CETM planta cara a los nuevos peajes al transporte pesado y exige apoyo real al sector

  • La CETM traslada al Gobierno su rechazo absoluto a los nuevos peajes al transporte pesado propuestos por SEOPAN.
  • La patronal recuerda que el transporte ya aporta unos 21.000 millones anuales en impuestos sobre carburantes.
  • El sector respalda la nueva fórmula de indexación del precio del transporte al gasóleo para proteger la viabilidad de las empresas.
  • CETM reclama ayudas directas, devolución de 20 céntimos por litro, más inversión en carreteras y flexibilizar las restricciones a camiones.

Camiones y transporte pesado en carretera

El pulso entre el sector del transporte de mercancías por carretera y quienes impulsan nuevos peajes al transporte pesado ha subido de tono. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha aprovechado varias reuniones recientes con el Ministerio de Transportes para dejar claro que no está dispuesta a asumir más cargas económicas que pongan contra las cuerdas a las empresas del sector.

En estos encuentros con el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, y el equipo del Ministerio, la patronal ha combinado el reconocimiento a algunos avances -como la nueva fórmula de indexación del precio del transporte al gasóleo– con un mensaje contundente contra la idea de implantar peajes inspirados en la llamada euroviñeta. A juicio de la CETM, esta fórmula de financiación dañaría tanto al transporte por carretera como al conjunto de la economía española.

Un encuentro clave con Transportes para fijar postura

En la reunión de trabajo celebrada en Madrid, con la presencia del presidente de la CETM, Carmelo González, y del vicepresidente, Javier Arnedo, la organización puso sobre la mesa el escenario actual del transporte de mercancías por carretera. Un contexto marcado por una elevada incertidumbre económica, el encarecimiento de los costes operativos y la presión añadida que suponen los vaivenes del precio del combustible.

La agenda que la Confederación llevó al Ministerio combinó temas de calado inmediato con reivindicaciones históricas. Por un lado, se reconocieron los avances logrados en materia de precios y ayudas; por otro, se alertó de que introducir nuevos peajes al transporte pesado podría convertirse en la gota que colme el vaso para muchas pymes de transporte que ya operan con márgenes muy ajustados.

Desde la CETM se trasladó al equipo de José Antonio Santano la necesidad de contar con un entorno regulatorio estable y predecible. La patronal subrayó que el transporte de mercancías por carretera es un sector esencial y estratégico para el funcionamiento de la economía y la cadena de suministro, por lo que cualquier cambio normativo que encarezca aún más la actividad debe analizarse con cautela y con la participación directa de los afectados.

En ese clima, la organización enfatizó que no llega a la Administración con quejas genéricas, sino con propuestas concretas, cifras contrastadas y una hoja de ruta clara para garantizar la viabilidad a medio y largo plazo del transporte por carretera en España.

CETM rechaza de plano nuevos peajes al transporte pesado

Uno de los mensajes más contundentes lanzados por la Confederación ha sido su rechazo frontal a las propuestas de SEOPAN, la patronal de las grandes constructoras e infraestructuras, para implantar nuevos peajes al transporte pesado similares a la euroviñeta. Estas iniciativas se amparan en el principio de “quien usa paga”, muy presente en los debates europeos sobre financiación de carreteras.

La CETM considera que plantear ahora un sistema de peajes específicos para camiones supondría añadir una carga adicional a un sector que ya soporta un importante esfuerzo fiscal. Según sus cálculos, el transporte de mercancías por carretera aporta en torno a 21.000 millones de euros anuales en impuestos vinculados al consumo de carburantes, lo que a su juicio demuestra que el principio de contribución ya se cumple sobradamente.

Para la patronal, el argumento de que solo paga quien circula no se sostiene si se ignora esa recaudación previa. Los transportistas, recuerdan, “pagan por usar las carreteras” a través de la fiscalidad del gasóleo, aunque esa contribución no se presente en forma de peaje visible. De hecho, la CETM advierte de que añadir nuevos pagos por uso podría repercutir directamente en el precio final de los productos que llegan a tiendas, industrias y hogares.

El sector también llama la atención sobre el momento elegido para reabrir el debate de los peajes. Tras varios años de costes disparados, tensiones en la cadena de suministro y márgenes cada vez más estrechos, la introducción de una nueva tasa sobre el transporte pesado se interpreta como una señal preocupante para las empresas que intentan mantenerse a flote.

Más allá de la discusión técnica, la CETM apunta a un problema de confianza: muchos transportistas perciben que se habla de ellos sin contar con ellos, y que se toman decisiones que afectan de lleno a su actividad diaria sin valorar el impacto real en la competitividad de la economía española y en la cohesión territorial, especialmente en zonas rurales o menos conectadas.

“Quien usa paga”: un argumento que el sector da por desmontado

El famoso principio de “quien usa paga” se ha convertido en el eje del debate sobre la financiación de infraestructuras. Sin embargo, la CETM defiende que, en el caso del transporte pesado, se trata de un mantra incompleto que no refleja la realidad tributaria del sector. En su opinión, el transporte ya asume sobradamente ese papel de usuario financiador.

La patronal insiste en que los cerca de 21.000 millones de euros que aporta cada año el sector a través de los impuestos sobre carburantes deberían destinarse de forma prioritaria a la mejora y mantenimiento de las infraestructuras viarias. Es decir, que el dinero ya recaudado exista no solo en los presupuestos, sino también en el asfalto, la señalización y la seguridad de las carreteras.

En este punto, la CETM muestra su coincidencia con el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en la necesidad de reforzar la inversión en carreteras y mantener un diálogo estable con el sector. La organización reclama una política de infraestructuras más ambiciosa y, sobre todo, sostenida en el tiempo, que no dependa únicamente de ciclos políticos o coyunturas puntuales.

Además, la patronal recuerda que las carreteras no solo las usan los camiones. El tráfico ligero, el transporte privado y otros servicios también se benefician de unas infraestructuras en buen estado. Cargar selectivamente sobre el transporte pesado, apuntan, puede generar desequilibrios competitivos y encarecer el transporte de bienes básicos sin resolver de raíz los problemas de financiación.

Para la CETM, el verdadero debate no debería ser si se crean o no nuevos peajes, sino cómo se garantiza que los recursos ya aportados por el sector se canalizan de forma eficiente hacia aquellas actuaciones que mejoran la seguridad vial, reducen los cuellos de botella y favorecen una logística más fluida en todo el territorio.

Apoyo a la indexación del transporte al gasóleo

Junto a su oposición a los peajes, la CETM sí ha querido reconocer como un paso importante la aprobación de la nueva fórmula de indexación del precio del transporte vinculada a la evolución del gasóleo. Se trata de una reivindicación que el sector llevaba años planteando y que, tras un periodo de negociaciones y resistencias por parte de distintos colectivos, ha terminado cristalizando en un mecanismo regulado.

Esta fórmula permite que las tarifas del transporte se ajusten de manera más ágil a los cambios en el coste del combustible, uno de los componentes más importantes de la estructura de gastos de una empresa de transporte. En muchos casos, el gasóleo supone entre el 25% y el 35% de los costes operativos, de modo que cualquier variación significativa en su precio tiene un impacto directo en la cuenta de resultados.

Hasta ahora, la ausencia de un sistema de revisión automática llevaba a que muchas empresas absorbieran las subidas del combustible en sus márgenes, ya de por sí estrechos. La CETM considera que esa situación se había convertido en una anomalía que generaba inseguridad y tensiones en la relación entre transportistas y cargadores.

Con el nuevo mecanismo, las compañías de transporte cuentan con una herramienta clara para trasladar a los contratos las variaciones del coste del gasóleo, reduciendo el riesgo de que un alza brusca del precio del combustible ponga en jaque la viabilidad de las rutas. Desde la patronal, se interpreta esta medida como una muestra del compromiso del Gobierno con el equilibrio económico del sector.

La CETM subraya, eso sí, que la indexación por sí sola no resuelve todos los problemas del transporte de mercancías por carretera, pero sí ayuda a mitigar uno de los factores de incertidumbre que más daño han hecho en los últimos años: la volatilidad del combustible y la dificultad para repercutirla con rapidez en las tarifas.

Ayudas de Estado y devolución de los 20 céntimos

Otro de los bloques principales tratados en las reuniones con el Ministerio de Transportes tiene que ver con las ayudas de Estado al sector. Tras la flexibilización de las normas aprobada por la Unión Europea, la CETM reclama que esas posibilidades se traduzcan cuanto antes en medidas concretas y ejecutadas, no solo anunciadas.

Entre las prioridades señaladas por la organización se encuentra la concesión de ayudas directas por vehículo, una fórmula que permitiría aliviar parte de la presión financiera que soportan las empresas, especialmente las más pequeñas. Este apoyo, defienden, debería diseñarse de manera ágil y con trámites simplificados para que llegue de verdad a quienes más lo necesitan.

La patronal pide también que se materialice sin más demoras la devolución comprometida de 20 céntimos por litro de combustible para los transportistas, una medida que se anunció como respuesta al encarecimiento del gasóleo pero cuya aplicación se ha ido retrasando. En un escenario de costes tensionados, esta devolución se considera un instrumento clave para sostener la actividad.

Asimismo, la CETM insiste en la necesidad de eliminar los límites de minimis que condicionan el acceso de muchas empresas a las ayudas públicas. A su juicio, estos topes impiden que un número significativo de compañías pueda beneficiarse de los apoyos disponibles, lo que reduce la eficacia de las políticas de acompañamiento al sector.

El mensaje trasladado al Gobierno es claro: si se quiere preservar el tejido empresarial del transporte de mercancías por carretera y evitar cierres o concentraciones forzadas, es imprescindible que las ayudas anunciadas se ejecuten con rapidez y se adapten a la realidad de las flotas y de los distintos segmentos de actividad.

Más inversión en carreteras y flexibilizar restricciones a camiones

La mejora de las infraestructuras y la gestión del tráfico pesado son otros dos frentes en los que la CETM ha vuelto a insistir. La organización considera prioritario que los recursos procedentes de la fiscalidad de los carburantes se orienten de forma efectiva a reforzar la red viaria, tanto en conservación como en nuevas actuaciones donde sean necesarias.

En línea con las declaraciones del ministro Óscar Puente, la patronal aboga por una política de inversión en carreteras que no se limite a parches puntuales, sino que apueste por planes a largo plazo, con objetivos claros en materia de seguridad, capacidad y conectividad. La calidad de las infraestructuras, sostienen, es un factor determinante para la competitividad logística de España.

Junto a esta demanda de inversión, la CETM ha vuelto a poner sobre la mesa una de sus reivindicaciones históricas: la flexibilización de las restricciones a la circulación de camiones. Las prohibiciones horarias o en determinados tramos, argumentan, pueden tener sentido en algunos contextos, pero necesitan revisarse para evitar efectos indeseados sobre la eficiencia de las rutas.

Según la Confederación, una regulación más flexible permitiría aprovechar mejor la capacidad de las flotas, reducir desplazamientos en vacío y mejorar la planificación de los tiempos de conducción y descanso. Todo ello redundaría en una cadena de suministro más ágil y en una mejor conciliación para los conductores profesionales, que a menudo se ven condicionados por ventanas horarias muy rígidas.

La patronal insiste en que cualquier modificación en las restricciones debe diseñarse de manera coordinada con las administraciones y teniendo en cuenta tanto la seguridad vial como el impacto en el tráfico local. Sin embargo, recalca que mantener reglas excesivamente rígidas en un entorno cambiante resta capacidad de adaptación a un sector que necesita responder con rapidez a las necesidades de clientes y cargadores.

En conjunto, la CETM mantiene su disposición a seguir colaborando con las autoridades para encontrar puntos de equilibrio que permitan compatibilizar la protección del entorno y de la seguridad con la sostenibilidad económica del transporte de mercancías por carretera, claramente afectada por cualquier nuevo coste añadido como los peajes propuestos.

Todo lo planteado por la Confederación en sus reuniones con el Gobierno dibuja un escenario en el que el sector del transporte pesado intenta blindar su viabilidad frente a nuevas cargas como los peajes defendidos por SEOPAN, mientras apuesta por herramientas como la indexación del gasóleo, las ayudas directas, una mayor inversión en carreteras y la flexibilización de restricciones para seguir siendo competitivo, sostener la cadena de suministro y garantizar que la economía española no se resienta aún más por el encarecimiento de mover mercancías por carretera.


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