Las pequeƱas y medianas empresas (pymes) son la columna vertebral de la economĆa europea: representan el 99,8% de todas las empresas de la Unión Europea. Su papel en la transición ecológica es, por tanto, ineludible. Los Ćŗltimos datos indican que el 93% de las pymes europeas ya ha puesto en marcha al menos una medida de eficiencia de recursos, como ahorro energĆ©tico, reducción de residuos o reciclaje. Sin embargo, solo el 25% dispone de una estrategia definida para reducir su huella de carbono o avanzar hacia la neutralidad climĆ”tica.
Esa brecha entre la acción puntual y la estrategia estructurada es precisamente el punto de partida de varias iniciativas que buscan acompaƱar a las pymes en este camino. Una de ellas es el proyecto ESG Essentials, un consorcio europeo que ha diseƱado un programa formativo especĆfico para facilitar la integración de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en este tejido empresarial. Al mismo tiempo, la necesidad de reportar información de sostenibilidad se estĆ” extendiendo incluso a empresas que no estĆ”n obligadas por ley, debido a la presión de grandes clientes y entidades financieras.
ESG Essentials: formación y herramientas a medida para las pymes
El proyecto ESG Essentials ha desarrollado un currĆculo especializado, un marco prĆ”ctico de implementación y una plataforma digital de aprendizaje, todo pensado para que las pequeƱas empresas puedan aplicar los principios ESG de manera sencilla y realista, adaptada a sus limitados recursos. La iniciativa parte de una realidad cada vez mĆ”s evidente: incorporar criterios ESG ya no es solo una cuestión reputacional, sino que influye directamente en la competitividad y en el acceso a nuevas oportunidades de negocio y financiación.
El consorcio estĆ” formado por la Maltese Italian Chamber of Commerce, Connectus M.IKE, LT Synergy Ltd, el Consorzio Universitario di Economia Industriale e Manageriale, Balkan Bridge EOOD e Incubadora CON VALORES, entidad espaƱola que aporta su experiencia en emprendimiento y formación. SegĆŗn Melquiades Lozano, presidente de Incubadora CON VALORES, el objetivo es āreducir las barreras que dificultan la transición sostenible de las pymes y contribuir a que las empresas europeas sean mĆ”s competitivas, responsables y preparadas para el futuroā.
AdemÔs, el proyecto pone especial atención en los centros de Formación Profesional (VET), para que los futuros profesionales ya adquieran competencias en sostenibilidad. De esta manera, se une la formación académica con las necesidades reales del mercado laboral, facilitando que la próxima generación de trabajadores y empresarios esté mejor preparada para afrontar los retos ecológicos.
El reporting de sostenibilidad se consolida en las empresas espaƱolas
En EspaƱa, la prĆ”ctica de reportar información de sostenibilidad estĆ” cada vez mĆ”s extendida. SegĆŗn el informe āSituación del reporting de sostenibilidad en EspaƱaā de la CEOE, cuatro de cada cinco empresas consultadas ya informan sobre su desempeƱo en sostenibilidad, ya sea mediante un informe especĆfico (51%), integrado en el informe de gestión (29%) o de forma no estructurada (15%). Solo un 3% de las empresas reconoce no publicar estos datos.
Entre las pymes de menos de 250 trabajadores, el porcentaje baja al 55%, aunque sigue siendo significativo. El estudio señala que las empresas de entre 50 y 249 empleados concentran la mayor parte de las prÔcticas de reporting, lo que sugiere que una mayor estructura organizativa facilita la gestión de la información. AdemÔs, la convicción o el compromiso con la sostenibilidad es el principal motivo para elaborar estos informes de forma voluntaria (65%), muy por delante de la reputación corporativa (38%).
No obstante, la integración de la sostenibilidad en los órganos de gobierno aĆŗn depende del tamaƱo de la compaƱĆa. Mientras el 63% de las empresas de 500 a 999 empleados y el 62% de las de mĆ”s de 1.000 tienen representación de sostenibilidad en el consejo de administración, en las pymes de 50 a 249 empleados la cifra cae al 21% y en las microempresas al 17%. De hecho, la mitad de las microempresas reconoce no contar con ninguna estructura definida para gestionar la sostenibilidad.
Las pymes, bajo presión para reportar datos de sostenibilidad
MĆ”s allĆ” de las obligaciones legales, las pymes estĆ”n recibiendo solicitudes de información de sostenibilidad por parte de grandes clientes y entidades financieras. El informe āMide lo que realmente importaā, elaborado por ACCA (Asociación de Contadores PĆŗblicos Colegiados) junto con UK Finance, destaca que estas solicitudes se estĆ”n convirtiendo en una condición para competir y acceder a financiación. Por ejemplo, una pyme que exporta a un cliente europeo puede verse obligada a proporcionar datos sobre sus emisiones o consumo de energĆa, aunque ella misma no estĆ© sujeta a la legislación de reporting.
El estudio pone de manifiesto las principales dificultades: el 74% de las pymes no comprende el tĆ©rmino āemisiones de Alcance 1, 2 y 3ā, y el 50% seƱala la falta de estandarización y la falta de claridad sobre el beneficio comercial como obstĆ”culos clave. AdemĆ”s, un 44% menciona el exceso de plataformas o solicitudes diferentes. Para remediarlo, ACCA y UK Finance formulan siete recomendaciones, entre ellas estandarizar los marcos de reporte, adaptar los requisitos al tamaƱo de la empresa, simplificar los incentivos y usar mĆ©tricas proporcionales como las emisiones por empleado.
Barreras y oportunidades: la financiación verde como palanca
Las pymes españolas también identifican barreras concretas para avanzar en eficiencia de recursos. Según datos del Banco Europeo de Inversiones (BEI), alrededor del 40% de las pymes invirtió en eficiencia energética en 2024, frente al 60% de las grandes empresas. El 35% de las pymes señala la complejidad de los procedimientos administrativos o legales, y el 28% los elevados costes como principales escollos. Estas cifras coinciden con las dificultades detectadas por ACCA en cuanto a falta de recursos, herramientas y conocimientos técnicos.
Sin embargo, hay luz al final del túnel. Una cuarta parte de las pymes españolas ha solicitado o recibido inversión sostenible en los últimos doce meses, según el informe de la CEOE. La financiación verde se posiciona como una oportunidad real para que las pequeñas empresas modernicen sus procesos y reduzcan su impacto ambiental. AdemÔs, los beneficios del reporting de sostenibilidad son tangibles: un 82% de las empresas encuestadas reconoce una mejora en la reputación, un 70% en la relación con clientes y mercado, y un 48% en la relación con inversores o entidades financieras.
En definitiva, la sostenibilidad ya no es una opción para las pymes europeas, sino una necesidad estratĆ©gica. La combinación de formación especĆfica, apoyo institucional y presión del mercado estĆ” impulsando un cambio de mentalidad. Aunque aĆŗn queda camino por recorrer, especialmente en la estandarización de informes y la capacitación tĆ©cnica, las herramientas y los programas como ESG Essentials ya estĆ”n en marcha para allanar el terreno. Las pymes que sepan leer estas seƱales y adaptarse serĆ”n las que mejor posicionadas estĆ©n para competir en un entorno cada vez mĆ”s exigente, donde la responsabilidad ambiental y social se ha convertido en un valor diferencial. Y lo cierto es que, con el respaldo adecuado, estas pequeƱas empresas pueden estar a la altura de los grandes retos globales.