
El tejido emprendedor de Cataluña ha dado un nuevo salto adelante y ha marcado un máximo histórico con más de 2.400 startups activas, consolidando a la comunidad autónoma como uno de los polos tecnológicos más dinámicos del sur de Europa. El último informe elaborado por Acció, la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat, dibuja un ecosistema que ya juega en las grandes ligas europeas y que, además, mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y explora nuevos modelos de negocio para startups.
Según los datos más recientes, el número de empresas emergentes ha aumentado un 5,2% en el último año hasta alcanzar las 2.403 compañías censadas. Este avance no es un fenómeno puntual, sino la continuación de una tendencia que se prolonga desde hace más de una década y que ha permitido que el volumen de startups en Cataluña se más que duplique respecto a 2016, cuando apenas se superaba el millar de proyectos.
Cataluña supera las 2.400 startups y bate un nuevo récord

El censo actualizado refleja que, al cierre del último ejercicio, Cataluña suma exactamente 2.403 startups, frente a las 2.285 contabilizadas el año anterior. El incremento neto de 118 empresas procede de la creación de 378 nuevas iniciativas y la salida de 260 del listado, ya sea porque han superado los diez años de vida, han sido adquiridas, han cesado su actividad o están inactivas.
Esta dinámica pone de manifiesto un ecosistema en constante renovación, donde casi la mitad de los proyectos (en torno al 44%) se han fundado en los últimos cinco años, muchos de ellos tras la pandemia. La foto actual muestra un entorno dominado por empresas jóvenes, tecnológicas, con vocación de crecimiento acelerado y modelos de negocio escalables que miran a mercados globales desde el primer día.
En la última década, el número de startups catalanas se ha disparado un 121%, pasando de poco más de un millar en 2016 a las más de 2.400 actuales. Este salto cuantitativo va acompañado de un cambio cualitativo: el peso de los proyectos puramente de comercio electrónico ha cedido terreno ante propuestas con mayor componente tecnológico y científico, especialmente en ámbitos vinculados a la salud, los datos y las soluciones digitales avanzadas.
El informe presentado por Acció subraya que el objetivo del Govern es seguir alimentando esta dinámica para alcanzar la cifra de 3.000 startups en 2030, con una cuarta parte de ellas catalogadas como deep tech. La Generalitat trabaja en nuevas herramientas normativas y de apoyo que faciliten que las pequeñas empresas innovadoras pasen a ser medianas, y que estas, a su vez, tengan recorrido para convertirse en grandes compañías, poniendo énfasis en elementos clave para el plan de negocios.
Barcelona, quinto gran hub de startups de la Unión Europea
El crecimiento del ecosistema catalán se concentra, en buena medida, en el área metropolitana de Barcelona, que se ha consolidado como el quinto hub de startups de la Unión Europea. Solo París, Berlín, Estocolmo y Ámsterdam se sitúan por delante en volumen y dinamismo emprendedor, mientras que Madrid aparece algo más atrás, en torno a la décima posición.
Este posicionamiento refuerza el papel de Barcelona como capital tecnológica del sur de Europa, a pesar de ser la única ciudad de este grupo que no es la capital de un Estado. La combinación de centros de investigación punteros, infraestructuras de supercomputación, clústeres sectoriales consolidados, hubs digitales y un sólido tejido industrial se ha convertido en un atractivo de primer nivel para talento y capital internacional, favoreciendo el modelo de negocio B2B.
La internacionalización es un rasgo distintivo del ecosistema: cerca del 28% de las startups catalanas cuentan con al menos un fundador extranjero y aproximadamente un 60% de sus plantillas está formada por trabajadores de otros países. Además, un 61% de estas empresas exporta sus productos o servicios, con Estados Unidos como principal mercado de destino, seguido por Francia, Alemania, Italia y Reino Unido.
Este carácter abierto facilita que las startups catalanas se proyecten hacia el exterior sin perder el vínculo con su entorno próximo. El propio Govern destaca que el ecosistema genera un “círculo virtuoso” en el que la innovación local se transforma en soluciones globales, lo que a su vez atrae nueva inversión, impulsa más proyectos y consolida el papel de Cataluña dentro del mapa europeo de la tecnología.
Facturación, empleo y peso en la economía catalana
Más allá del número de empresas, los datos económicos muestran un salto relevante en la contribución del sector a la economía. La facturación conjunta de las startups catalanas alcanzó los 2.947 millones de euros, lo que supone un incremento del 26% respecto al año anterior. En una década, los ingresos del conjunto del ecosistema se han triplicado.
Este volumen de negocio equivale aproximadamente al 0,9% del PIB de Cataluña, una cifra que ilustra cómo las empresas emergentes han dejado de ser un fenómeno anecdótico para convertirse en un actor económico de peso. Las autoridades autonómicas subrayan que las startups son ya un elemento estructural de la competitividad de la economía catalana, tanto por generación de valor añadido como por su capacidad de atraer talento y capital tecnológico.
En el terreno laboral, el sector también presenta un crecimiento notable. Las últimas cifras consolidadas apuntan a más de 30.500 personas empleadas en startups (30.537 según algunas fuentes, algo más de 30.500 según otras), tras un aumento del 34% en el número de contrataciones en un solo ejercicio. Este dinamismo en el empleo se concentra, sobre todo, en perfiles altamente cualificados vinculados a la ingeniería, los datos, el desarrollo de software, la salud digital y la gestión de negocio tecnológico.
La estructura de las plantillas también refleja la madurez del ecosistema. En torno al 40% de las startups catalanas supera los diez empleados, una proporción significativa que indica que muchas compañías han dejado atrás la fase estrictamente inicial y se encuentran ya en procesos de expansión, consolidación de equipos y apertura a nuevos mercados.
Scaleups, deep tech y spin-offs: señales de madurez
El análisis de Acció pone de relieve que, junto al aumento del número de startups, crecen con fuerza las empresas que han logrado escalar su modelo y consolidar su actividad. Cataluña cuenta ya con 429 scaleups, es decir, compañías que han levantado rondas de financiación de más de un millón de dólares o que han mantenido ritmos de crecimiento superiores al 20% anual durante al menos tres años consecutivos.
Estas scaleups concentran alrededor de la mitad del empleo y de la facturación del ecosistema, lo que las convierte en un motor clave dentro del entramado innovador. Su capacidad para atraer inversión, abrir mercados internacionales y generar puestos de trabajo cualificados refuerza el papel de Cataluña como plataforma de crecimiento para proyectos tecnológicos de alto potencial.
Otro de los rasgos que apuntan a una creciente sofisticación del tejido empresarial es el auge de las deep tech, con 374 compañías censadas. Se trata de startups con una base tecnológica y científica muy sólida, a menudo vinculadas a ámbitos como la biotecnología, la fotónica, la computación avanzada o la inteligencia artificial, y que tienen un impacto directo en la transformación del modelo productivo.
A ellas se suman 308 spin-offs surgidas del entorno universitario y de centros de investigación. Esta conexión entre ciencia, universidad y empresa resulta fundamental para trasladar el conocimiento generado en los laboratorios al mercado, y contribuye a posicionar a Cataluña como un entorno fértil para la transferencia tecnológica dentro de España y del conjunto de Europa.
Los sectores que tiran del ecosistema: salud, datos y servicios digitales
Si se observan los ámbitos de actividad, el informe confirma que las tecnologías de la salud se han convertido en el principal motor de creación de startups en Cataluña. Aproximadamente un 30,8% del ecosistema pertenece al segmento healthtech, que agrupa desde soluciones de telemedicina y diagnóstico remoto hasta dispositivos médicos conectados o plataformas de gestión sanitaria basada en datos.
En términos de facturación, la salud también lidera el ranking, con un peso cercano al 13,7% de los ingresos totales del sector. Por detrás se sitúan las startups orientadas a viajes y ocio, que suponen en torno al 12,3% de la facturación, y las fintech, con aproximadamente un 11,4%. Este reparto muestra un ecosistema diversificado que, sin embargo, da protagonismo a actividades de elevado valor añadido.
Más allá de los sectores concretos, el estudio destaca que más del 57% de las startups catalanas integra tecnologías como la computación en la nube, la inteligencia artificial o el big data dentro de sus soluciones. Este uso intensivo de herramientas digitales avanzadas se ha generalizado y ha desplazado la visión más tradicional de la economía digital basada, principalmente, en el comercio electrónico.
Esta transición hacia proyectos más complejos desde el punto de vista tecnológico refuerza el papel de Cataluña como laboratorio de innovación para España y Europa, donde se prueban y desarrollan soluciones que después pueden escalarse a otros mercados. El ecosistema, además, se beneficia de la existencia de grandes empresas industriales y de servicios que actúan como clientes, socios o inversores estratégicos de las startups.
Financiación: más capital, operaciones de mayor tamaño
La evolución del volumen de inversión confirma que el ecosistema catalán ha ganado músculo financiero. En el último ejercicio, las startups radicadas en Cataluña captaron alrededor de 1.131 millones de euros en financiación, repartidos en unas 203 rondas. Esta cifra representa un aumento del 8% respecto al año anterior y consolida un nivel de recursos que permite a muchas empresas dar el salto a fases más avanzadas de crecimiento, además de poner el foco en tips de financiación para nuevos emprendedores.
Aun así, el volumen de capital movilizado se mantiene por debajo de los picos alcanzados en 2021 y 2022, cuando las rondas totales se aproximaron a los 1.600 millones de euros en un contexto de tipos de interés bajos y abundante liquidez. Las llamadas megarondas, superiores a 88,5 millones de euros, han perdido protagonismo: en el último año solo se han registrado dos operaciones de este tipo en Cataluña, y en paralelo han cobrado interés formas de financiamiento colectivo.
Lo que sí se ha producido es un aumento del importe medio de las rondas, que ha pasado de unos 3,9 millones a aproximadamente 5,6 millones de euros. Este cambio evidencia que las startups que logran financiación tienden a levantar tickets más elevados, lo que, en teoría, les permite afrontar con mayores garantías su internacionalización, el desarrollo de producto o la ampliación de equipos.
Si se analiza un periodo más amplio, se observa que, desde 2021, el ecosistema catalán ha conseguido atraer más de 6.100 millones de euros en inversión, frente a los 2.659 millones movilizados en los cinco años previos a la pandemia. Este salto cuantitativo indica que Cataluña ha entrado en el radar de los grandes fondos y de los inversores especializados a nivel europeo.
El papel del Govern y los próximos pasos del ecosistema
Las autoridades catalanas insisten en la necesidad de mantener un compromiso firme con las startups y el emprendimiento innovador. La Generalitat trabaja en un acuerdo de gobierno para desarrollar un nuevo instrumento jurídico y financiero que facilite el crecimiento empresarial, con especial atención a que las pequeñas compañías puedan convertirse en medianas y que estas, a su vez, tengan recorrido para consolidarse como grandes actores.
En paralelo, el Govern ha reiterado su propósito de acompañar al ecosistema en el cumplimiento de la meta de alcanzar las 3.000 startups en 2030, reforzando aspectos como la atracción de talento internacional, el acceso a financiación, la conexión con la universidad y la investigación, y el impulso a la digitalización de la industria tradicional.
En este contexto, instrumentos como los clústeres sectoriales, los hubs digitales, los centros de supercomputación y las redes de incubadoras y aceleradoras seguirán teniendo un papel clave. La apuesta pasa por consolidar un entorno donde las startups puedan probar, validar y escalar sus soluciones con el apoyo de grandes corporaciones, instituciones públicas y agentes del sistema de innovación.
Con un volumen de más de 2.400 startups, casi 3.000 millones de euros de facturación, más de 30.000 empleos y centenares de scaleups, deep tech y spin-offs, Cataluña se ha situado como un actor de referencia en el panorama europeo de la innovación. El reto ahora es mantener este ritmo, reforzar la calidad y el impacto de los proyectos y asegurar que el salto cuantitativo de la última década se traduzca en un ecosistema aún más sólido, competitivo y capaz de generar oportunidades en España y en el conjunto de Europa.