El gigante del comercio electrónico Temu se ha llevado un buen varapalo por parte de las autoridades comunitarias. La Comisión Europea ha decidido aplicar una sanción de 200 millones de euros a la plataforma de origen chino tras confirmar que su sistema de control no ha estado a la altura a la hora de frenar la distribución de mercancÃa prohibida. Esta decisión llega tras meses de lupa puesta sobre la empresa, que cuenta ya con una base de 130 millones de usuarios en el territorio europeo, lo que multiplica el impacto de cualquier fallo de seguridad.
La situación no es moco de pavo, ya que Bruselas considera que la compañÃa ha pecado de falta de diligencia al no evaluar adecuadamente los riesgos que sus productos suponen para los ciudadanos. Según el ejecutivo europeo, la plataforma ha incumplido de forma flagrante las obligaciones de protección al consumidor recogidas en la Ley de Servicios Digitales (DSA). Esta normativa, que se ha convertido en el nuevo guardián del entorno digital en la Unión Europea, exige a las grandes plataformas una vigilancia extrema sobre lo que ofrecen en sus catálogos para evitar disgustos a los compradores.
Peligros reales en el carrito de la compra
Lo que más ha escamado a los técnicos de la Comisión es la naturaleza de los objetos que se podÃan adquirir con total libertad. Durante las pesquisas, se detectaron juguetes para bebés extremadamente peligrosos que presentaban riesgos de asfixia por piezas que se soltaban con facilidad o que incluso contenÃan sustancias quÃmicas por encima de los lÃmites legales. A esto se suman cargadores de dispositivos electrónicos que no superaban las pruebas básicas de seguridad, llegando en algunos casos a provocar quemaduras o fallos eléctricos graves en manos de los usuarios.
Para llegar a estas conclusiones, Bruselas no se ha andado con chiquitas y ha realizado compras encubiertas y análisis de laboratorios que han sacado a la luz la magnitud del problema. Los informes indican que muchos de estos artÃculos inseguros no solo estaban disponibles, sino que en ocasiones se veÃan impulsados por el propio diseño de la aplicación. Esto ha puesto de manifiesto que el análisis de riesgos que presentó la empresa en su dÃa era demasiado genérico y no reflejaba la realidad de lo que estaba ocurriendo en sus almacenes virtuales.

La influencia de los algoritmos y la respuesta de la empresa
Otro de los puntos calientes de la investigación tiene que ver con cómo se mueven los productos dentro de la plataforma. La Comisión Europea critica que el sistema de recomendaciones y los programas de promoción con influencers han servido de altavoz para artÃculos que nunca deberÃan haber cruzado las fronteras europeas. Al parecer, la falta de filtros eficaces permitÃa que productos que incumplÃan la normativa llegaran a muchÃsima gente en muy poco tiempo, maximizando el peligro potencial para el consumidor final.
Por su parte, desde la dirección de Temu no se han quedado de brazos cruzados y ya han manifestado su desacuerdo con el importe de la multa, calificándolo de desproporcionado. Aunque aseguran estar dispuestos a colaborar con los reguladores para mejorar sus sistemas de gobernanza, han dejado caer que están revisando todas las vÃas legales para defenderse de esta resolución. La empresa tiene ahora un margen de tres meses, con fecha lÃmite a finales de agosto, para presentar un plan de choque que ponga orden en su catálogo y cumpla con las exigencias de transparencia que marca la ley.
Un aviso para navegantes en el mercado digital
Este movimiento de Bruselas se convierte en la sanción más elevada impuesta hasta la fecha bajo el paraguas de la DSA, superando incluso los castigos previos a otras grandes tecnológicas. La vicepresidenta Henna Virkkunen ha dejado claro que las evaluaciones de riesgos no son un trámite burocrático para cubrir el expediente, sino la base fundamental para garantizar que nadie corra riesgos innecesarios al comprar por internet. Si Temu no logra convencer a las autoridades con sus próximos pasos, podrÃa enfrentarse a multas periódicas que morderÃan un porcentaje importante de su facturación anual a nivel mundial.
La contundencia de esta medida refleja la intención de la Unión Europea de no pasar ni una a las plataformas que priorizan el crecimiento rápido sobre la seguridad de sus clientes. Con el foco puesto en la protección de los más vulnerables, como es el caso de los niños, las autoridades esperan que este correctivo sirva para que el comercio electrónico sea un lugar más fiable. A partir de ahora, la compañÃa china tendrá que demostrar con hechos y datos propios, y no con generalidades del sector, que es capaz de mantener a raya los productos ilegales en un mercado tan exigente como el europeo.