Anthropic ha dado un paso más en su estrategia de inteligencia artificial al anunciar que Claude Cowork ya está disponible en web y móvil, una ampliación que permite a los usuarios iniciar tareas en el escritorio y recibir los resultados en el teléfono, incluso con el portátil apagado. La compañía ha comenzado el despliegue en beta para los suscriptores del plan Max, y promete extenderlo a otros planes en las próximas semanas.
La gran novedad es que las sesiones se ejecutan ahora en la nube, de modo que el agente puede seguir trabajando en segundo plano mientras el usuario se dedica a otras cosas. Si antes había que dejar el ordenador encendido para que una tarea se completara, ahora basta con lanzarla y recibir una notificación cuando esté lista. Sin perder el hilo, como quien dice.
Una expansión que cambia las reglas del juego
El salto a la web y al móvil no es solo una cuestión de comodidad. La función Dispatch, que enruta automáticamente las peticiones entre Claude Code y Cowork, elimina la necesidad de elegir qué herramienta usar para cada tipo de tarea. El usuario hace una petición en lenguaje natural y el sistema decide si la tarea es de programación o de trabajo general, devolviendo el resultado como un mensaje. Además, los proyectos y artefactos se comparten entre escritorio, navegador y móvil, lo que facilita la continuidad.
Eso sí, el acceso a archivos locales y al navegador sigue requiriendo la aplicación de escritorio abierta. Si cierras el portátil, la sesión remota continúa, pero no podrá tocar tus carpetas hasta que vuelvas a abrir la app. Es un pequeño peaje que pagar por la libertad de moverte.

Los datos que desmontan el mito del código
Anthropic ha publicado datos de uso de 1,2 millones de sesiones anónimas de más de 600.000 organizaciones, y los resultados son reveladores. El 33,4% de las sesiones de Cowork corresponden a procesos de negocio, como conciliar hojas de cálculo o recopilar actualizaciones de equipo en un solo informe. La creación de contenido y redacción supone un 16,4%, mientras que el desarrollo de software apenas alcanza el 8,7%.
Estos números echan por tierra la idea de que la inteligencia artificial solo sirve para programar. Más del 90% del uso de Cowork se centra en trabajo de conocimiento cotidiano, sobre todo en soluciones para pymes y creación de contenidos. La compañía lo resume con una frase: el agente se ocupa del ‘trabajo alrededor del trabajo’, esas tareas administrativas que consumen tiempo pero que rara vez son el núcleo del puesto.
Seguridad y control humano
Con la expansión a móvil y web, Anthropic refuerza la idea de que el usuario mantiene el control en todo momento. Cuando Claude se encuentra con una decisión que requiere criterio humano, envía una notificación al teléfono para que el usuario la apruebe antes de continuar. Nada se ejecuta de forma definitiva sin revisión, lo que marca una diferencia clara entre automatización y delegación total.
Eso no significa que no haya riesgos. Dar a un teléfono control remoto de un agente que opera en el escritorio conlleva peligros de seguridad, como que un enlace de phishing o un archivo malicioso pueda desencadenar acciones no deseadas. Anthropic recomienda conectar Cowork con movilidad solo desde aplicaciones de confianza, una precaución lógica para cualquier herramienta con acceso de escritura a sistemas locales.

Implicaciones para el mercado empresarial
El movimiento de Anthropic no es aislado. OpenAI ha seguido una trayectoria similar con Codex, que también se está usando cada vez más para tareas no técnicas. La competencia ya no gira solo en torno al mejor chatbot, sino a quién logra integrarse en las superficies donde realmente se hace el trabajo diario: el correo, el calendario, las hojas de cálculo y la mensajería interna.
Con Claude Cowork en web y móvil, Anthropic apuesta por convertirse en una capa operativa más que en un destino ocasional. La unificación entre chat y Cowork, junto con la posibilidad de programar tareas que se ejecuten sin supervisión, apunta a que el agente esté presente en todos los dispositivos del usuario. Si la promesa se cumple, el valor no estará solo en la calidad del modelo, sino en la continuidad del servicio.

Con esta actualización, Anthropic no solo amplía el alcance de Claude Cowork, sino que redefine cómo se integra la inteligencia artificial en el día a día laboral. La posibilidad de que las tareas sigan su curso aunque cierres el portátil, los datos que demuestran que el uso principal no es la programación y el énfasis en el control humano dibujan un escenario donde el agente se convierte en un compañero de trabajo silencioso pero constante. El futuro del trabajo, al menos según esta visión, no está en un solo dispositivo, sino en la continuidad entre todos ellos.

