Disney+ se prepara para un giro importante en la forma en que muestra su catálogo: la compañĂa está trabajando en un feed de vĂdeos cortos en formato vertical, claramente inspirado en el lenguaje de apps como TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts. La idea es sencilla pero ambiciosa: que el usuario no entre solo para ver una pelĂcula o una serie, sino que pueda abrir la app a diario para “picar” contenido rápido sin demasiada planificaciĂłn.
Este movimiento llega en un momento en el que el tiempo de atención de la audiencia se ha reducido y el móvil se ha consolidado como la pantalla dominante en el consumo de ocio digital. Disney asume que buena parte del público, especialmente el más joven, ya no piensa en sentarse a ver producciones de dos horas y media desde el teléfono, y por eso apuesta por clips breves, personalizados y pensados para el consumo habitual dentro de la propia plataforma de streaming.
Un feed vertical para competir por la atenciĂłn diaria
Durante su Global Tech & Data Showcase celebrado en el CES de Las Vegas, Disney explicĂł que a lo largo de este año tiene previsto sumar experiencias de vĂdeo vertical a Disney+, comenzando por Estados Unidos. La compañĂa describe esta nueva capa como una experiencia que irá evolucionando con el tiempo, con un flujo de contenidos que abarcará deportes, noticias y entretenimiento, siempre ajustado a los intereses de cada perfil.
La lĂłgica detrás de esta decisiĂłn es clara: aunque el nĂşmero de suscriptores sigue siendo importante, la batalla real está en cuánto tiempo pasa el usuario dentro de la app y con quĂ© frecuencia vuelve. En un modelo cada vez más apoyado en la publicidad, resulta clave que Disney+ se convierta en un destino de visita diaria, y el vĂdeo corto se ha demostrado como una herramienta muy eficaz para generar ese hábito, tal y como viene pasando con TikTok desde su expansiĂłn global en 2017.
SegĂşn la compañĂa, el nuevo espacio de vĂdeos verticales ofrecerá un feed dinámico y altamente personalizado, alimentado por el comportamiento del usuario en sus Ăşltimas visitas a la plataforma. De este modo, la app podrá mostrar clips relacionados con los contenidos favoritos de cada persona, facilitando tanto el descubrimiento de nuevas producciones como el regreso a tĂtulos que ya forman parte del catálogo habitual.
Erin Teague, vicepresidenta ejecutiva de Gestión de Producto de Disney Entertainment y ESPN, subrayó en varias intervenciones en el CES que los dispositivos móviles representan una gran oportunidad para Disney+. Su planteamiento es trasladar al streaming el tipo de interacción que ya se ha consolidado en redes sociales: abrir la app, deslizar hacia arriba y dejarse llevar por una sucesión de clips diseñados para enganchar en pocos segundos.
En declaraciones recogidas por medios como Deadline, Teague recalcó que este proyecto no pretende que Disney+ se convierta en una red social más, sino en una plataforma de entretenimiento donde el formato vertical se integre de forma natural en la experiencia global, sin fragmentarla ni crear una sensación de producto paralelo o desconectado del resto del servicio.
De los “Verts” de ESPN al experimento en Disney+
La apuesta por el vĂdeo corto no nace de cero. Disney ya habĂa probado este terreno en el ámbito deportivo con la secciĂłn “Verts” dentro de la app de ESPN, donde se ofrecen clips verticales con momentos destacados, resĂşmenes y análisis rápidos. SegĂşn la compañĂa, los buenos resultados de esta iniciativa, tanto en tĂ©rminos de uso como de respuesta del pĂşblico, han sido un factor clave para dar el salto a Disney+.
El nuevo feed de la plataforma principal tomará como referencia esa experiencia, pero con un alcance más amplio: se espera que el contenido abarque distintas categorĂas, desde el entretenimiento familiar hasta producciones de marcas como Marvel, Star Wars o Pixar. La idea es que el usuario pueda encontrarse desde escenas icĂłnicas adaptadas al formato vertical hasta piezas pensadas especĂficamente para estos clips.
A diferencia de lo que ocurre con otras pruebas de la competencia, Disney insiste en que su objetivo no es que el feed vertical sea simplemente un carrusel de tráilers recortados. La intenciĂłn es que se perciba como un componente propio, con contenidos que tengan sentido por sĂ mismos, aunque en muchos casos puedan servir tambiĂ©n como puerta de entrada a pelĂculas, series o especiales más largos disponibles en el catálogo.
Teague tambiĂ©n apuntĂł que, con el tiempo, la compañĂa explorará nuevos formatos y categorĂas dentro de este feed, desde piezas informativas vinculadas a la actualidad hasta contenidos de puro entretenimiento, siempre con un enfoque muy marcado al consumo en pantallas pequeñas. En paralelo, se contempla que parte de esos clips pueda aprovechar material ya existente, reimaginado para que encaje mejor en el formato vertical y en sesiones de visualizaciĂłn cortas.
Otro de los objetivos declarados es conectar mejor con los segmentos más jĂłvenes de la audiencia. SegĂşn la ejecutiva, la GeneraciĂłn Z y la GeneraciĂłn Alpha esperan encontrar este tipo de experiencias cuando abren una app en el mĂłvil y no siempre están dispuestas a comprometerse con contenidos de larga duraciĂłn. El feed de vĂdeos cortos se plantea como una forma de “encontrarse con el pĂşblico donde ya está”, adoptando el mismo lenguaje que domina en su dĂa a dĂa digital.
QuĂ© tipo de clips se esperan y cĂłmo podrĂan integrarse
Por la informaciĂłn que ha trascendido, el futuro apartado de vĂdeos verticales en Disney+ ofrecerá un flujo continuo de clips de corta duraciĂłn en el que podrĂan mezclarse distintos tipos de contenidos. Entre ellos se barajan fragmentos de series y pelĂculas ya disponibles, pequeñas piezas creadas a partir de material de archivo o escenas adaptadas especĂficamente para que funcionen mejor en un formato rápido y en pantalla vertical.
TambiĂ©n se contempla que una parte del feed reĂşna contenidos derivados de redes sociales o piezas producidas ad hoc para este espacio, permitiendo a Disney dar una segunda vida a momentos destacados de su catálogo y, al mismo tiempo, experimentar con formatos más ágiles. Todo ello, siempre con la vista puesta en que el usuario pueda consumir estos vĂdeos en pocos minutos, sin necesidad de elegir con antelaciĂłn un tĂtulo concreto.
En la práctica, este enfoque cambia la forma tradicional de relacionarse con una plataforma de streaming. Hasta ahora, lo habitual era entrar con una intenciĂłn clara —ver un episodio, continuar una serie, poner una pelĂcula—, mientras que el modelo de feed vertical invita a una interacciĂłn más casual: abrir la app, hacer scroll y dejar que sea el algoritmo el que proponga contenidos.
Disney ha dejado entrever que no descarta que, a medio plazo, se creen producciones exclusivas diseñadas desde el inicio para el formato vertical, como microcontenidos seriados o cápsulas breves que no tengan equivalente en horizontal. Sin embargo, por ahora el foco principal estará en combinar contenido original con clips derivados del catálogo ya existente.
Respecto a la implementaciĂłn, la compañĂa no ha detallado aĂşn si este feed aparecerá como una pestaña especĂfica o se integrará directamente en la pantalla de inicio. Lo que sĂ ha recalcado es que el acceso debe resultar orgánico, de forma que el usuario pueda saltar fácilmente del consumo rápido a un tĂtulo completo, o quedarse simplemente en el bucle de clips si eso se ajusta mejor a lo que le apetece en cada momento.
Publicidad, métricas y una estrategia marcada por la personalización
El despliegue del vĂdeo vertical llega acompañado de novedades en el terreno publicitario, como los tipos de anuncios en Instagram adaptados al formato vertical. Disney ha anunciado el desarrollo de una mĂ©trica denominada “impacto de marca”, pensada para que los anunciantes puedan relacionar con mayor precisiĂłn la visibilidad de sus campañas con resultados concretos, combinando datos propios de la compañĂa con informaciĂłn procedente de terceros.
Según explicó Dana McGraw, vicepresidenta senior de Ciencia de Datos y Medición en Disney Advertising, la intención es medir el denominado “efecto halo” de las campañas, es decir, cómo la exposición en entornos como Disney+ influye tanto en los indicadores de notoriedad de marca como en los resultados comerciales. Este tipo de herramientas encaja especialmente bien con formatos de consumo frecuente, como los clips cortos, donde el usuario se expone repetidamente a mensajes en sesiones breves.
Además, la compañĂa trabaja en soluciones que permitan a los anunciantes generar piezas publicitarias adaptadas al entorno televisivo y al formato vertical a partir de recursos que ya tengan disponibles, agilizando la producciĂłn y facilitando que las marcas se integren en los nuevos espacios de consumo. El objetivo es que el feed de vĂdeos cortos no sea Ăşnicamente un escaparate de contenidos, sino tambiĂ©n un terreno fĂ©rtil para campañas más sofisticadas.
En este contexto, la personalización juega un papel central. Al igual que ocurre con TikTok o los Reels de Instagram, el éxito de un feed vertical depende en gran medida de la capacidad del sistema para aprender qué tipo de clips retienen mejor la atención de cada usuario y ajustar en tiempo real la selección que aparece en pantalla. Disney quiere aplicar ese mismo enfoque, utilizando la información de visualización de cada perfil para refinar constantemente las recomendaciones.
La estrategia se alinea con una tendencia más amplia en el sector del streaming, donde las plataformas compiten no solo con sus catálogos, sino con la habilidad para crear experiencias de consumo que se sientan vivas y en constante actualizaciĂłn. El vĂdeo vertical, en este sentido, actĂşa como una capa adicional que complementa las series y pelĂculas tradicionales, en lugar de sustituirlas.
Contexto en la industria y posibles efectos en Europa
Disney no es la Ăşnica empresa que ha puesto la vista en el formato vertical. Netflix lleva tiempo experimentando con feeds de clips cortos dentro de su aplicaciĂłn, utilizándolos sobre todo para destacar producciones de larga duraciĂłn y facilitar que el usuario descubra nuevos tĂtulos sin tener que navegar por menĂşs tradicionales.
Sin embargo, la compañĂa del “gigante rojo” se ha mostrado más cauta a la hora de llevar este modelo al centro de su propuesta, insistiendo en que no quiere convertir su app en una red social encubierta. Disney+, por su parte, parece dispuesta a darle un papel más protagonista al vĂdeo corto, al menos en el mercado estadounidense, de donde partirá el despliegue.
En cuanto a Europa y mercados como España, todavĂa no se ha concretado un calendario de llegada, ni se ha aclarado si el lanzamiento será simultáneo o escalonado por territorios. Lo que sĂ parece razonable es que, si la prueba en Estados Unidos funciona bien en tĂ©rminos de uso y retenciĂłn, el formato acabe extendiĂ©ndose progresivamente a otras regiones, adaptándose cuando sea necesario a las particularidades regulatorias y de consumo de cada paĂs.
Para los usuarios europeos, este cambio podrĂa suponer que la app de Disney+ pase a tener un mayor peso de la experiencia mĂłvil, reforzando el papel del telĂ©fono como puerta de entrada principal al ecosistema Disney. TambiĂ©n podrĂa abrir oportunidades a contenidos pensados especĂficamente para audiencias locales, en formato corto, que convivirĂan con los grandes lanzamientos globales.
En conjunto, la decisiĂłn de incorporar vĂdeos verticales refuerza la idea de que el streaming ya no compite solo con otras plataformas de vĂdeo bajo demanda, sino con cualquier aplicaciĂłn que pelee por los minutos libres del dĂa. Al adoptar un lenguaje más cercano al de TikTok o Instagram, Disney+ intenta posicionarse en ese mismo terreno, pero sin renunciar a su identidad centrada en las historias y franquicias que le han dado fama.
Con este giro hacia el vĂdeo vertical, Disney+ da un paso más en su intento de convertirse en un servicio que se consulte a diario y no solo en momentos puntuales, apoyándose en clips breves, feeds personalizados y nuevas mĂ©tricas publicitarias para encajar en unos hábitos de consumo cada vez más marcados por el mĂłvil, la velocidad y la comodidad a la hora de elegir quĂ© ver.
