
Hay varias cosas que puedes hacer para mantener a los potenciales compradores en tu sitio y una de ellas es mejorar la legibilidad de tu contenido Ecommerce. Recordemos que una estancia más larga en un sitio de comercio electrónico significa mayores posibilidades de que un visitante obtenga toda la información que le gustaría saber sobre el producto, lo compare con otras alternativas y finalmente convierta.
La legibilidad web es un aspecto fundamental en el diseño de cualquier página y tiene un impacto directo en el SEO, la experiencia de usuario y las ventas. Un texto legible facilita la navegación, reduce la tasa de rebote, aumenta el tiempo de permanencia y contribuye a mejorar el posicionamiento en motores de búsqueda, que premian el contenido fácil de consumir.
El diseño web es importante y el contenido también
Se sabe que un porcentaje muy elevado de los visitantes decide comprar un producto tomando en cuenta el diseño web de la página. Es decir, a los visitantes les basta una mirada rápida al sitio para tomar una decisión respecto a si quieren continuar leyendo o ir a otro lado. Por lo tanto, un diseño web limpio, con buena jerarquía visual, contraste adecuado, tipografía clara y bloques de texto bien estructurados, les hará permanecer y consumir el contenido.
El diseño y la legibilidad están estrechamente unidos: una buena maquetación, un espaciado generoso, márgenes visibles, interlineado cómodo y secciones bien diferenciadas permiten que el ojo se desplace con naturalidad por la página, algo clave en ecommerce donde el usuario escanea muy rápido antes de decidir si sigue o abandona.
Por el contrario, si tu sitio Ecommerce luce desordenado, con bloques de texto ilegibles, una tipografía demasiado pequeña, poco contraste entre texto y fondo o una estructura caótica, lo único que conseguirás será disuadir sus intenciones de comprar un producto y disparar la tasa de rebote.
Además, los motores de búsqueda analizan señales de comportamiento como el tiempo de permanencia, el pogo sticking o la tasa de rebote. Cuando un usuario entra, no entiende el contenido y se marcha rápido, envía una señal negativa que puede afectar a tu posicionamiento orgánico. Cuidar la legibilidad es, por tanto, una palanca directa de SEO y de conversión.
Divide el contenido en subtítulos
Los subtítulos cumplen una serie de funciones en el contenido: de entrada mantienen ocupado al lector, pero también ayudan a introducir nuevas secciones en el texto y a crear una jerarquía clara (H1, H2, H3…) que guía tanto a las personas como a los robots de los buscadores.
Además, hacen que el contenido sea mucho más fácil de asimilar e identificar la información que más le interesa al visitante, sobre todo en páginas de producto largas, guías de compra o categorías extensas. Un buen sistema de encabezados permite que el usuario pueda escanear en segundos la página y saltar justo al punto que necesita.
Al hacer este desglose de subtítulos en el contenido, haces que toda la información sea mucho más atractiva, fácil de navegar y sencilla de comprender, y también envías señales claras a Google sobre los temas principales de cada bloque de texto, algo que favorece la indexación y la relevancia semántica.
Utiliza párrafos cortos
Si usas párrafos muy largos provocas que el contenido parezca interminable y complicado de leer para el usuario, especialmente en pantallas pequeñas. En ecommerce los usuarios leen rápido, muchas veces en diagonal, y necesitan bloques cortos que puedan consumir de un vistazo.
Por lo tanto, opta por utilizar párrafos cortos para que el contenido sea más amigable para el lector. De hecho, todo lo que requieres son párrafos de entre 2 a 4 oraciones para comunicar la información de interés para los compradores. Esto mejora la comprensión, evita la saturación visual y facilita que el lector localice beneficios, características y llamadas a la acción sin esfuerzo.
Listas con viñetas
Al usar listas con viñetas los lectores localizan la información de inmediato ya que destacan de cualquier bloque de texto en el contenido. Son fáciles de asimilar permitiendo que incluso los datos más complejos sean digeribles, como especificaciones técnicas, ventajas frente a la competencia, condiciones de envío o pasos de un proceso.
Las listas, ya sean ordenadas o desordenadas, también mejoran la escaneabilidad, algo crítico en ecommerce: ayudan a resaltar puntos clave de una ficha de producto, resumen beneficios y permiten que tanto usuarios como motores de búsqueda identifiquen rápidamente la información principal de cada sección.
Que el contenido es una de las principales claves de una página web. Crea vínculos con el usuario, transmite los valores de tu marca, las bondades de tu producto, te da prestigio y te permite posicionarte en Google y otros buscadores. Pero de nada te sirve el mejor contenido si este es complicado de leer. Por eso hoy os queremos dar una serie de claves para mejorar la legibilidad de vuestra web.
Se trata de una lista elaborada por 25lines que nos pareció fantástica, y que queremos compartir con todos vosotros, ampliándola con buenas prácticas actuales de diseño, tipografía, espaciado, organización del contenido y marketing de contenidos específicas para Ecommerce.
Claves visuales y de jerarquía para mejorar la legibilidad web
Selección de la fuente
La gran clave en este sentido es mantener la coherencia de estilo tipográfico. Por ejemplo, todos los títulos deben ser similares, ayudando al lector a jerarquizar el contenido. En entornos digitales suelen funcionar mejor las tipografías sans serif limpias (como Arial, Helvetica, Roboto, Open Sans) frente a fuentes decorativas o con demasiados detalles, que fatigan la vista y dificultan la lectura en pantalla.
Tamaño de la fuente
Un punto complicado en un mundo donde el tamaño de la pantalla puede variar tremendamente de un usuario a otro: de un móvil a un monitor grande de alta resolución. Por suerte, en el diseño actual ya no dependemos del número de píxeles fijo sino de unidades relativas que se adaptan al tamaño del dispositivo. Para el texto de cuerpo se recomienda un tamaño cómodo y consistente, con titulares claramente más grandes que el contenido, de forma que la jerarquía visual resulte evidente.
Contraste de color
El fondo claro con tipografía oscura es una apuesta segura, al que la gente está acostumbrada. Usar otro tipo de contraste, especialmente para textos largos, puede ser arriesgado y causar que el lector se marche. Debes garantizar un alto contraste entre texto y fondo y evitar combinaciones que cansen la vista (como tonos muy similares o colores chillones) para que el contenido sea accesible también para usuarios con dificultades visuales.
Longitud de las líneas
La tradición general apunta que un rango de caracteres moderado por línea es la longitud ideal para la legibilidad web y evitar que el lector tenga que hacer scroll lateral para leer el contenido. Líneas demasiado largas hacen que el ojo pierda la referencia al volver al inicio, mientras que líneas demasiado cortas cortan el ritmo. En ecommerce, un ancho de columna bien calculado hace que la información de producto se lea de forma fluida y sin esfuerzo.
Párrafos compactos
Para facilitar la navegación, los párrafos deben ser cortos y concisos, facilitando al lector encontrar la información que necesita. Párrafos de entre tres y cinco líneas facilitan mucho el trabajo al lector y permiten introducir espacios en blanco que aportan aire al diseño y reducen la sensación de bloque compacto de texto, algo muy importante en fichas extensas.
Contenido que va al grano
El contenido debe ir directo al tema que quieres hablar sin dar vueltas. Ten en cuenta que muchos lectores leerán el contenido en diagonal buscando algo en concreto. Si organizas la información de forma lógica, con frases claras y términos sencillos, ayudas a que la persona capte qué ofreces, cómo funciona y qué debe hacer después en pocos segundos.
Minimiza la jerga especializada
El gran objetivo de un texto es hacer comprensible para el lector algo que no entiende o conoce. Por eso el uso excesivo de jerga especializada puede hacer que el lector se pierda. Sustituye tecnicismos por palabras cotidianas siempre que sea posible y, cuando necesites usar términos técnicos (muy habituales en ecommerce B2B o productos complejos), acompáñalos de explicaciones claras o ejemplos.
Formatea el contenido
Estructurar el contenido con titulares, subtitulares y listas con bullet points puede ahorrar mucho tiempo al lector, haciéndoles llegar a la parte del texto que les interesa de forma inmediata. El uso de negritas estratégicas para resaltar conceptos clave, junto con listas, tablas o recuadros de información, contribuye a que la página sea mucho más escaneable y amigable.
Densidad del texto
La densidad del texto viene determinada por elementos como la separación de caracteres, el interlineado y la cantidad de información por bloque. Se recomienda mantener la consistencia en todo el texto, pero también se puede modificar para destacar frases o palabras. Una densidad equilibrada ayuda al lector a no sentirse abrumado y favorece que la vista se mueva de forma natural entre títulos, párrafos y llamadas a la acción.
Contenido estructurado
El contenido debe contar con una estructura sistemática que facilite su comprensión, apoyándose en texto, imágenes y tablas. En ecommerce esto implica organizar la información de producto en bloques lógicos (beneficios, características, especificaciones, preguntas frecuentes, opiniones, garantías…) de manera que la persona pueda comparar y tomar decisiones sin esfuerzo, mejorando la tasa de conversión.
Implementación gráfica
Todo texto debe apoyarse en imágenes, gráficos, fotografías o vídeos que refuercen el mensaje y ayuden a entenderlo. Eso sí, cuida que no pesen demasiado y no empeoren la experiencia de carga. Las imágenes optimizadas, con buen tamaño de archivo y atributos alt relevantes, mejoran la experiencia de usuario y la visibilidad en buscadores, sin sacrificar velocidad.
Separadores
Las líneas y las cajas de texto, junto a otros elementos, sirven para guiar al lector y organizar la jerarquía vertical y horizontal del contenido por secciones y subsecciones. Un buen uso de separadores, fondos alternos y bloques destacados ayuda a marcar cambios de tema y a segmentar la información de forma ordenada.
Márgenes
El espacio en blanco es fundamental para que el usuario pueda distinguir los elementos del contenido del resto del diseño de la página, por lo que hay que asegurarse de que el texto no sangra sobre otros elementos de la página. Márgenes generosos mejoran la comodidad de lectura y aportan sensación de orden y profesionalidad a tu Ecommerce.
Estilos de tipografía
Ya hemos comentado que la mejor forma de hacer legible un texto es mantenerlo en un fondo claro. Sin embargo, en ocasiones puedes jugar con distintos elementos (cambios de peso, tamaño o color controlado) siempre que la fuente no pierda claridad al reducir el tamaño de la pantalla. Reservar estilos especiales para llamadas a la acción o mensajes clave ayuda a dirigir la atención donde más te interesa sin perjudicar la legibilidad global.
Representación textual de fantasía
Si una página tiene mucho contenido, usar permanentemente el mismo estilo puede ser aburrido. Puedes usar distintas tipografías con elementos muy distintos en ciertos puntos para introducir variedad, pero asegúrate de mantener la coherencia visual y la legibilidad en pantallas pequeñas. Limita las fuentes decorativas a elementos puntuales como logotipos o titulares de campañas.
Tipografías de imprenta
Se trata de un estilo de tipografía que simula tener un relieve similar al causado por una imprenta. Proporciona profundidad y puede ayudar a enfatizar, por ejemplo, una cita o un testimonio. Utilízala con moderación para no interferir con la lectura continua del texto principal.
Estilo del fondo
El fondo puede aportar mucho a un diseño web. Puedes aplicar colores más mate o sombras donde coincida con texto. Lo que debes tener en cuenta es que el color de la fuente y el del fondo deben elegirse de forma que mantengan el contraste necesario para una lectura cómoda, evitando fondos recargados o con patrones que dificulten la visión del texto.
Formateando los hipervínculos
Los hipervínculos son otro elemento fundamental de cualquier texto web. Deben diseñarse de forma que el lector los identifique de forma rápida, por ejemplo con otro color o subrayados, además de facilitar distinguir cuáles han sido clicados y cuáles no. Esto mejora la navegación, la usabilidad y el SEO interno, porque guías al usuario hacia contenidos relacionados sin obligarle a buscar.
¡Esperamos que esta entrada te sirva para mejorar tu página web! Y recuerda que si tienes cualquier duda, en Diligent estamos aquí para ayudarte.
La capacidad de búsqueda es una parte importante del cierre de las ventas: los consumidores tienen que encontrarte antes de poder comprarte. Si los visitantes abandonan tu sitio antes de encontrar lo que buscan y realizar una compra, todo tu trabajo de SEO es inútil. Tu contenido es lo que hace que tu sitio web de ecommerce sea atractivo, cautivador y centrado en la experiencia del cliente, y la legibilidad es uno de los pilares que sostienen esa experiencia.
Al aplicar estas claves visuales, estructurales y de redacción orientadas a la legibilidad, conseguirás que tus textos acompañen al usuario en todo su recorrido, desde la búsqueda inicial hasta el clic en el botón de compra, mejorando al mismo tiempo la percepción de tu marca y las señales que envías a los motores de búsqueda.