Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha puesto fecha a una de las mayores reducciones de plantilla de su historia reciente. La compañía recortará unos 8.000 empleos, alrededor del 10% de su fuerza laboral global, en una decisión que llega en pleno giro estratégico para volcar aún más recursos en la inteligencia artificial (IA).
La medida se comunicó a la plantilla a través de varios memorandos internos filtrados a medios como Bloomberg, Reuters o el New York Times. En ellos, la dirección enmarca los despidos como parte de un plan de eficiencia y ajuste de costes destinado a financiar un volumen de inversión sin precedentes en infraestructuras y modelos de IA, mientras el sector tecnológico global intensifica los recortes.
Un recorte del 10% de la plantilla y 6.000 vacantes que no se cubrirán
Según los distintos documentos internos a los que han tenido acceso varios medios, Meta eliminará los puestos de trabajo de aproximadamente 8.000 empleados, lo que equivale al 10% de su plantilla mundial. La empresa contaba con cerca de 79.000 trabajadores a principios de año, una cifra que ya recogía anteriores rondas de ajustes.
Además de los despidos directos, la compañía ha decidido renunciar a unas 6.000 contrataciones que tenía en marcha o previstas para los próximos meses. Son vacantes que no llegarán a cubrirse, de manera que el impacto total del plan asciende a unos 14.000 puestos menos entre salidas efectivas y puestos congelados.
En las comunicaciones remitidas a los empleados, la responsable de Personas de Meta, Janelle Gale, explica que estos pasos forman parte de un “esfuerzo continuo por gestionar la empresa de forma más eficiente” y compensar el incremento de gasto en otras áreas clave. La compañía admite que la filtración del plan a la prensa aceleró el anuncio para intentar reducir la incertidumbre interna.
Los memorandos reconocen que se trata de una decisión difícil y que está generando inquietud dentro de la plantilla. Empleados consultados en las últimas semanas aseguraban que “se veía venir” un ajuste importante, después de varios meses de rumores y de recortes parciales en divisiones como Reality Labs o los equipos vinculados al metaverso.
Fecha clave: 20 de mayo, primera gran oleada de despidos

Meta ha marcado el 20 de mayo como la fecha a partir de la cual se harán efectivos los despidos a escala global. Ese día, los trabajadores afectados recibirán la notificación tanto en sus correos corporativos como en sus direcciones personales, lo que convertirá la jornada en el primer gran hito visible de la reestructuración.
De acuerdo con un informe adelantado por Reuters, esa jornada será solo la primera oleada de una reestructuración más amplia que se extendería a lo largo del año. Directivos de la compañía habrían pedido a los responsables de distintas áreas que preparasen planes de reducción adicionales, empezando por mandos intermedios y equipos que no estén directamente vinculados a productos de IA.
Documentación presentada ante reguladores en Estados Unidos ya refleja despidos programados en oficinas de California para finales de mayo, mientras que en Europa —incluida España— el proceso se ve condicionado por la necesidad de abrir periodos de consulta y negociación con los representantes de los trabajadores cuando se trata de despidos colectivos.
Fuentes internas citadas en foros profesionales apuntan a que Meta no concentrará toda la reducción de plantilla en un único anuncio, sino que combinará esta oleada masiva con salidas por bajo rendimiento, aplanamiento de estructuras jerárquicas y una reposición mucho más limitada de vacantes, de forma gradual.
Indemnizaciones y condiciones para los trabajadores afectados

En el caso de Estados Unidos, Meta ha detallado que ofrecerá a las personas despedidas un paquete de indemnización que incluye una compensación básica equivalente a 16 semanas de salario, a la que se sumarán dos semanas adicionales por cada año de antigüedad en la empresa.
Estas condiciones buscan suavizar el impacto de una salida que, en muchos casos, afecta a empleados con varios años de recorrido en la compañía. En mercados como España y otros países europeos, donde la legislación laboral es distinta, se espera que las indemnizaciones se adapten a los marcos normativos locales y, en su caso, a lo que se acuerde en las mesas de negociación con los comités de empresa.
Los documentos internos destacan que Meta facilitará servicios de recolocación y apoyo para los profesionales afectados, incluyendo ayuda en la búsqueda de empleo, asesoramiento y, en algunos casos, extensión temporal del seguro médico. No obstante, la compañía no ha hecho públicos todos los detalles por regiones, y parte de esas condiciones se está concretando de forma progresiva.
Los recortes llegarán después de dos rondas menores de despidos a lo largo del año, en las que Meta ya había suprimido alrededor de 2.000 puestos, principalmente en áreas relacionadas con Reality Labs, Facebook y departamentos de ventas, operaciones y reclutamiento. La nueva oleada supondrá, con diferencia, el ajuste más profundo desde los grandes recortes de 2023.
Una apuesta multimillonaria por la inteligencia artificial
En el trasfondo de esta decisión está el fuerte viraje de Meta hacia la inteligencia artificial. La compañía ha proyectado para este ejercicio un gasto de capital de entre 115.000 y 135.000 millones de dólares centrado, en gran medida, en infraestructuras de IA: centros de datos, chips, servidores de alto rendimiento y el desarrollo de modelos cada vez más complejos.
Fuentes que han tenido acceso a memorandos internos apuntan a que el presupuesto anual destinado a IA en un solo año igualará o superará lo invertido en los tres anteriores juntos. En 2025, la empresa ya había destinado alrededor de 71.000 millones de dólares a este ámbito y, aun así, cerró el ejercicio con más de 60.000 millones de dólares de beneficio, lo que evidencia el margen financiero con el que opera.
Mark Zuckerberg ha defendido públicamente que la IA está transformando la productividad interna. Según sus declaraciones, tareas que antes requerían equipos enteros pueden ser asumidas ahora por una sola persona apoyada en herramientas de inteligencia artificial, un cambio de paradigma que la compañía está utilizando como argumento para sostener la reducción de personal.
En paralelo, Meta ha empezado a implantar de forma más agresiva el uso de agentes de IA internos para programación, soporte y otras tareas del día a día. Incluso se han fijado objetivos de utilización de estas herramientas entre los empleados, lo que indica que la automatización será un pilar central del funcionamiento interno de la compañía en los próximos años.
Impacto en Europa y seguimiento desde España
Aunque Meta no ha ofrecido un desglose oficial por países, en Europa y en España se da por hecho que parte del recorte afectará también a las oficinas de la región. La compañía mantiene equipos relevantes en ciudades como Dublín, Londres, París, Berlín o Madrid, donde coordina tanto operaciones comerciales como funciones técnicas.
En el caso español, Meta mantiene presencia en Madrid y Barcelona, con funciones de ventas, marketing, relaciones con anunciantes y parte de su actividad de desarrollo. Las fuentes sindicales consultadas en el sector tecnológico dan por hecho que, si el impacto es significativo, deberán abrirse procesos formales de consulta para cualquier despido colectivo, algo que suele alargar los plazos respecto a Estados Unidos.
El anuncio se produce, además, en un momento en que la Unión Europea avanza en la regulación de la IA y la economía digital, mientras gobiernos como el español promueven planes de inversión en centros de datos y talento tecnológico. La paradoja, señalan algunos analistas, es que el tejido tecnológico europeo intenta crecer al mismo tiempo que los grandes gigantes globales recortan empleo para volcar recursos en la misma tecnología que se quiere impulsar.
Organizaciones de trabajadores del ámbito digital han señalado que este tipo de procesos abre un debate sobre el impacto real de la IA en el empleo cualificado, especialmente en perfiles técnicos y de oficina. Aunque la retórica oficial pone el foco en la mejora de la productividad, en la práctica muchos equipos ven cómo se reducen sus efectivos mientras se automatizan tareas clave.
Meta en el contexto de la gran ola de despidos tecnológicos
El movimiento de Meta se encuadra en una ola de despidos global en el sector tecnológico que lleva meses acelerándose. Grandes compañías de referencia han anunciado planes de ajuste similares, justificándolos por la necesidad de liberar recursos para la carrera de la inteligencia artificial y para adaptarse a un entorno más competitivo.
Microsoft, por ejemplo, ha comunicado distintas rondas de salidas que afectan a miles de empleados, y ha puesto en marcha programas de bajas voluntarias para alrededor del 7% de su plantilla en Estados Unidos. Amazon ha recortado decenas de miles de puestos desde finales de 2025, y Oracle, Dell o Intel han ejecutado también grandes reestructuraciones en el último año.
Según datos recopilados por plataformas de seguimiento de empleo en tecnología, decenas de miles de profesionales del sector han perdido su puesto desde comienzos de año. Muchas empresas aluden a un patrón similar: contención de costes tras el fuerte crecimiento de la era pospandemia y reasignación de capital hacia IA y automatización.
En Europa, consultoras como Capgemini e Inentum han anunciado recortes de plantilla que, en el caso español, se traducen en cientos de despidos y ajustes de hasta cerca del 7% de sus equipos locales. El mensaje de fondo es prácticamente el mismo: ganar eficiencia en un contexto en el que la IA empieza a asumir tareas que hasta ahora realizaban personas.
Zuckerberg, la eficiencia y el futuro del empleo en Meta
Desde que declaró 2022 como el “año de la eficiencia”, Mark Zuckerberg ha ido encadenando sucesivos anuncios de reorganizaciones y recortes en Meta. En las grandes oleadas de 2022 y 2023, la compañía ya había despedido a decenas de miles de trabajadores, y sin embargo volvió a contratar con fuerza en 2024 y 2025, situando de nuevo la plantilla global en niveles similares a los previos a los primeros ajustes.
La nueva reducción de 8.000 empleos, más la congelación de 6.000 vacantes, se interpreta como una segunda vuelta a la misma lógica: estructuras más planas, menos mandos intermedios, menos equipos dedicados a proyectos secundarios y una carrera acelerada por la IA que exige inversiones constantes en hardware, software y talento muy especializado.
Zuckerberg ha insistido en que la IA no solo transformará los productos que Meta ofrece a los usuarios, sino también la forma en que trabajan sus propios empleados. Los equipos que permanezcan en la compañía operarán, previsiblemente, con un uso intensivo de herramientas de IA para codificación, análisis de datos, diseño de campañas publicitarias y tareas de soporte, con menos personas y más automatización.
Al mismo tiempo, crece el escrutinio sobre cómo se reparten los sacrificios dentro de la empresa. Informes recientes apuntan a planes de compensación en acciones para altos ejecutivos aprobados en fechas muy próximas a anteriores rondas de despidos, algo que ha generado críticas entre analistas y colectivos del sector tecnológico, que cuestionan la coherencia entre los recortes y las remuneraciones en la cúpula.
Con este nuevo plan, Meta afronta una fase de cambios profundos: ajusta su plantilla, redirige miles de millones hacia la inteligencia artificial y se coloca en la misma línea que otros gigantes del sector que están priorizando la automatización sobre el crecimiento del empleo tradicional. Para la compañía, el reto será mantener el ritmo de innovación y sus elevados márgenes de beneficio mientras gestiona el impacto social de estos recortes y el clima de incertidumbre que se extiende entre quienes todavía forman parte de su fuerza laboral, también en Europa y en España.
