
La Seguridad Social ha lanzado una alerta ante una nueva oleada de mensajes de texto fraudulentos que suplantan su identidad con el objetivo de robar datos bancarios a los ciudadanos. Esta prĆ”ctica, conocida como smishing, se ha convertido en una de las amenazas mĆ”s frecuentes en el Ć”mbito de la ciberseguridad, especialmente dirigida a trabajadores autónomos y beneficiarios de prestaciones. Los SMS imitan comunicaciones oficiales y generan una falsa sensación de urgencia para que las vĆctimas actĆŗen sin verificar la autenticidad del mensaje.
Los ciberdelincuentes han perfeccionado sus tĆ©cnicas para que los mensajes parezcan completamente legĆtimos. Utilizando el nombre de la Seguridad Social, informan de supuestas deudas, diferencias en las cotizaciones o cantidades pendientes de cobro, e incluyen un enlace que redirige a portales falsos diseƱados para imitar las pĆ”ginas oficiales. El objetivo final es conducir a las vĆctimas a una falsa pasarela de pago donde se solicitan los datos bancarios, tanto con la excusa de saldar una deuda inexistente como de recibir un supuesto ingreso.
Cómo funciona la estafa y a quién afecta
El modus operandi de esta campaƱa sigue un patrón bien definido. El mensaje fraudulento llega al telĆ©fono móvil de la vĆctima y le informa de una supuesta incidencia con la Seguridad Social, como una actualización de datos pendiente, una diferencia en las cotizaciones o incluso pagos relacionados con el IRPF. Este Ćŗltimo detalle es una seƱal de alarma, ya que la Seguridad Social no gestiona los pagos del IRPF, una competencia que corresponde a la Agencia Tributaria.
En otros casos, el SMS adopta un enfoque contrario y comunica al destinatario que tiene una cantidad pendiente de cobro por parte de la Seguridad Social. En ambos escenarios, el enlace incluido en el mensaje conduce a una pƔgina web que reproduce la apariencia de los portales oficiales, con logotipos y formularios similares a los reales. Los dominios utilizados por los estafadores intentan parecer oficiales, con direcciones como poratlesgsoical-gob.top, portal-seg-social.help o portaliseg-socialgobs.clik, entre otros.
Esta campaƱa afecta especialmente a los trabajadores por cuenta propia y a los perceptores de prestaciones que realizan trĆ”mites con la Seguridad Social a travĆ©s de internet. SegĆŗn las autoridades, la finalidad es obtener credenciales bancarias para realizar transferencias o acceder a las cuentas de las vĆctimas. La combinación de un mensaje aparentemente oficial y la presión psicológica que genera la posibilidad de una deuda o un cobro pendiente hace que muchas personas caigan en la trampa sin pensarlo dos veces.
QuƩ hacer si recibes uno de estos SMS
La Seguridad Social ha emitido una serie de recomendaciones para protegerse ante esta amenaza. La principal es clara: no acceder a los trÔmites mediante enlaces recibidos por SMS o correo electrónico. Si el ciudadano quiere comprobar si realmente existe alguna gestión pendiente, debe hacerlo accediendo directamente a las pÔginas oficiales del organismo, tecleando la dirección en el navegador o utilizando los accesos que ya tenga guardados.
Entre las plataformas oficiales se encuentran Importass, para trĆ”mites con la TesorerĆa General de la Seguridad Social; la Sede Electrónica de la Seguridad Social; el portal Tu Seguridad Social; y la web de prestaciones del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Desde estos canales, el ciudadano puede verificar si existe alguna deuda, notificación o prestación pendiente sin necesidad de hacer clic en ningĆŗn enlace sospechoso.
TambiĆ©n es fundamental prestar atención a las seƱales que delatan un mensaje fraudulento. Las faltas de ortografĆa, las redacciones deficientes, las palabras inexistentes o los textos que mezclan idiomas son indicios claros de que el mensaje no proviene de la Administración. Asimismo, los mensajes que presionan para actuar rĆ”pidamente o que generan una necesidad inmediata de resolver un problema deben ser tratados con cautela. Los dominios desde los que se envĆa el enlace tambiĆ©n son reveladores, ya que nunca coinciden con las direcciones oficiales de la Seguridad Social.

Una de las preguntas que mĆ”s se repiten entre los ciudadanos es cómo distinguir un SMS legĆtimo de uno fraudulento. La respuesta es sencilla: la Seguridad Social nunca solicita pagos de deudas ni actualizaciones de datos personales mediante enlaces enviados por SMS. Cualquier comunicación que incite a hacer clic en un enlace para resolver un trĆ”mite urgente debe considerar sospechosa.
SegĆŗn un reciente estudio de Kaspersky sobre estafas por mensajerĆa, el 40% de los fraudes se realiza a travĆ©s de SMS/iMessage, una cifra que demuestra la popularidad de este canal entre los ciberdelincuentes. El mismo informe revela que el 52% de las estafas exitosas se completa en menos de 30 minutos, lo que subraya la importancia de generar urgencia como tĆ”ctica principal. La suplantación de marcas representa el 31% de los casos, convirtiĆ©ndose en una de las modalidades mĆ”s frecuentes junto con las ciberestafas en EspaƱa, las falsas notificaciones de entrega (38%) y las estafas de inversión (37%).
El papel de la inteligencia artificial en las estafas
La tecnologĆa ha jugado un papel clave en la evolución de estas estafas. SegĆŗn el mismo estudio, el 66% de las vĆctimas cree que la inteligencia artificial estuvo involucrada en el fraude que sufrió. Los mensajes mal redactados, los errores gramaticales evidentes o las comunicaciones poco naturales que antes resultaban fĆ”ciles de identificar han dado paso a contenidos mucho mĆ”s convincentes. Las voces clonadas, los deepfakes y los mensajes escritos por IA permiten a los estafadores imitar con precisión el lenguaje y el tono de las marcas y administraciones pĆŗblicas.
Esta capacidad de adaptación dificulta la detección y aumenta la sensación de legitimidad de los mensajes. Los estafadores ya no se limitan a un único canal, sino que trasladan la conversación a otras plataformas para parecer mÔs naturales y reducir las posibilidades de ser detectados.
Si el usuario ya ha facilitado sus datos bancarios o ha realizado algún pago después de recibir uno de estos mensajes, la Seguridad Social recomienda contactar inmediatamente con la entidad bancaria para bloquear la cuenta o la tarjeta y denunciar los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La rÔpida actuación puede ser determinante para minimizar los daños y evitar que los estafadores realicen cargos adicionales.
Por otra parte, la Unión de Consumidores de Asturias ha conseguido mĆ”s de 200 sentencias favorables contra Unicaja por casos de fraude bancario en los que los estafadores utilizaron SMS para suplantar la identidad de la entidad. Uno de los casos mĆ”s recientes, resuelto por la Audiencia Provincial de Asturias, obliga al banco a devolver 9.999 euros a una clienta vĆctima de una estafa. El tribunal consideró que la entidad no activó los controles de seguridad suficientes a pesar de que la transferencia se realizó el mismo dĆa en que se habĆa modificado el telĆ©fono vinculado a la cuenta.

Los consumidores espaƱoles son cada vez mĆ”s conscientes del riesgo que supone este tipo de fraude, y las autoridades recomiendan mantener la precaución en todo momento. La mejor defensa sigue siendo la prevención y la verificación directa a travĆ©s de los canales oficiales. Ante la mĆ”s mĆnima sospecha, es preferible dedicar unos minutos a comprobar la información a tener que lamentar las consecuencias de una decisión precipitada.

