El comercio electrónico acelera su crecimiento en España

  • La facturación del ecommerce en España sube un 22,6% en el segundo trimestre y alcanza los 28.346 millones de euros.
  • Más de 493 millones de operaciones online, con los juegos de azar y apuestas liderando por número de transacciones.
  • Fuerte peso del turismo y desequilibrio exterior: déficit de 11.345 millones por más compras hacia el extranjero.
  • La moda y otros sectores como calzado o joyería refuerzan su presencia en las ventas online.

Comercio electrónico en España

El comercio electrónico en España encadenó en la primavera de 2025 otra etapa de crecimiento a doble dígito. Entre abril y junio, las compras por Internet volvieron a coger velocidad, consolidando un modelo de consumo en el que cada vez más operaciones, grandes y pequeñas, se cierran desde el móvil o el ordenador.

Según los últimos registros publicados en el portal CNMCData de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el negocio online no solo gana tamaño, sino también peso específico en ramas clave como el turismo, la moda o los servicios financieros, con un papel destacado de los operadores europeos en las compras que realizan los consumidores españoles fuera de nuestras fronteras.

Facturación: un trimestre de récord para el ecommerce

Durante el segundo trimestre de 2025, la facturación del comercio electrónico en España llegó a 28.346 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 22,6% y más de 5.200 millones adicionales respecto al mismo periodo de 2024. Es una subida que confirma la tendencia alcista del canal digital, tanto en volumen de negocio como en número de compradores y frecuencia de uso.

Los datos de la CNMC muestran que, dentro de ese volumen global, las agencias de viajes y los operadores turísticos concentraron el 10% de la facturación total, situándose en primera posición por ingresos. No muy lejos se colocó el transporte aéreo, con un 7,4% de la facturación, mientras que los hoteles y alojamientos similares representaron alrededor del 4,7%, ocupando también un lugar relevante en el ranking de actividades.

expansión del comercio electrónico
Artículo relacionado:
Estadísticas del comercio electrónico en España: pagos, sectores, hábitos y crecimiento

El auge del turismo online vuelve a dejar claro que una parte significativa del gasto en Internet se canaliza a través de reservas de viajes, vuelos y estancias, especialmente en un contexto de normalización de la movilidad y recuperación de la demanda tras los años más marcados por las restricciones.

Junto al turismo, otras ramas ganan terreno. La administración pública, impuestos y seguridad social se situó como la principal categoría por ingresos en las operaciones realizadas íntegramente dentro del país, con un 11% de la facturación doméstica, seguida por el transporte aéreo (7,2%) y los carburantes para automoción (6,6%), según detalla el organismo regulador.

Ventas online en España

Más de 493 millones de operaciones: cómo y en qué se compra

El crecimiento no se limita a la facturación. En el mismo periodo, se contabilizaron más de 493 millones de transacciones online, lo que implica un repunte del 16,8% respecto al segundo trimestre del año anterior. Es decir, no solo se gasta más, sino que también se realizan muchas más compras unitarias, lo que revela un uso más intensivo del canal digital para todo tipo de productos y servicios.

Si se analiza el volumen por número de compraventas, el liderazgo no recae en el turismo, sino en los juegos de azar y apuestas, que concentraron el 9,3% de todas las operaciones registradas. Este segmento, muy vinculado a plataformas especializadas y apps móviles, aglutina una gran cantidad de transacciones de importe medio relativamente reducido, pero muy frecuentes.

La estadística de la CNMC refleja que otras actividades de consumo recurrente también tienen un peso elevado en número de operaciones, aunque su importe agregado sea menor que el del turismo. Al combinar estos datos, se observa un patrón de uso del ecommerce muy diversificado: desde la reserva de un paquete vacacional hasta pequeñas compras de ocio digital o moda.

En paralelo, las cifras ponen de manifiesto que el comercio electrónico se ha integrado en la rutina del consumidor medio, que reparte su gasto entre grandes desembolsos puntuales —por ejemplo, un viaje o un billete de avión de largo recorrido— y una sucesión constante de microtransacciones en distintas plataformas.

Mapa geográfico: más compras hacia el exterior y déficit exterior récord

La radiografía geográfica del comercio electrónico confirma el protagonismo de los operadores foráneos. En el segundo trimestre de 2025, el 45,8% de los ingresos del ecommerce tuvieron como destino España, mientras que el 54,2% restante correspondió a compras realizadas desde España en comercios ubicados en el extranjero. Esta diferencia se tradujo en un saldo neto exterior claramente negativo.

El saldo neto exterior —es decir, la diferencia entre lo que se compra desde el extranjero en webs españolas y lo que los residentes en España gastan en tiendas online de otros países— arrojó un déficit de 11.345 millones de euros en el trimestre analizado. En la práctica, esto significa que los consumidores españoles continúan inclinándose de forma muy marcada por plataformas y marketplaces internacionales.

Por número de operaciones, la distribución también favorece a los comercios de fuera. El 36,2% de las transacciones tuvieron como destino España, frente a un 63,9% que se dirigió al exterior. Este reparto confirma que, tanto en valor como en volumen, la balanza se inclina hacia las compras en webs extranjeras, donde predominan grandes actores de la Unión Europea y otros mercados consolidados.

El volumen de negocio asociado a las compras con origen en España y destino a otros países alcanzó los 15.363 millones de euros, un 17,8% más que en el mismo periodo del año anterior. De ese total, el 94,5% de las compras se realizaron en comercios situados en la Unión Europea, lo que refuerza el peso de los operadores europeos en el ecosistema digital de consumo de los hogares españoles.

España en el mapa europeo: flujos de entrada y salida

En el flujo contrario, las compras desde el exterior con destino a España sumaron una facturación de 4.018 millones de euros, lo que supone un incremento del 26,5% interanual. De estas operaciones, el 60,6% procedió de la Unión Europea, lo que pone de relieve la estrecha relación comercial online entre España y el resto del mercado único europeo.

En este caso, el gran motor del gasto desde otros países hacia webs españolas fue, de nuevo, el sector turístico. Las actividades relacionadas con viajes —agencias, transporte aéreo y terrestre, alquiler de vehículos y hoteles— concentraron el 65,6% de las compras realizadas desde el extranjero en comercios digitales establecidos en España.

Dentro de ese bloque turístico, las agencias de viajes y turoperadores asumieron una cuota especialmente relevante en este tráfico entrante, llegando a representar alrededor del 25,5% de la facturación exterior con destino a España, mientras que el transporte aéreo se situó en torno al 17,7%. En conjunto, el turismo continúa siendo una palanca clave de atracción de gasto online internacional hacia las empresas españolas.

Esta combinación —déficit exterior, pero un peso muy alto del turismo en las ventas a no residentes— dibuja un escenario mixto: por un lado, los consumidores españoles gastan mucho más en plataformas de fuera; por otro, España mantiene un notable tirón como destino turístico digital para clientes europeos y de otros mercados que organizan sus viajes por Internet.

Comercio electrónico dentro de España: administración, transporte y carburantes

Si se observa únicamente el negocio que se genera dentro de las fronteras nacionales, esto es, transacciones con origen y destino en España, los ingresos alcanzaron los 8.965 millones de euros, un avance interanual del 30,1%. Este segmento puramente doméstico muestra un dinamismo incluso superior al del conjunto del mercado.

En este ámbito, la administración pública (incluyendo impuestos y seguridad social) se situó como la principal rama de actividad por volumen de facturación, con un 11% del total. Este dato indica que una parte relevante de los trámites y pagos obligatorios ya se realiza a través de canales digitales, desde liquidaciones fiscales hasta gestiones con la seguridad social.

Por detrás aparecen el transporte aéreo, con un 7,2% de los ingresos domésticos, y los carburantes para automoción, con un 6,6%. Estos datos apuntan a que el ecommerce español no se limita a la venta minorista tradicional, sino que abarca servicios esenciales y pagos recurrentes que ya se canalizan de forma habitual por Internet.

La combinación de gasto en viajes, abastecimiento y servicios públicos refleja un perfil de consumidor que utiliza el canal online tanto para consumo discrecional (vacaciones, ocio, moda) como para obligaciones periódicas, lo que afianza el papel del comercio electrónico como infraestructura básica de la economía cotidiana.

La moda y otros sectores: más peso dentro del ecosistema online

En paralelo a los grandes bloques del turismo y los servicios públicos, el comercio electrónico de moda y productos afines ha dado un nuevo salto. En el segundo trimestre de 2025, las ventas online de prendas de vestir con origen o destino en España crecieron un 13,5% interanual, hasta marcar un máximo histórico de 1.747,4 millones de euros.

Este repunte corrige el tono más discreto con el que arrancó el año, cuando el sector apenas avanzó ligeramente. El nuevo impulso sitúa de nuevo a la moda en tasas de crecimiento de doble dígito, aunque todavía por debajo de los picos registrados en la primera mitad de 2024, cuando llegó a superar aumentos del 20% en algunos trimestres.

En términos de peso dentro del conjunto del comercio electrónico, la moda supuso aproximadamente el 6,2% del valor total del ecommerce en ese segundo trimestre, una ligera mejora respecto al 5,9% del trimestre anterior, aunque aún por debajo del 6,7% que marcó en el mismo periodo del año previo.

El empuje no se quedó solo en la ropa. El canal online de calzado alcanzó unos 188,3 millones de euros de facturación, con un crecimiento interanual del 10,1%, claramente por encima del registro del trimestre precedente. Por su parte, en relojería, joyería y platería el avance fue todavía más llamativo: las ventas online se dispararon un 80,1%, hasta un máximo de 71,3 millones de euros.

Origen y destino en la moda online

Al detalle, el motor principal del crecimiento de las prendas de vestir residió en el propio mercado interno. Las operaciones de moda con origen y destino en España sumaron 292,2 millones de euros, lo que supone un incremento del 97,2% interanual. Es decir, prácticamente se duplicó el valor de la moda online puramente doméstica en un solo año.

En el flujo desde España hacia el exterior, que sigue concentrando la mayor parte del negocio total de moda, también se observó un cambio favorable. Entre abril y junio, las compras de prendas de vestir de consumidores españoles en webs extranjeras ascendieron a 1.424 millones de euros, con un avance del 4,8% interanual tras un primer trimestre algo más flojo.

En cambio, las ventas de moda desde webs españolas hacia clientes extranjeros continuaron en terreno negativo, encadenando su decimoquinto trimestre de descenso. En el segundo trimestre de 2025, estas operaciones se redujeron un 3,8%, hasta 31,2 millones de euros, lo que evidencia las dificultades de muchas plataformas españolas para competir a escala internacional.

Más allá de la moda, la CNMC destaca que en el conjunto de las compras españolas en el exterior, los servicios auxiliares a la intermediación financiera y las propias prendas de vestir encabezan el ranking por volumen de negocio, con cuotas cercanas al 9,4% y 9,3%, respectivamente. Son dos actividades que se han consolidado como referencias del gasto digital transfronterizo de los hogares españoles.

El panorama que dibujan todas estas cifras es el de un comercio electrónico cada vez más amplio y diversificado, en el que España gana músculo en segmentos concretos —como el turismo y la moda doméstica—, pero sigue mostrando una fuerte dependencia de los grandes operadores internacionales, especialmente europeos, para buena parte de las compras que realizan sus consumidores.


Añadir como fuente preferida en Google