BlaBlaCar integra su aplicación en ChatGPT y refuerza su apuesta por la IA en la movilidad compartida

  • BlaBlaCar lanza su propia aplicación dentro de ChatGPT para buscar viajes en lenguaje natural.
  • La integración permite comparar coche compartido, autobĆŗs y tren en una sola conversación.
  • La IA y el machine learning llevan mĆ”s de una dĆ©cada siendo clave en el funcionamiento de BlaBlaCar.
  • EspaƱa y Europa se sitĆŗan en primera lĆ­nea en el uso de IA generativa aplicada a la movilidad.

Aplicación de BlaBlaCar integrada en ChatGPT

Para muchos usuarios, BlaBlaCar se ha convertido en una de esas herramientas que se dan casi por hechas a la hora de organizar un desplazamiento. Con millones de personas utilizando la plataforma cada año para viajar en coche compartido, autobús o tren, la compañía vuelve a mover ficha con un paso importante en el terreno de la inteligencia artificial.

La empresa ha anunciado la integración de su aplicación directamente en ChatGPT, lo que permite buscar y preparar viajes simplemente escribiendo -o dictando- lo que se necesita, como si se estuviera charlando con otra persona. La novedad sitúa a BlaBlaCar entre las primeras compañías en España y en Europa en desplegar una app propia dentro del ecosistema de este asistente conversacional.

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Una búsqueda de viajes que funciona como una conversación

Hasta ahora, quien quería encontrar un trayecto en BlaBlaCar tenía que entrar en la web o app, elegir origen, destino, fechas y aplicar filtros. Con la nueva integración en ChatGPT, buena parte de ese proceso se traduce a un diÔlogo en lenguaje natural: basta con explicar lo que se busca para que el sistema devuelva propuestas en cuestión de segundos.

La compañía explica que el flujo es sencillo: cuando un usuario formula una petición en ChatGPT, el modelo consulta en tiempo real la información disponible en el catÔlogo de BlaBlaCar y responde con las opciones de viaje que encajan con esa demanda. A partir de ahí, la conversación puede continuar para concretar horarios, tipos de transporte o condiciones específicas.

Un ejemplo prÔctico sería escribir algo como: «Busco un viaje Madrid-Valencia para este viernes por la tarde». El asistente devuelve una selección de trayectos en coche compartido, autobús y tren. Si el usuario quiere ajustar mÔs, puede seguir preguntando: «¿Se admiten mascotas?», «¿Se puede reservar al momento?» o «¿Hay alguna opción mÔs barata a primera hora del sÔbado?». El contexto se mantiene durante toda la charla.

SegĆŗn la plataforma, esta forma de bĆŗsqueda reduce la necesidad de manejar filtros complejos o mĆŗltiples pantallas, lo que abre la puerta a personas menos acostumbradas a las interfaces tradicionales o que simplemente prefieren explicarse con sus propias palabras.

Funciones disponibles en la primera versión dentro de ChatGPT

La primera versión de la aplicación de BlaBlaCar integrada en ChatGPT se centra en cubrir las necesidades bÔsicas de planificación de un viaje. Aunque es un primer paso, incluye ya varias funciones prÔcticas que permiten organizar un desplazamiento casi por completo desde la conversación.

En el plano de la bĆŗsqueda, el asistente permite seleccionar ofertas por fecha, ruta y preferencias mediante instrucciones formuladas en lenguaje cotidiano. No es necesario rellenar formularios; basta con indicar, por ejemplo, el dĆ­a aproximado, si se prefiere un viaje directo o con paradas intermedias, o si se prioriza precio o rapidez.

También se ha habilitado la consulta de detalles concretos de cada trayecto. El usuario puede pedir información sobre horarios, punto de encuentro, equipaje, número de plazas o políticas como la admisión de animales, de forma similar a como lo haría dentro de la app tradicional, pero sin cambiar de entorno.

Una vez elegida la opción que encaja mejor, ChatGPT redirige a la pÔgina o aplicación oficial de BlaBlaCar para cerrar la reserva y gestionar el pago con las garantías habituales. Es decir, la conversación sirve para todo el proceso de descubrimiento y comparación, pero el cierre del viaje se realiza donde el usuario ya tiene su cuenta creada.

Uno de los elementos mÔs destacados de esta integración es que, según la propia compañía, ninguna otra plataforma permite comparar al mismo tiempo tres modos de transporte -coche compartido, autobús y tren- dentro de una sola conversación con un asistente de este tipo, lo que refuerza el carÔcter experimental de la iniciativa en el mercado europeo.

EspaƱa y Europa, terreno de pruebas para la IA en movilidad

La integración de BlaBlaCar en ChatGPT no se entiende como un movimiento aislado, sino como parte de una estrategia mÔs amplia de exploración de la IA generativa aplicada a viajes y movilidad, con especial foco en mercados como España y el resto de Europa, donde la plataforma cuenta con una base de usuarios consolidada.

Con mÔs de 29 millones de miembros activos al año en todo el mundo, el objetivo declarado de la compañía ha sido, desde el principio, reducir las barreras de entrada al coche compartido y a otras formas de transporte colaborativo. Acercarse a los usuarios en herramientas que ya utilizan en su día a día, como un asistente conversacional, encaja con esa lógica de «ir a buscar a los viajeros allí donde estÔn».

En España, la plataforma ha conseguido conectar en el último año cerca de 7.000 de los aproximadamente 8.000 municipios peninsulares, lo que equivale a alrededor del 87 % de los municipios con al menos una conexión gracias al coche compartido. La compañía vincula este tipo de hitos al uso intensivo de tecnologías de IA en la selección de rutas y puntos de encuentro.

La nueva aplicación en ChatGPT se plantea como una entrada adicional al ecosistema de BlaBlaCar: quienes prefieran seguir usando la app o la web lo podrÔn hacer sin cambios, mientras que otros usuarios podrÔn descubrir la plataforma, o sacarle mÔs partido, iniciando simplemente una conversación desde el asistente.

De cara a los próximos meses, la empresa trabaja en una hoja de ruta centrada en ampliar las capacidades de la IA generativa en todas las fases del viaje: desde la inspiración y la planificación inicial hasta la gestión de cambios de última hora o recomendaciones contextuales durante el trayecto.

MƔs de una dƩcada apostando por machine learning

Mucho antes del auge de la IA generativa y de que ChatGPT se hiciera popular, BlaBlaCar llevaba años utilizando modelos de machine learning para ajustar el funcionamiento de la plataforma. La compañía describe la IA como uno de los pilares de su estrategia tecnológica a largo plazo.

Entre las aplicaciones internas de estos sistemas destaca el matching entre conductores y pasajeros, la detección de posibles fraudes, la personalización de resultados y notificaciones o la localización de contenido a gran escala para distintos países y regiones europeas.

Un ejemplo concreto es el sistema de reserva conocido como Boost, presentado en 2018. Esta funcionalidad emplea modelos entrenados con datos históricos para proponer puntos de encuentro intermedios, con ligeros desvíos para el conductor, de manera que se multipliquen las posibilidades de que un pasajero encuentre un trayecto que le encaje.

El modelo tiene en cuenta factores temporales, geogrÔficos y de comportamiento para estimar si es probable que un conductor acepte una solicitud de viaje ligeramente modificada. Según datos compartidos por la compañía, la tasa de aceptación de trayectos Boost ha crecido un 30 %, lo que refuerza la utilidad de este tipo de herramientas tanto para quienes publican viajes como para quienes los buscan.

En España, el uso de Boost ha sido clave para lograr que una parte significativa de los desplazamientos se realicen desde o hacia paradas intermedias de los trayectos inicialmente publicados por los conductores. La empresa apunta que cerca del 45 % de los viajes nacionales ya siguen esta lógica, contribuyendo a mejorar la cobertura territorial.

Una experiencia de viaje mƔs accesible y flexible

El lanzamiento de la aplicación de BlaBlaCar en ChatGPT se enmarca también en una visión de plataforma global de viajes accesible para todo tipo de perfiles, independientemente de su familiaridad con la tecnología o su capacidad para navegar por interfaces mÔs complejas.

La interacción conversacional reduce fricciones en la planificación: en lugar de recorrer menús y secciones, el usuario puede explicar su necesidad con sus propias palabras, ya sea que busque la opción mÔs económica, la ruta mÔs rÔpida o un término medio que combine precio, comodidad y horarios razonables.

Al mismo tiempo, esta vía abre posibilidades para que la IA pueda anticipar necesidades relacionadas con el contexto del viaje, como sugerir horarios alternativos cuando un tramo estÔ muy demandado, recordar al usuario que ha preguntado antes por viajes con mascotas o proponer rutas con mejor combinación de transporte público en el destino.

Los responsables de producto y tecnología de la compañía subrayan que la IA generativa no sustituye los sistemas ya existentes, sino que se apoya en una base previa de algoritmos, datos y modelos entrenados durante mÔs de una década. Esa experiencia previa es la que, según explican, permite dar ahora pasos mÔs ambiciosos y controlar mejor el impacto en la experiencia del usuario.

En el Ômbito europeo, donde la movilidad entre ciudades y países es intensa, la combinación de viajes compartidos, líneas de autobús y conexiones ferroviarias dentro de un mismo entorno conversacional puede facilitar que mÔs personas encuentren alternativas al vehículo privado en solitario, algo que también se alinea con objetivos de sostenibilidad y eficiencia.

Con esta integración en ChatGPT y el refuerzo de su apuesta por la inteligencia artificial, BlaBlaCar consolida una línea de trabajo que combina búsqueda conversacional, comparación multimodal de transporte y optimización constante mediante machine learning. Todo ello configura un escenario en el que planificar desplazamientos por España y Europa resulta mÔs sencillo, flexible y adaptado al lenguaje cotidiano de los usuarios, sin perder de vista la expansión progresiva de nuevas funciones apoyadas en la IA generativa.