
En el último ejercicio fiscal, Amazon ha desbancado por primera vez a Walmart como la compañÃa con mayores ingresos del planeta, un cambio de guion que llevaba años gestándose en el mercado global. El gigante fundado por Jeff Bezos consolida asà una trayectoria de crecimiento apoyada no solo en el comercio electrónico, sino en un ecosistema de servicios digitales cada vez más amplio.
Este sorpasso se produce tras la publicación de los resultados correspondientes a 2025, ejercicio que Amazon cierra en diciembre y Walmart en enero. La diferencia de ingresos es ajustada, pero suficiente para alterar una clasificación que el grupo de Bentonville habÃa liderado durante más de una década, marcando un hito relevante para el sector de la distribución y la tecnologÃa tanto en Estados Unidos como a escala europea.
Amazon se coloca en cabeza por facturación global
Según los datos comunicados al mercado, Amazon registró en 2025 unos ingresos totales cercanos a los 716.924-717.000 millones de dólares (en torno a 606.000 millones de euros), lo que supone un crecimiento interanual de aproximadamente el 12,4%. Esta fuerte subida consolida la tendencia de los últimos años, en los que la compañÃa ha multiplicado su volumen de negocio y ha reforzado su presencia en múltiples sectores.
Walmart, por su parte, cerró su año fiscal con una facturación de alrededor de 713.163-713.200 millones de dólares (más de 603.000 millones de euros), con un incremento en torno al 4,7% respecto al ejercicio previo. El avance es notable para un grupo tan expuesto al consumo fÃsico, pero queda ligeramente por debajo de la marca alcanzada por su competidor digital.
La brecha de apenas unos miles de millones entre ambas compañÃas evidencia un cambio de liderazgo muy ajustado, aunque suficiente para situar a Amazon en lo más alto del ranking mundial por ingresos anuales. En la práctica, supone que una empresa nacida como librerÃa online en los años noventa ha superado al que durante décadas fue el referente absoluto del comercio minorista fÃsico.
Desde la óptica del consumidor, el nuevo liderazgo refuerza la percepción de Amazon como actor dominante en el comercio digital y en la logÃstica, mientras que Walmart mantiene su condición de referente del retail fÃsico, con una red de más de 10.000 tiendas y centros comerciales a nivel mundial.
De tienda online a conglomerado tecnológico diversificado
La evolución de Amazon en las últimas décadas explica en buena medida este salto. Fundada en 1994 como librerÃa digital gestionada desde un garaje, la empresa ha pasado a convertirse en uno de los mayores marketplaces del mundo y en un conglomerado tecnológico con múltiples lÃneas de negocio, desde la logÃstica hasta la publicidad digital.
En los últimos diez años, la compañÃa ha multiplicado por más de seis su cifra de negocio, y si se compara con 2006 —año en que lanzó Amazon Web Services (AWS)— el crecimiento es aún más llamativo, con unos ingresos que se han elevado por encima de 60 veces. Este ritmo contrasta con el avance mucho más moderado de Walmart en el mismo periodo.
El reparto actual de la facturación refleja con claridad el cambio de modelo. De los aproximadamente 716.924 millones de dólares ingresados en 2025, unos 296.266 millones proceden de la venta de productos, mientras que alrededor de 420.658 millones corresponden a servicios. Es decir, más del 58% del total ya se vincula a actividades distintas de la venta directa de bienes fÃsicos.
Entre esas lÃneas de negocio se incluyen la publicidad digital, las suscripciones (como Prime), la logÃstica para terceros, los servicios de streaming y, sobre todo, la computación en la nube. Este giro estratégico ha permitido a Amazon reducir su dependencia del comercio minorista puro y elevar sus márgenes, algo especialmente relevante en un contexto de presión inflacionista y cambios en los hábitos de consumo.
En Europa y España, esta diversificación se ha traducido en una presencia creciente en servicios empresariales, almacenamiento en la nube y soluciones de entrega rápida. Las compañÃas europeas contratan cada vez más infraestructura digital, mientras los consumidores han normalizado las compras online y las entregas en domicilios, oficinas y puntos de recogida, restando protagonismo a los centros comerciales tradicionales.
AWS y los servicios, el motor del sorpasso
El papel de Amazon Web Services resulta determinante para entender el nuevo liderazgo por ingresos. La división de computación en la nube generó en 2025 alrededor de 128.725 millones de dólares (unos 108.867 millones de euros), lo que supone un crecimiento cercano al 19,7% interanual. Ese avance, muy superior al del negocio de productos, ha sido clave para empujar la facturación total por encima de la de Walmart.
Sin el aporte de AWS, los ingresos de Amazon se habrÃan situado en torno a los 588.000 millones de dólares, una cifra todavÃa muy elevada, pero ya por debajo de la facturación del gigante de la distribución tradicional. De ahà que algunos analistas hablen de una victoria relativa: Amazon gana la carrera global de ingresos gracias a un negocio —la nube— en el que Walmart sencillamente no compite.
Desde el punto de vista estructural, el auge de la nube refleja el peso creciente de los centros de datos como infraestructura crÃtica en la era de la inteligencia artificial y del procesamiento masivo de información. Empresas europeas, bancos, administraciones públicas y startups tecnológicas recurren a AWS y a otros proveedores de cloud para alojar aplicaciones, almacenar datos y desplegar servicios digitales.
Este cambio de paradigma ha permitido a Amazon situarse a caballo entre el comercio minorista y la tecnologÃa avanzada, con un modelo que combina la venta directa al consumidor, la intermediación a través de su marketplace y la prestación de servicios empresariales de alto valor añadido.
Mientras tanto, Walmart sigue basando la mayor parte de su negocio en las tiendas fÃsicas, aunque ha aumentado sus inversiones en comercio online. Pese a esos esfuerzos, su presencia digital continúa muy por detrás de la escala que ha alcanzado Amazon en el comercio electrónico y, sobre todo, en la computación en la nube.
Mercados, capitalización y peso en la economÃa global
Más allá de los ingresos, el comportamiento en Bolsa de ambas empresas ofrece otra perspectiva sobre su papel en la economÃa mundial. Amazon alcanzó por primera vez la cota del billón de dólares de capitalización en 2018, convirtiéndose en la segunda compañÃa estadounidense en llegar a ese nivel, solo por detrás de Apple.
Posteriormente, la valoración de mercado de Amazon continuó al alza y superó los 2 billones de dólares en 2024, aunque aún no ha conseguido rebasar el umbral de los 3 billones, algo que sà han logrado otros gigantes tecnológicos estadounidenses. Aun asÃ, se mantiene entre las corporaciones de mayor peso en los principales Ãndices bursátiles globales.
Walmart, por su lado, cruzó por primera vez la referencia del billón de dólares de capitalización en febrero de 2025, un hito especialmente relevante para una empresa de distribución minorista. Ese logro la situó en el reducido grupo de grandes cotizadas no tecnológicas que han llegado a este nivel de valoración, junto a nombres como Berkshire Hathaway, Saudà Aramco, Petrochina o la farmacéutica Eli Lilly.
Conviene matizar, en cualquier caso, que liderar el ranking por ingresos no significa ser la empresa más valiosa en Bolsa. A dÃa de hoy, otros grupos —como Nvidia, especializada en chips para inteligencia artificial— cuentan con una capitalización muy superior, lo que ilustra cómo el mercado tiende a premiar los márgenes y las expectativas de crecimiento por encima del tamaño puro de la facturación.
Para la economÃa europea, el peso bursátil de compañÃas como Amazon o Nvidia tiene efectos indirectos: condiciona flujos de inversión, valoraciones de tecnológicas locales y alianzas estratégicas, además de generar debate regulatorio sobre competencia, fiscalidad y protección de datos en un entorno dominado por grandes actores estadounidenses.
Bezos, los Walton y el impacto en las grandes fortunas
El cambio en el liderazgo empresarial también se refleja en los rankings de riqueza personal. De acuerdo con las estimaciones en tiempo real de la revista Forbes, Jeff Bezos figura entre las cinco mayores fortunas del mundo, con un patrimonio que superarÃa los 219.000 millones de dólares (unos 185.000 millones de euros).
Los herederos de Sam Walton, fundador de Walmart, se sitúan en torno al undécimo puesto, con una riqueza próxima a los 145.000 millones de dólares (más de 122.000 millones de euros). Pese a esta diferencia, ambas sagas familiares continúan muy vinculadas a la evolución de las dos empresas y al debate sobre la concentración de riqueza global.
Curiosamente, el propio Bezos ha reconocido en diversas ocasiones haber estudiado en detalle el modelo de Walmart durante los primeros años de Amazon. Muchas de las estrategias logÃsticas y de eficiencia operativa del gigante del comercio electrónico se inspiraron en las prácticas de la cadena de supermercados estadounidense, adaptadas luego al entorno digital.
En las últimas décadas, sin embargo, la divergencia entre ambos grupos ha sido notable. Mientras Walmart ha reforzado su presencia fÃsica y ha avanzado en comercio online a un ritmo gradual, Amazon ha acelerado su expansión internacional y tecnológica, apoyándose en la nube, la inteligencia artificial y la integración vertical de su cadena logÃstica.
Este contraste plantea interrogantes sobre el futuro de los grandes distribuidores tradicionales en Europa y España, donde los grupos de supermercados y tiendas fÃsicas se enfrentan al reto de competir con plataformas globales que combinan escala, datos y servicios digitales avanzados.
El nuevo liderazgo de Amazon por ingresos mundiales simboliza un cambio profundo en el equilibrio entre comercio fÃsico y economÃa digital, con la computación en la nube y los servicios tecnológicos como grandes vectores de crecimiento. Aunque Walmart mantiene un peso enorme en la distribución minorista y conserva una sólida posición financiera, el sorpasso confirma que el centro de gravedad del consumo y de la infraestructura empresarial se desplaza hacia modelos apoyados en datos, plataformas online y servicios globales, una dinámica que ya se deja notar en los mercados europeos y en el dÃa a dÃa de las empresas y consumidores en España.