
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta de doble filo. Mientras que facilita tareas cotidianas, también ha sido adoptada por ciberdelincuentes para perfeccionar sus estafas. En los últimos meses, las llamadas fraudulentas con voces clonadas y la suplantación de identidad de autoridades se han disparado en España y Europa, afectando a miles de personas.
Los estafadores ya no se limitan a correos electrónicos sospechosos. Ahora utilizan tecnología de voz generada por IA y técnicas de spoofing para que el número de teléfono parezca el de una comisaría o un banco. La urgencia y el miedo son sus principales armas para conseguir que las víctimas transfieran dinero o revelen datos personales sin pensar.
¿Cómo operan los estafadores con IA?

El modus operandi más común comienza con una llamada en la que el delincuente se hace pasar por un agente de policía, un empleado de banco o incluso un familiar. Gracias a la inteligencia artificial, pueden clonar la voz de una persona conocida o simular el tono oficial de una institución. Además, manipulan el identificador de llamada para que aparezca un número real, lo que genera una falsa sensación de seguridad.
Una vez que la víctima confía, le informan de un supuesto problema: una línea telefónica vinculada a un delito, una cuenta bancaria comprometida o un paquete retenido. La conversación se vuelve cada vez más tensa y urgente, y se pide a la persona que transfiera fondos a una cuenta «segura» o que proporcione códigos de verificación. En muchos casos, los estafadores también se hacen pasar por organismos como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) o fiscalías provinciales.
Estas redes operan desde centros de llamadas en el sudeste asiático, donde trabajadores, a veces en condiciones de semiesclavitud, realizan millones de intentos de fraude al año. Las estafas con IA se han convertido en un negocio multimillonario a nivel global, y aunque inicialmente se dirigían a ciudadanos chinos, ahora se han expandido a países como España, Australia, Brasil y Singapur.
Técnicas de suplantación con inteligencia artificial

La clonación de voz es una de las técnicas más utilizadas. Con solo unos segundos de audio, la inteligencia artificial puede replicar la voz de una persona con un realismo asombroso. Los estafadores obtienen estas muestras de redes sociales, llamadas anteriores o incluso de mensajes de voz. Luego, la usan para llamar a familiares o amigos haciéndose pasar por ellos y pidiendo dinero urgente.
Otra modalidad es el vishing, que combina llamadas telefónicas con ingeniería social. El delincuente se hace pasar por un técnico de soporte, un agente de viajes o un empleado de banco, y utiliza un tono profesional y datos parcialmente correctos para ganar credibilidad. En ocasiones, incluso simulan ser del departamento antifraude de la propia plataforma, lo que hace que la víctima baje la guardia.
También se ha detectado el uso de deepfakes en videollamadas, donde los estafadores muestran un rostro generado por IA para suplantar a una autoridad. Aunque esta técnica es menos común, está en aumento y supone un desafío adicional para la verificación de identidad.
Consejos para no caer en la trampa
Los expertos coinciden en que la mejor defensa es la prevención. Ante cualquier llamada sospechosa, lo primero es mantener la calma y no actuar por impulso. Si alguien se identifica como un familiar o amigo pidiendo dinero, cuelga y llama directamente a esa persona por otro medio para verificar.
Nunca compartas información personal, contraseñas o códigos de verificación por teléfono, aunque el interlocutor parezca legítimo. Las entidades bancarias y organismos oficiales nunca solicitan datos sensibles por llamada. Si te piden que realices una transferencia a una cuenta «segura», es casi seguro que se trata de un fraude.
Activa la autenticación multifactor en tus cuentas bancarias y de correo electrónico. Revisa periódicamente los movimientos de tus cuentas y configura alertas para cada transacción. Además, desconfía de ofertas demasiado buenas, precios extremadamente bajos o mensajes que te insten a salir de la plataforma oficial para completar una compra o reserva, ya que podrías encontrarte con una tienda online falsa.
Si has sido víctima de una estafa, no dudes en denunciarlo. Cuanto antes actúes, más posibilidades tendrás de recuperar el dinero o evitar daños mayores. Contacta con tu banco, cambia las contraseñas comprometidas y presenta una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil.
La inteligencia artificial ha dado a los ciberdelincuentes herramientas cada vez más sofisticadas para engañar a las personas. Las llamadas con voces clonadas, la suplantación de autoridades y la urgencia fabricada son las señales de alerta más habituales. Mantener la cabeza fría, verificar siempre la identidad del interlocutor y no compartir información sensible son las claves para no caer en estas trampas. En un entorno digital donde el fraude evoluciona constantemente, la información y la precaución siguen siendo los mejores escudos.

