
La Comisión Europea ha hecho público este lunes una sanción de 550 millones de euros contra AliExpress, la plataforma de comercio electrónico del gigante chino Alibaba. La multa, la más cuantiosa aplicada hasta ahora en virtud de la Ley de Servicios Digitales (DSA), responde a la falta de medidas eficaces para frenar la venta de productos ilegales, falsificados o que no cumplen con las normas de seguridad europeas. La investigación, que se ha prolongado durante más de dos años, concluye que la compañía no evaluó ni mitigó adecuadamente los riesgos sistémicos asociados a su actividad en la Unión Europea.
Según ha explicado la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Henna Virkkunen, “la proliferación de ropa falsificada, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros artículos ilegales no es un coste inevitable de las compras online”, sino un incumplimiento directo de las obligaciones que impone la DSA. La plataforma, que cuenta con cerca de 193 millones de usuarios en Europa, tendrá ahora un plazo hasta el 20 de octubre de 2026 para presentar un plan de acción con medidas correctoras. Si Bruselas considera que el plan es insuficiente o que la empresa persiste en el incumplimiento, podría imponer sanciones periódicas adicionales.
Los fallos de AliExpress según Bruselas

El Ejecutivo comunitario ha detallado varias deficiencias graves en la gestión de la plataforma. En primer lugar, AliExpress no evaluó correctamente si contaba con personal suficiente para revisar los productos potencialmente ilegales. Los moderadores humanos, según la investigación, apenas disponían de entre 10 y 20 segundos para analizar cada artículo, una carga de trabajo desproporcionada que impedía una revisión eficaz. Además, la compañía sobreestimó la capacidad de su sistema informático para detectar y retirar automáticamente los anuncios de bienes prohibidos.
Otro punto crítico ha sido el funcionamiento de los sistemas de recomendación y publicidad. Las pruebas realizadas por los servicios de la Comisión demostraron que muchos productos ilegales se recomendaban o anunciaban a los consumidores antes de ser eliminados de forma efectiva. Esto significa que la propia plataforma estaba promocionando activamente artículos peligrosos, como cosméticos sin control sanitario o juguetes que incumplen las normas de seguridad, durante semanas después de haber sido detectados.
La investigación también reveló que AliExpress no aplicaba correctamente su política de sanciones a los vendedores infractores. Las tiendas que habían sido penalizadas por vender productos ilegales podían seguir operando con normalidad, lo que anulaba cualquier efecto disuasorio. Asimismo, los controles de conformidad de los productos eran fácilmente eludibles mediante una clasificación errónea: los vendedores malintencionados colocaban sus artículos en categorías con requisitos más flexibles para evitar la supervisión.
Productos falsificados y peligrosos: un riesgo sistémico
Bruselas ha puesto el foco especialmente en la venta de falsificaciones, que “representan un riesgo significativo en AliExpress”. El sistema obligatorio de autorización de marca, diseñado para impedir la comercialización de productos falsos, resultó ser ineficaz y carecía de personal suficiente. Los vendedores de imitaciones lograban eludirlo fácilmente, lo que perjudica tanto a los consumidores como a las empresas legítimas que invierten en diseño, seguridad e innovación.
La Comisión también ha señalado que productos ilegales como cosméticos peligrosos, juguetes inseguros y medicamentos falsificados permanecían a la venta durante semanas incluso después de haber sido detectados por los moderadores. Esta falta de reacción rápida expone a los compradores europeos a riesgos reales para su salud y seguridad. Además, la plataforma no impedía que los mismos artículos reaparecieran bajo formatos similares, lo que demuestra una carencia estructural en su sistema de moderación.
La investigación, iniciada en marzo de 2024, también examinó la difusión de contenidos ilegales y la manipulación mediante enlaces ocultos, así como la promoción de artículos prohibidos por parte de influencers. En junio de 2025, la Comisión ya había aceptado algunos compromisos de AliExpress para mejorar la transparencia y los mecanismos de notificación, pero consideró que las medidas para evaluar y mitigar los riesgos sistémicos seguían siendo insuficientes.
Plazo y próximos pasos
AliExpress dispone ahora de un plazo hasta el 20 de octubre de 2026 para presentar un plan de acción detallado ante la Comisión Europea. Ese plan debe incluir medidas concretas para subsanar las deficiencias en la evaluación y mitigación de riesgos. El Comité Europeo de Servicios Digitales tendrá un mes para emitir su dictamen, y después Bruselas dispondrá de otro mes para adoptar una decisión final y fijar un calendario razonable de implementación. Si la empresa no cumple con lo acordado, podría enfrentarse a multas coercitivas adicionales.
La multa de 550 millones de euros se ha calculado teniendo en cuenta la naturaleza y gravedad de las infracciones, el número de usuarios afectados en la UE y la duración del incumplimiento, que se prolongó al menos hasta junio de 2025. No obstante, la Comisión ha aplicado circunstancias atenuantes, como la novedad de la Ley de Servicios Digitales, lo que ha evitado una sanción aún mayor. De hecho, el reglamento permite multas de hasta el 6% de la facturación global de la compañía.
Esta sanción se suma a las impuestas anteriormente a otras plataformas: Temu fue multada con 200 millones de euros en mayo de 2026 por no prevenir la venta de bienes ilegales, y X (antes Twitter) recibió una multa de 120 millones de euros en diciembre de 2025 por falta de transparencia. AliExpress, por su parte, ha anunciado a través de Reuters que no está de acuerdo con la decisión y que considera la multa “desproporcionada”, aunque está revisando todas las opciones disponibles, incluida una posible apelación.
La Comisión Europea ha dejado claro que el volumen de negocio no es una excusa para eludir las responsabilidades que impone la DSA. “Es necesario identificar y abordar los riesgos de forma sistemática para garantizar que los consumidores puedan comprar por Internet con seguridad”, ha subrayado Virkkunen. Con 193 millones de usuarios en Europa, AliExpress es la mayor de las tres grandes plataformas chinas que operan en el mercado comunitario, por delante de Shein y Temu, y su modelo de negocio basado en precios ultrabajos ha sido puesto en el punto de mira por las autoridades europeas.

