Meta refuerza su alianza de chips de IA con Broadcom hasta 2029

  • Meta y Broadcom amplían su acuerdo de chips de IA personalizados hasta 2029, con un despliegue inicial superior a 1 GW.
  • Los aceleradores MTIA usarán tecnología de 2 nm y la red Ethernet de Broadcom para los centros de datos de Meta.
  • Hock Tan deja la junta de Meta para asumir un rol asesor en la estrategia de silicio personalizado.
  • El pacto se enmarca en la carrera por reducir la dependencia de Nvidia y AMD y asegurar cómputo de IA a gran escala.

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Meta ha dado un nuevo paso en su estrategia de inteligencia artificial al cerrar una ampliación de su colaboración con Broadcom para el desarrollo de chips personalizados, un movimiento que refuerza su apuesta por contar con hardware propio y a gran escala para alimentar sus servicios de IA.

El acuerdo, que extiende la relación entre ambas compañías hasta 2029, contempla un despliegue inicial de más de un gigavatio de capacidad de computación dedicada a entrenamiento e inferencia, con una hoja de ruta que apunta a un despliegue de varios gigavatios en los próximos años.

Un acuerdo de largo recorrido para los chips MTIA

Según han detallado ambas empresas, la ampliación del pacto se centra en el programa Meta Training and Inference Accelerator (MTIA), la familia de aceleradores internos que Meta está utilizando para reforzar su infraestructura de centros de datos específicamente orientada a cargas de trabajo de IA.

El compromiso inicial supera el gigavatio de potencia informática, una magnitud comparable al consumo eléctrico de cientos de miles de hogares, que se desplegará en clústeres de entrenamiento y de inferencia repartidos por la red global de centros de datos de Meta. La compañía ya ha avanzado que no se trata de un proyecto puntual, sino de la primera fase de un despliegue “sostenido” hacia varios gigavatios.

Dentro de este programa, el primer chip, el MTIA 300, ya se está utilizando en sistemas de clasificación y recomendación de contenido, mientras que Meta tiene previsto incorporar hasta tres generaciones adicionales de aceleradores MTIA de aquí a 2027, con versiones específicamente optimizadas para tareas de inferencia, es decir, para la fase en la que los modelos generan respuestas a las consultas de los usuarios.

Broadcom, por su parte, ha subrayado que los MTIA de Meta serán el primer silicio de IA fabricado con un proceso de 2 nanómetros, un salto de nodo que debería traducirse en mayor densidad de transistores y mejor eficiencia energética, factores críticos cuando se habla de centros de datos a gran escala y consumo sostenido.

Redes, empaquetado avanzado y una base masiva de cómputo

Más allá del diseño puro del chip, la alianza abarca empaquetado avanzado, interconexión y tecnología de red Ethernet de Broadcom, elementos clave para unir miles de aceleradores en grandes clústeres de IA. Meta utilizará la tecnología de red de Broadcom para conectar sus centros de datos de IA, que crecen a un ritmo acelerado.

Mark Zuckerberg, cofundador y CEO de Meta, ha explicado que esta colaboración con Broadcom les permitirá “construir la base de computación masiva que necesitamos para ofrecer superinteligencia personal” a una base potencial de miles de millones de usuarios. La expresión resume la ambición de la compañía: dotarse de una infraestructura propia capaz de sostener modelos de IA cada vez más exigentes.

Esta inversión en silicio a medida llega en paralelo a un aumento muy notable del gasto de Meta en infraestructura. La empresa se ha marcado un presupuesto de hasta 135.000 millones de dólares en IA en el corto plazo, un esfuerzo que incluye tanto la compra de GPU de terceros (como Nvidia y AMD) como el despliegue de chips desarrollados internamente.

En términos de capacidad física, Meta trabaja ya con más de una treintena de centros de datos repartidos por distintas regiones, con una concentración significativa en Estados Unidos pero con impacto global, incluida Europa, donde la compañía opera infraestructuras que dan servicio al mercado comunitario. La necesidad de coordinar diseño de chips, empaquetado, redes y suministro eléctrico a gran escala es uno de los motivos por los que se ha apoyado en socios como Broadcom.

Salida de Hock Tan de la junta de Meta y nuevo rol asesor

El anuncio del nuevo acuerdo vino acompañado de cambios en la gobernanza de Meta. La compañía comunicó que Hock Tan, CEO de Broadcom, ha decidido no presentarse a la reelección en el consejo de administración de Meta, al que se incorporó en 2024.

Aunque abandona formalmente su asiento en la junta, Tan pasará a ocupar un papel consultivo centrado en la estrategia de chips personalizados de Meta, trabajando de forma más directa en la definición de la hoja de ruta de silicio y en las decisiones clave sobre infraestructura de computación.

Este movimiento se interpreta en el mercado como un paso más en la profundización de la colaboración estratégica entre ambas compañías: Broadcom no será solo un proveedor de hardware, sino un socio de referencia en el diseño de la arquitectura de cómputo de Meta a medio y largo plazo.

Al mismo tiempo, Meta ha señalado que Tracey Travis, miembro de su consejo desde 2020 y exdirectora financiera de Estée Lauder, tampoco se presentará a la reelección en la próxima junta anual de accionistas. El relevo simultáneo de dos consejeros añade otro vector de cambio a la estructura de gobierno corporativo de la empresa.

Competencia feroz por la capacidad de IA y menor dependencia de Nvidia

El contexto del acuerdo es una carrera global por asegurar cómputo de IA. Grandes tecnológicas como Meta, Google y Amazon están impulsando el diseño de chips propios para reducir su exposición a los procesadores de Nvidia y AMD, que siguen siendo el estándar de facto en muchas cargas de trabajo de inteligencia artificial, pero cuya oferta es costosa y limitada.

En este entorno han ganado peso los circuitos integrados de aplicación específica (ASIC), como los MTIA de Meta o las TPU de Google. Frente a las GPU de propósito general, estos chips están pensados para un conjunto de tareas más acotado, lo que puede hacerlos más eficientes y competitivos en coste para usos concretos, aunque sacrifican flexibilidad.

Meta presentó en 2023 sus primeros chips MTIA y, desde entonces, ha ido reforzando su línea de productos internos, en paralelo a gigantes como Google y Amazon, que también han desplegado procesadores propios para IA. La diferencia es que, de momento, Meta destina sus chips a consumo interno, mientras que Google y Amazon comercializan parte de su silicio a través de sus plataformas de computación en la nube.

La ampliación del acuerdo con Broadcom llega poco después de que la propia Broadcom anunciara un contrato a largo plazo con Alphabet (Google) para la producción de sus TPU y soluciones de red, así como un acuerdo que permitirá a la desarrolladora de IA Anthropic acceder a varios gigavatios de capacidad de cómputo basada en este hardware a partir de 2027. En conjunto, estas alianzas refuerzan el papel de Broadcom como engranaje central en la cadena de suministro de hardware de IA.

Impacto en Broadcom y lectura del mercado

En los mercados financieros, la noticia del nuevo acuerdo con Meta se tradujo en subidas moderadas en las acciones de Broadcom, que llegaron a avanzar alrededor de un 3-3,5% en operaciones posteriores al cierre, mientras que los títulos de Meta apenas se movieron.

La compañía de semiconductores viene encadenando varios trimestres de fuerte crecimiento ligado a la demanda de chips de IA generativa. En su último trimestre fiscal, los ingresos relacionados con IA se duplicaron interanualmente hasta situarse en varios miles de millones de dólares y ya representan una parte muy relevante de su facturación total.

Los analistas del sector esperan que, gracias a contratos de largo plazo como los firmados con Meta y Alphabet, los ingresos de Broadcom por IA superen con holgura las decenas de miles de millones de dólares en los próximos ejercicios. Las previsiones apuntan a que el peso de la inteligencia artificial dentro de su negocio seguirá creciendo hasta bien entrada la próxima década.

En Europa y en España, donde inversores y gestores de fondos siguen de cerca la evolución del sector tecnológico estadounidense, Broadcom se ha consolidado como uno de los valores de referencia vinculados a la expansión de la IA. La visibilidad que aportan estos contratos —en algunos casos con vigencia hasta 2031— es un factor que los analistas destacan frente a la volatilidad habitual del mercado de semiconductores.

Una apuesta decidida por la infraestructura propia de IA

Para Meta, la ampliación del acuerdo con Broadcom es una señal clara de continuidad en su apuesta por MTIA, en un momento en el que el mercado se preguntaba si la compañía mantendría su hoja de ruta de chips internos o daría marcha atrás ante los elevados costes y la complejidad técnica.

Lejos de frenar, Meta ha confirmado que la próxima generación de aceleradores escalará a varios gigavatios de capacidad a partir de 2027 y que el despliegue de silicio propio convivirá con importantes compras de GPU de terceros. La estrategia es híbrida: combinar hardware interno ajustado a sus necesidades con grandes volúmenes de procesadores estándar para mantener flexibilidad.

Este enfoque tiene implicaciones directas para la disponibilidad de servicios y herramientas de IA en todo el mundo, incluida la Unión Europea y el mercado español, donde los productos y funciones de Meta dependen de una infraestructura global de datos y cómputo que se construye, en buena parte, con este tipo de acuerdos.

En un panorama en el que la regulación europea sobre datos, privacidad y uso de la inteligencia artificial es cada vez más exigente, contar con una infraestructura propia de IA más eficiente y controlada también permite a Meta adaptarse con mayor rapidez a los requisitos normativos y de seguridad, algo que preocupa especialmente a los reguladores comunitarios.

Con la extensión de su alianza con Broadcom hasta 2029, Meta consolida una relación que combina diseño de chips, redes y asesoramiento estratégico en torno a su infraestructura de IA, reforzando su posición en la carrera por el cómputo avanzado y enviando al mercado una señal de que su programa MTIA no solo sigue en marcha, sino que se prepara para escalar a otro nivel de potencia y alcance.

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