Así son las gafas Quark AI de Alibaba y su apuesta por la IA vestible

  • Las gafas Quark AI S1 y G1 estrenan la primera familia de gafas inteligentes de Alibaba con IA propia Qwen.
  • Combinan pantallas micro-OLED (en el modelo S1), cámaras, micrófonos de conducción ósea y baterías intercambiables de 24 horas.
  • Se integran con el ecosistema de Alibaba (Alipay, Taobao, música, viajes) y aspiran a competir con Ray-Ban Meta y otros fabricantes.
  • Por ahora se venden en China, pero la compañía planea llevarlas a mercados internacionales, incluyendo potencialmente Europa.

Gafas Quark AI de Alibaba

Las gafas Quark AI de Alibaba se han convertido en uno de los lanzamientos más comentados dentro del mundo de la inteligencia artificial aplicada a dispositivos de consumo. El gigante chino de comercio electrónico ha decidido dar el salto al terreno del hardware con unas gafas inteligentes que buscan hacerse un hueco frente a propuestas como las Ray-Ban Meta o los productos de Xiaomi y otras firmas asiáticas.

Con esta primera generación, Alibaba estrena una familia de gafas con IA propia, Qwen, que combina funciones de realidad aumentada ligera, asistentes contextuales y una fuerte integración con su ecosistema de pagos y compras y servicios digitales. Aunque de momento solo están disponibles en China, la compañía ya ha dejado claro que su objetivo es llevar Quark AI a mercados internacionales, un movimiento que podría terminar afectando directamente a consumidores de España y del resto de Europa.

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Dos modelos: Quark AI S1 y G1 para perfiles distintos

Modelos de gafas Quark AI

Alibaba ha presentado su primera serie de gafas Quark AI con dos variantes principales: las Quark AI S1 y las Quark AI G1. Ambos modelos comparten el núcleo de inteligencia artificial y buena parte del hardware, pero se orientan a usos ligeramente diferentes y a públicos con expectativas distintas respecto a la tecnología vestible.

Las Quark AI S1 son el modelo insignia. Integran pantallas micro-OLED transparentes que proyectan información directamente en las lentes, de modo que el usuario puede ver superpuestos avisos, traducciones o indicaciones de navegación sin dejar de observar el entorno. Este enfoque las sitúa en el terreno de la realidad aumentada ligera, sin llegar al formato voluminoso de unas gafas de realidad virtual tradicionales.

En paralelo, las Quark AI G1 renuncian a las pantallas para apostar por un diseño más discreto y personalizable. Mantienen las funciones inteligentes clave, pero se centran en ofrecer varios colores y formatos de montura, con un aspecto muy similar al de unas gafas convencionales. Están pensadas para quienes quieren aprovechar la IA en el día a día sin llevar un dispositivo llamativo o con pantallas visibles.

En ambos casos, Alibaba ha buscado que las gafas no parezcan un prototipo futurista, sino algo que se pueda usar en la calle o en la oficina sin llamar demasiado la atención. El uso de monturas de plástico negro y un formato relativamente ligero facilita que se integren en el día a día de forma más natural que otros dispositivos de realidad mixta.

Hardware: pantallas, cámaras y baterías intercambiables

Detalle técnico gafas Quark AI

Más allá del diseño, uno de los puntos fuertes de las gafas Quark AI es su combinación de hardware específico para realidad aumentada y tareas con IA. Las S1 cuentan con pantallas micro-OLED transparentes que permiten mostrar información en tiempo real sobre el campo de visión, una solución similar a la que están explorando otros fabricantes, pero en un formato más cercano al de unas gafas de calle.

Los dos modelos incluyen cámaras integradas en la montura, con capacidad para capturar fotos y vídeos, reconocer objetos y productos o utilizar la IA para ofrecer información contextual. Esta cámara es la que hace posible, por ejemplo, que el usuario pueda enfocar un artículo en una tienda y ver al instante su precio en Taobao o acceder a datos complementarios sin sacar el móvil del bolsillo.

En el apartado de audio, las Quark AI apuestan por micrófonos de conducción ósea, una tecnología que transmite el sonido a través de los huesos cercanos al oído en lugar de utilizar auriculares tradicionales. Esta solución permite escuchar indicaciones, traducciones o respuestas del asistente sin aislarse por completo del entorno, algo clave si se usan las gafas en la calle o conduciendo.

Uno de los elementos que más diferencian a estas gafas frente a parte de la competencia es su sistema de doble batería intercambiable. En lugar de depender de una batería fija que obliga a detener el uso cuando se agota, las Quark AI permiten cambiar los módulos y seguir utilizando el dispositivo, con una autonomía combinada de hasta 24 horas de uso según los datos de la compañía.

Este enfoque de “quitar y poner” está pensado para solventar uno de los principales problemas de los wearables con pantalla y cámara: la autonomía real a lo largo de toda la jornada. Para perfiles profesionales que pasan mucho tiempo fuera de casa, creadores de contenido o quienes usan las gafas de forma intensiva, poder reemplazar la batería sin apagar el dispositivo puede ser un factor clave.

Procesador y cerebro de la IA: Qwen y Snapdragon AR1

Tecnología interna gafas Quark AI

En el interior de las Quark AI, Alibaba ha optado por combinar su propio modelo de inteligencia artificial Qwen con hardware específico para realidad aumentada. Las gafas utilizan la plataforma Snapdragon AR1 de Qualcomm, un chip diseñado para este tipo de dispositivos que integra unidades de procesamiento neuronal dedicadas a tareas de IA.

Qwen es la tecnología que se encarga de interpretar las peticiones del usuario, generar respuestas, gestionar la traducción simultánea y trabajar con el contexto visual que captan las cámaras. La integración con la aplicación Quark de Alibaba permite centralizar distintos servicios de IA en un único asistente, tanto en el móvil como en las gafas.

La activación por voz se realiza mediante el comando “Hola Qwen”, que despierta al asistente y permite lanzar órdenes sin necesidad de sacar el teléfono. Además de la voz, las gafas cuentan con controles táctiles en las patillas para gestionar la reproducción de contenido, aceptar o rechazar acciones, navegar por menús o hacer zoom en la información proyectada.

Alibaba subraya que su objetivo es que la interacción con la IA sea lo más natural posible, reduciendo el número de pasos necesarios para acceder a la información. En lugar de abrir varias aplicaciones, teóricamente bastaría con mirar algo, dar una orden breve y recibir una respuesta directa en las lentes o por audio.

Esta apuesta por la integración profunda de IA en un dispositivo cotidiano encaja con la estrategia más amplia de la compañía, que en los últimos meses ha reforzado su oferta de servicios de inteligencia artificial para consumidores con aplicaciones unificadas y nuevas funciones generativas, intentando acercarse a rivales como Baidu o Tencent.

Funciones prácticas: del traductor en vivo al teleprompter

Más allá del componente tecnológico, Alibaba está posicionando las Quark AI como unas gafas orientadas a resolver tareas diarias de forma rápida. Entre las funciones más destacadas se encuentra la traducción en tiempo real, útil tanto para viajeros como para profesionales que trabajan en entornos multilingües, especialmente en un contexto globalizado como el europeo.

Las gafas pueden emplearse también como asistente contextual para buscar lugares cercanos, recibir recomendaciones de rutas, gestionar citas o consultar recordatorios, todo ello superpuesto en las lentes o comunicado por audio. En la práctica, actúan como una extensión del móvil, pero con un nivel de inmediatez mayor gracias a la información siempre presente en el campo de visión.

Otra función llamativa es el modo teleprompter, que permite mostrar texto desplazándose frente a los ojos del usuario, pensada para presentaciones, discursos, grabación de vídeos o directos en redes sociales. Esta característica podría tener tirón entre creadores de contenido europeos si el producto acaba llegando a plataformas como AliExpress con distribución en la UE.

Las Quark AI también son capaces de generar notas de reuniones automáticamente, transcribiendo y resumiendo conversaciones. Para entornos de oficina o trabajo híbrido, esta función simplifica la gestión de actas y resúmenes sin necesidad de estar tomando apuntes constantemente.

Junto a estas capacidades, Alibaba destaca que las gafas pueden realizar búsquedas visuales, reconocimiento instantáneo de precios en tiendas físicas y tareas habituales como responder preguntas generales, consultar el tiempo, revisar el calendario o reproducir música, siempre apoyándose en el modelo Qwen y en la conectividad con el teléfono.

Integración con el ecosistema Alibaba: compras, pagos y ocio

Una de las cartas que Alibaba juega con más fuerza es la integración profunda de las gafas Quark AI con su propio ecosistema de servicios, que va desde las compras online hasta los pagos móviles y el ocio digital. En China, esto se traduce en un uso especialmente fluido con plataformas como Taobao, Alipay o Fliggy.

En el terreno del comercio electrónico, las gafas permiten, por ejemplo, enfocar un producto con la cámara y obtener información de precio, opiniones y disponibilidad directamente en la pantalla o por voz. De esta forma, la frontera entre tienda física y tienda online se difumina, ya que el usuario puede comparar en tiempo real sin dejar de mirar lo que tiene delante.

Gracias a la integración con Alipay, las gafas pueden funcionar como una extensión del sistema de pagos ya consolidado en China. Aunque por ahora esta funcionalidad está muy ligada al mercado local, no es descartable que, en una posible expansión hacia Europa, Alibaba explore acuerdos con métodos de pago y bancos locales para replicar parte de esta experiencia.

En el apartado de entretenimiento, las Quark AI pueden conectarse con servicios de música en streaming como NetEase Cloud Music y QQ Music, así como con aplicaciones de vídeo y juegos del ecosistema de la empresa y de socios como Tencent. La idea es que las gafas actúen como una prolongación del móvil, evitando duplicar funciones pero facilitando el acceso rápido a contenido.

Alibaba también ha mencionado la compatibilidad con su plataforma de reserva de viajes Fliggy, lo que permitiría consultar detalles de vuelos, reservas de hotel o itinerarios turísticos superpuestos en la visión del usuario. En un escenario europeo, estas funciones podrían ser especialmente atractivas para turistas que viajen equipados con las gafas y quieran mantener la información siempre visible.

Precio, disponibilidad y posible aterrizaje en Europa

En cuanto al precio, Alibaba ha colocado a las Quark AI en una franja que busca ser más asequible que algunas alternativas occidentales, sin renunciar a especificaciones avanzadas. En China, las Quark AI S1 se comercializan por unos 3.799 yuanes, que al cambio se sitúan en torno a 460 euros, mientras que las Quark AI G1 parten de aproximadamente 1.899 yuanes, unos 230 euros al cambio.

Estas cifras colocan al modelo tope de gama por debajo de propuestas como las Ray-Ban Meta más avanzadas, que se han presentado con precios sensiblemente más elevados en dólares. De cara a un hipotético lanzamiento en España o en otros países de la UE, habrá que tener en cuenta impuestos, aranceles y costes logísticos, pero la estrategia de Alibaba apunta claramente a un posicionamiento competitivo en precio.

Por ahora, las gafas se venden en las principales plataformas chinas de comercio electrónico, como Tmall, JD.com o Douyin, además de en centenares de tiendas físicas repartidas por decenas de ciudades del país. Estas ventas iniciales permitirán a Alibaba testar la acogida del producto en su mercado natural antes de dar el salto al exterior.

Diversas informaciones, procedentes entre otros de Bloomberg, señalan que la empresa planea extender la comercialización de Quark AI a mercados internacionales. Algunos portavoces han mencionado la posibilidad de que ciertas versiones lleguen a través de AliExpress, lo que abriría la puerta a consumidores europeos interesados en este tipo de gafas inteligentes.

Aunque de momento no hay una lista oficial de países, es razonable pensar que Europa será uno de los focos de interés, tanto por el tamaño del mercado como por el peso que ya tiene AliExpress entre los usuarios españoles. En cualquier caso, la llegada efectiva dependerá también de factores regulatorios, de protección de datos y de compatibilidad con servicios locales.

Competencia global y papel de China en las gafas con IA

El lanzamiento de las Quark AI se produce en un contexto de competencia creciente en el mercado de gafas inteligentes. Meta, con sus Ray-Ban y sus auriculares de realidad virtual, domina buena parte del sector, mientras que Apple intenta hacerse un hueco con productos como Vision Pro y Samsung explora la realidad extendida con sus Galaxy XR, apoyados en funciones de IA de Google.

En paralelo, otras tecnológicas chinas como Xiaomi o Baidu también han puesto en circulación sus propias gafas con capacidades de IA, contribuyendo a que el país se convierta en uno de los laboratorios más activos del mundo en este segmento. Los análisis de firmas como IDC apuntan a millones de unidades enviadas solo en el mercado chino, con expectativas de crecimiento acelerado en los próximos años.

Alibaba llega algo más tarde que algunos de sus competidores directos en el ámbito de la IA de consumo, pero lo hace con una propuesta que combina hardware específico, ecosistema maduro y un empuje notable en modelos de lenguaje gracias a Qwen. Su objetivo declarado es no quedarse atrás en la “entrada de tráfico de próxima generación”, es decir, en cómo los usuarios accederán a internet y a los servicios digitales más allá del móvil.

La idea de que las gafas inteligentes puedan ser el siguiente gran dispositivo tras el smartphone lleva tiempo sobre la mesa. Meta ha defendido públicamente esa visión, y China parece decidida a explorarla con alternativas más económicas y adaptadas a su mercado interno, un enfoque que podría trasladarse después a regiones como la europea.

En este escenario, las Quark AI representan tanto una apuesta comercial como un movimiento estratégico. Si Alibaba consigue que sus gafas se conviertan en una puerta de entrada habitual a sus aplicaciones de compras, pagos y ocio, reforzará su posición en un momento de fuerte competencia dentro del comercio electrónico y de consolidación de los servicios de inteligencia artificial.

Las gafas Quark AI de Alibaba suponen un paso relevante en la evolución de la IA vestible y las gafas inteligentes: combinan diseño relativamente discreto, integración profunda con un ecosistema digital, baterías intercambiables y un precio más contenido que algunos competidores occidentales. Falta por ver cómo se adaptarán estas propuestas al marco regulatorio y a los hábitos de consumo de regiones como España y el resto de Europa, pero el movimiento confirma que el próximo gran salto tecnológico podría pasar, literalmente, por lo que llevamos puesto en la cara.