La era del comercio electrónico transfronterizo sin fricciones ni aranceles para paquetes de bajo valor ha llegado a su fin. Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido han ido eliminando las exenciones que permitían la entrada libre de impuestos de pequeños envíos, una medida que obliga a empresas y aduanas a replantearse por completo la gestión de las importaciones.
Mientras tanto, la respuesta de los actores logísticos no se ha hecho esperar: se buscan nuevas rutas para acortar los tiempos y se impulsa la digitalización de los procesos aduaneros para dar respuesta a un volumen creciente de mercancías.
El fin de la era libre de aranceles en Estados Unidos, la UE y Reino Unido
El Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. ha confirmado la suspensión de la exención de minimis de 800 dólares, vigente desde 2025 y que se ha aplicado a paquetes de bajo valor. La medida, que entró en vigor el 13 de agosto de 2026, ha sido ratificada y previsiblemente se suprimirá definitivamente por ley en julio de 2027, sin que las apelaciones puedan revertir el proceso.
En paralelo, la Unión Europea ya había suprimido su umbral exento de 150 euros el pasado 1 de julio. Desde entonces, se aplica una tasa de 3 euros a los paquetes pequeños, hasta que se active un sistema definitivo alrededor de 2028. El Reino Unido, por su parte, avanza a un ritmo más lento y eliminará su exención de 135 libras progresivamente para octubre de 2028. En conjunto, los principales mercados de consumo del planeta están incorporando a los paquetes pequeños al procesamiento aduanero formal, lo que supone un cambio de modelo histórico.
Para las empresas de logística, la carga de trabajo se ha disparado, ya que ahora cada envío necesita trámite aduanero. En EE. UU., antes de la suspensión, se llegaban a gestionar en torno a 4 millones de paquetes minimis diarios, una cifra que evidencia la magnitud del desafío.
Más costes para los importadores y hacia el transporte a granel
Los importadores son los grandes perjudicados. Los costos de desembarque aumentan y los márgenes se reducen, algo que golpea con especial dureza a los pequeños vendedores, que no cuentan con el colchón financiero de las grandes plataformas. Shein, Temu y similares, con más recursos, se adaptarán mejor, pero también se ven empujadas a cambiar de estrategia.
La tendencia es clara: se pasa del envío aéreo exprés directo desde fábrica al transporte marítimo a granel, al almacenamiento local y a la entrega con aranceles ya pagados. En ese escenario, los agentes de aduanas y los servicios de corretaje cobran protagonismo.

La ruta ártica como alternativa a Suez y al ferrocarril
En este contexto, el Puerto de Ningbo Zhoushan en China ha dado un paso adelante. La entidad prepara la vuelta del servicio Express Ártico China-Europa, que iniciará operaciones semanales a mediados de agosto de 2026. La iniciativa busca optimizar la coordinación de carga y asegurar espacios en bodega, dentro de la estrategia de la Doble Circulación y la Ruta de la Seda del Hielo.
La ruta del noreste del Ártico reduce la distancia en un tercio frente a la vía tradicional del Canal de Suez, acortando el tiempo de transporte a 18-20 días. Esto se traduce en un ahorro de cerca de 22 días frente al transporte marítimo convencional y en una reducción de emisiones de carbono del 50%. En 2025, el buque Istanbul Bridge ya completó una travesía de 20 días hasta el Reino Unido, con escala en Hamburgo, Gdansk y Rotterdam.
La iniciativa incorpora alianzas estratégicas para integrar servicios de líneas secundarias, rutas comerciales domésticas y transporte intermodal mar-ferrocarril. Se prevén al menos ocho viajes entre agosto y octubre de 2026, con la participación de siete buques reforzados para navegación en hielo, conectando con más de 10 puertos en el Reino Unido y el resto de Europa.
APEC y la digitalización de las aduanas
La transformación digital también acelera. En el Diálogo Aduanero-Empresarial de APEC 2026, celebrado en Dalian (China), se debatieron herramientas como la inteligencia artificial y el análisis de macrodatos para mejorar la transparencia y la previsión de riesgos. Además, se planteó la creación de mecanismos de control flexibles para envíos pequeños y de alta frecuencia, un problema acuciante para el comercio electrónico transfronterizo regulado.
La delegación de Vietnam, con el subdirector Au Anh Tuan al frente, presentó su modelo de gestión aduanera para las exportaciones e importaciones a través de plataformas de comercio electrónico. La propuesta se basa en la verificación de la información de los comerciantes y la interconexión de los datos del ecosistema para luchar contra el fraude comercial.
Por otro lado, representantes de la aduana vietnamita se reunieron con ejecutivos de FedEx, como Raj Subramaniam, presidente y CEO, quien reafirmó el compromiso de la compañía con el mercado vietnamita. Ambas partes coincidieron en la necesidad de modernizar los métodos de gestión para facilitar el flujo de mercancías.
Las ideas de la APEC son especialmente relevantes para la organización de la cumbre de APEC 2027 en Vietnam, que ejercerá la presidencia del Subcomité de Aduanas.
Con la desaparición de las ventajas de minimis, el sector del comercio electrónico transfronterizo se ve impelido a adoptar un modelo más complejo, pero a la vez más sostenible y con mayor control aduanero. La ruta del Ártico se presenta como una vía clave para reducir costes y tiempos, mientras que la digitalización de las aduanas y la cooperación internacional se erigen como herramientas esenciales para que las nuevas corrientes de mercancías se con las de forma eficiente y sin fricciones.