
Requisitos técnicos, regulación y proximidad a los núcleos urbanos
Gabriel Nebreda, CEO de Nostrum Group, ha puesto el acento en que España dispone de todos los requisitos técnicos para convertirse en un hub de inteligencia artificial, siempre que se den las condiciones adecuadas desde el punto de vista normativo y administrativo. Entre los factores clave menciona la necesidad de una regulación clara, estable y con tiempos de tramitación razonables.
El directivo ha señalado que los centros de datos orientados a IA deben ubicarse cerca de los principales núcleos urbanos, con el fin de garantizar baja latencia y facilitar el acceso a infraestructuras de transporte y mano de obra cualificada. Esta proximidad, sin embargo, debe compatibilizarse con la disponibilidad de grandes capacidades eléctricas y terrenos aptos para desarrollos de alta intensidad.
Nebreda también incide en que estos proyectos han de ser escalables y adaptables, de forma que puedan ir incorporando nueva capacidad en módulos o fases sucesivas, sin interrumpir la operación ya desplegada. En el caso concreto de Nostrum Data Centers, los 300 MW adicionales previstos como reserva de ampliación ilustran este enfoque progresivo.
Otro eje central es la obsesión por la eficiencia energética y el ahorro de agua, aspectos que se han vuelto imprescindibles para la aceptación social y regulatoria de las grandes infraestructuras digitales. Sistemas de refrigeración avanzados, reutilización de calor residual, uso de energías renovables y acuerdos con suministradores verdes son algunas de las herramientas que los operadores manejan para reducir su impacto ambiental.
El diseño de estos activos también debe ser sensibles a las necesidades específicas de la IA, lo que implica prever densidades de potencia elevadas por rack, mayores cargas térmicas y la posibilidad de incorporar tecnologías emergentes de refrigeración y cómputo acelerado. Este grado de especialización condiciona tanto la arquitectura de los edificios como las soluciones eléctricas y mecánicas.
El plan de Nostrum Data Centers para desplegar seis centros de datos en España refleja cómo el país se está posicionando en la nueva liga de la infraestructura digital europea, apoyándose en su ventaja competitiva en energía, conectividad y costes. Si se cumplen los plazos previstos y se acompaña con una regulación ágil, estos 500 MW iniciales, ampliables hasta 800 MW, pueden convertirse en uno de los pilares sobre los que se sustenga el auge de la inteligencia artificial y los servicios digitales avanzados dentro y fuera de nuestras fronteras.
