
Amazon ha dado un paso decidido en la carrera por el internet por satélite al anunciar la compra del operador Globalstar por unos 11.600 millones de dólares, una de las mayores adquisiciones de su historia. Con esta operación, el gigante fundado por Jeff Bezos refuerza de forma directa su proyecto de red de órbita baja Amazon Leo y se posiciona para disputar terreno a Starlink, la constelación de SpaceX liderada por Elon Musk, que domina hoy el segmento.
La operación no solo supone la integración de la constelación y la infraestructura de Globalstar, sino que también otorga a Amazon acceso inmediato a espectro radioeléctrico clave y tecnologÃa directa al dispositivo (D2D), esencial para ofrecer cobertura en zonas rurales, remotas o sin red móvil. Todo ello en un contexto en el que la conectividad satelital se considera estratégica para cerrar la brecha digital, también en Europa y España, donde Globalstar ya ofrece cobertura con sus satélites de órbita baja.
Detalles financieros de la operación y condiciones para los accionistas

El acuerdo valora Globalstar en torno a 11.570-11.600 millones de dólares (unos 9.900 millones de euros), situando la operación como la segunda o tercera mayor compra en la historia de Amazon, solo por detrás de adquisiciones como Whole Foods Market o MGM Studios. El movimiento refuerza la apuesta del grupo por el negocio espacial y las telecomunicaciones, un área con fuertes inversiones pero también con expectativas de crecimiento a largo plazo.
Según los términos pactados, los accionistas de Globalstar podrán escoger entre dos modalidades de contraprestación por cada acción ordinaria que posean: recibir 90 dólares en efectivo o bien 0,3210 acciones ordinarias de Amazon. En algunas comunicaciones se simplifica la relación a 0,32 acciones por tÃtulo, pero el ratio de referencia acordado se sitúa en 0,3210 acciones.
Sin embargo, esta elección está condicionada por un mecanismo de prorrateo. El efectivo total disponible se limita a un máximo del 40 % del conjunto de las acciones de Globalstar; cualquier exceso de solicitudes de pago en metálico se transformará de forma automática en acciones de Amazon, de manera proporcional. De este modo, la compañÃa equilibra el uso de caja con la emisión de nuevos tÃtulos.
El importe global de la transacción podrá ajustarse a la baja hasta en 110 millones de dólares (unos 94 millones de euros) si Globalstar no alcanza determinados hitos operativos previamente fijados, entre ellos objetivos ligados a la puesta en servicio de satélites de reemplazo como HIBLEO-4. Este tipo de cláusulas es habitual en operaciones intensivas en infraestructura crÃtica y tecnologÃa.
Accionistas de Globalstar que representan aproximadamente el 58 % del poder de voto de las acciones ordinarias ya han dado su visto bueno por escrito al acuerdo. Aun asÃ, el cierre definitivo está supeditado a la obtención de aprobaciones regulatorias y al cumplimiento de esos hitos técnicos, por lo que el desenlace se proyecta hacia 2027 como horizonte de cierre, pese a que en algunas notas iniciales se haya hablado de «el próximo año» de forma más genérica.
Qué gana Amazon: satélites, espectro y tecnologÃa D2D

Globalstar es un operador histórico de servicios móviles por satélite (MSS), pionero en constelaciones de órbita baja no geoestacionaria (NGSO) y en soluciones de conectividad de baja tasa de datos para comunicaciones crÃticas y de emergencia. Su red actual está compuesta por alrededor de dos docenas de satélites LEO que ofrecen cobertura sobre buena parte del planeta, incluyendo Estados Unidos, Canadá, Europa y América Latina.
La gran baza de esta compra no es solo la infraestructura ya desplegada, sino el acceso inmediato a licencias de espectro MSS con autorizaciones de alcance global, un recurso escaso y difÃcilmente replicable que resulta clave en el negocio satelital moderno. Para Amazon, integrar ese espectro en su plan de red le permite acelerar el despliegue de su propia constelación y reducir la dependencia de terceros.
La red de Globalstar está especialmente pensada para conexiones de bajo consumo de datos directamente entre satélites y dispositivos móviles, el llamado modelo direct-to-device (D2D). Este enfoque elimina la necesidad de que el tráfico pase por torres de telefonÃa móvil terrestres, lo que lo convierte en una solución idónea para zonas con mala cobertura, rutas de viaje, entornos rurales o escenarios de emergencia en los que las redes tradicionales pueden fallar.
Amazon integrará las operaciones, la infraestructura terrestre y los satélites de Globalstar en su ecosistema Amazon Leo, con la idea de que la constelación existente funcione en paralelo con los nuevos satélites de banda ancha que está desplegando. La combinación de la capacidad MSS de Globalstar con el enfoque de alto rendimiento de Leo deberÃa permitir a Amazon ofrecer tanto conectividad de datos de alta velocidad como servicios más ligeros para mensajerÃa, voz y aplicaciones de seguridad.
Según ha explicado la compañÃa, la flota actual de Globalstar y los satélites de nueva generación que ya están en desarrollo operarán de forma integrada con el sistema de banda ancha Amazon Leo y con un futuro sistema D2D de próxima generación que aspira a ofrecer un uso del espectro más eficiente y velocidades de conexión superiores a las de los sistemas directos al dispositivo tradicionales.
Amazon Leo: objetivos de despliegue y plazos hasta 2029
El proyecto de constelación de órbita baja de Amazon, inicialmente conocido como Proyecto Kuiper y ahora rebautizado como Amazon Leo, es la pieza central de la estrategia de la empresa en telecomunicaciones satelitales. El plan pasa por desplegar alrededor de 3.200 satélites LEO antes de 2029, con la obligación regulatoria de tener aproximadamente la mitad en órbita antes de julio de 2026.
En la actualidad, Amazon afirma operar más de 200 satélites en órbita, una cifra aún muy alejada de las decenas de miles que se barajan a largo plazo, pero que ya le permite preparar el lanzamiento comercial de sus servicios de internet por satélite. La empresa ha señalado que prevé iniciar la prestación de servicio de banda ancha desde el espacio a finales de este mismo año, con un lanzamiento oficial de Amazon Leo previsto en torno a mediados de 2026.
El desarrollo de esta constelación está acompañado de inversiones significativas. Amazon anticipa un incremento de aproximadamente 1.000 millones de dólares en costes asociados a Leo en el primer trimestre respecto al año anterior, lo que demuestra que el ritmo de despliegue se está acelerando con independencia de los plazos exactos de cierre de la compra de Globalstar.
Aunque la compañÃa habÃa solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos ciertas flexibilidades en los plazos regulatorios para colocar en órbita el número mÃnimo de satélites exigido, la incorporación de Globalstar envÃa al mercado la señal de que Amazon está dispuesta a internalizar capacidad orbital en lugar de apoyarse únicamente en proveedores externos, reforzando asà el control sobre la plataforma y la curva de costes.
En términos de capacidad, Amazon sostiene en sus comunicaciones financieras que su constelación de próxima generación ofrecerá rendimientos notablemente superiores a las soluciones actuales, con mejoras que podrÃan ser de entre seis y ocho veces en subida y aproximadamente el doble en bajada, además de costes operativos más contenidos. Todo ello orientado a atender a cientos de millones de dispositivos en todo el mundo, desde usuarios residenciales hasta empresas, administraciones públicas y organizaciones sectoriales.
Competencia abierta con Starlink: escala, usuarios y servicios

La adquisición de Globalstar intensifica de forma directa la competencia entre Jeff Bezos y Elon Musk en el espacio. Starlink, la filial de SpaceX dedicada a la conectividad desde órbita baja, cuenta ya con unos 10.000 satélites lanzados y más de 9-10 millones de usuarios activos repartidos por todo el mundo, incluyendo clientes residenciales, empresas, barcos, aviones y usuarios en zonas aisladas.
En términos de negocio, Starlink se ha convertido en uno de los principales pilares de ingresos de SpaceX. Las estimaciones apuntan a que aporta entre el 50 % y el 80 % de la facturación del grupo y que podrÃa generar más de 9.000 millones de dólares en ingresos anuales. Este peso económico ha sido un factor determinante en los planes de salida a Bolsa de la compañÃa, que se plantea una OPV de gran tamaño con una valoración que podrÃa alcanzar cifras históricas.
Frente a esa escala, Amazon parte desde una posición más modesta en número de satélites, pero con una capacidad financiera considerable. Analistas de crédito señalan que el uso de caja previsto para la adquisición de Globalstar, estimado en torno a 5.000 millones de dólares, es relativamente marginal si se compara con un EBITDA proyectado para Amazon por encima de los 200.000 millones en los próximos ejercicios, de modo que el impacto en su perfil crediticio serÃa limitado.
Más allá de la carrera de cifras, lo que está en juego es el posicionamiento en un mercado satelital en plena expansión. Informes sectoriales apuntan a que la capacidad total de las redes en el espacio ha crecido de forma exponencial en los últimos años, con previsiones de que los ingresos por servicios de datos satelitales se multipliquen varias veces de aquà a 2034, impulsados por la demanda de banda ancha residencial, conectividad móvil extendida y soluciones D2D.
En este entorno, la compra de Globalstar permite a Amazon reducir parte de la desventaja temporal frente a Starlink al incorporar una constelación ya operativa y un portafolio de espectro valioso. Aunque la diferencia de escala sigue siendo considerable, el movimiento sitúa a Amazon como un competidor con recursos para sostener inversiones intensivas y desarrollar una oferta alternativa en banda ancha espacial y servicios directos al dispositivo.
Impacto en Europa y España: cobertura, socios y oportunidades

Para Europa y, en particular, para paÃses como España, la operación abre la puerta a una intensificación de la competencia en conectividad de banda ancha y servicios de emergencia en áreas rurales. Globalstar ya presta servicio sobre el Viejo Continente mediante su red de órbita baja, y Amazon Leo ha mencionado entre sus clientes y socios a operadores y entidades con presencia europea, como Vodafone o la Nasa en proyectos internacionales, además de otras aerolÃneas y proveedores de servicios.
Uno de los puntos clave será el desarrollo de sistemas directos al dispositivo (D2D) a partir de 2028, que podrán complementar la infraestructura móvil existente en regiones con orografÃa compleja o zonas de baja densidad de población. En España, donde sigue habiendo diferencias significativas entre las grandes urbes y ciertas áreas rurales, este tipo de soluciones podrÃan ayudar a garantizar comunicaciones básicas, acceso a servicios digitales y apoyo a la protección civil en situaciones de emergencia.
La propia Amazon ha subrayado que la red completa de Leo incluirá miles de satélites avanzados con capacidad para atender a cientos de millones de dispositivos, lo que apunta a una oferta pensada tanto para consumidores finales como para clientes empresariales y gubernamentales. El foco no se limita al acceso a internet doméstico, sino también a aplicaciones profesionales en transporte, energÃa, agricultura, logÃstica o gestión de infraestructuras crÃticas.
Desde la óptica regulatoria europea, el avance de constelaciones privadas como Starlink o Amazon Leo se cruza con los planes comunitarios para impulsar sistemas propios de conectividad segura. La entrada de Amazon con más peso en el mercado puede intensificar el debate sobre el uso del espectro, la coordinación orbital y la protección del entorno espacial, cuestiones que Bruselas vigila de cerca.
En cualquier caso, la combinación de la red de Globalstar con los futuros satélites de Amazon Leo supone más oferta potencial de banda ancha y servicios de seguridad para empresas y administraciones europeas, ofreciendo alternativas tecnológicas adicionales que podrÃan competir con otras soluciones ya disponibles, tanto estatales como privadas.
Alianza estratégica con Apple: iPhone, Apple Watch y servicios SOS
Uno de los elementos que más interés ha generado es el acuerdo paralelo entre Amazon y Apple para el uso de la red satelital. Globalstar ya era socio de la compañÃa de Cupertino para habilitar servicios como Emergencia SOS vÃa satélite en iPhone 14 y modelos posteriores, asà como en dispositivos como el Apple Watch Ultra 3, permitiendo a los usuarios enviar mensajes a servicios de emergencia, compartir ubicación o solicitar ayuda en carretera cuando no hay cobertura móvil.
Con la integración de Globalstar en Amazon Leo, ambas compañÃas han anunciado que Amazon será el motor de los servicios satelitales del iPhone y el Apple Watch, manteniendo la compatibilidad con los dispositivos actuales y ampliando la colaboración hacia futuras funciones que se apoyarán en la constelación extendida de Leo. Los satélites fabricados por MDA Space seguirán formando parte de esta infraestructura sobre la que Apple construye sus servicios.
Amazon ha destacado que, más allá de Apple, planea colaborar con operadores de redes móviles (ORM) y otros socios tecnológicos para ofrecer una conectividad de alta velocidad y fiable a los usuarios «estén donde estén». El objetivo es que la red Leo, junto con la capacidad heredada de Globalstar, sirva como complemento de las redes terrestres, permitiendo que los dispositivos sigan conectados incluso al salir de la cobertura de las antenas tradicionales.
Este tipo de alianzas tiene implicaciones relevantes para el mercado europeo de telecomunicaciones, donde los operadores móviles tratan de definir su papel en el nuevo ecosistema satelital. La tecnologÃa D2D puede percibirse tanto como una amenaza para los modelos tradicionales como una oportunidad para ampliar cobertura sin inversiones masivas en infraestructuras terrestres adicionales.
La integración entre Amazon Leo, Globalstar y los servicios de Apple apunta hacia un escenario en el que los teléfonos y relojes inteligentes incorporen de forma transparente conectividad desde el espacio, algo especialmente útil para actividades al aire libre, turismo de naturaleza, deportes de montaña o navegación, ámbitos muy presentes en paÃses como España y otros destinos europeos.
Visión de Amazon y Globalstar: innovación, resiliencia y brecha digital
En la presentación de la operación, los máximos responsables de ambas compañÃas han insistido en que la combinación de sus activos permitirá acelerar la innovación y ampliar las opciones de conectividad en todo el mundo. Panos Panay, vicepresidente sénior de Dispositivos y Servicios de Amazon, subrayó que hay «miles de millones de personas que viven, viajan o trabajan fuera del alcance de las redes existentes» y que Amazon Leo nace precisamente para abordar esta realidad.
Según Panay, la suma de la «experiencia probada y la base instalada de Globalstar» con la cultura de innovación de Amazon deberÃa traducirse en servicios «más rápidos, más fiables y disponibles en más lugares», manteniendo a los usuarios conectados con las personas y servicios que consideran esenciales. El directivo también hizo referencia al papel de los servicios D2D para apoyar a los usuarios de Apple y a la intención de colaborar con operadores móviles para extender la cobertura a todos los rincones del planeta.
Por su parte, Paul Jacobs, consejero delegado de Globalstar, destacó que la integración con Amazon Leo impulsará nuevas formas de conectividad digital que beneficiarán a clientes de todo el mundo y ayudarán a avanzar hacia un entorno «más inteligente y conectado de manera continua». Globalstar, fundada a principios de los años noventa, ha desempeñado un papel clave en el desarrollo de soluciones de comunicación crÃtica y de emergencia, especialmente en sectores como la energÃa, el transporte o las actividades al aire libre.
Amazon insiste en que la operación contribuirá a fortalecer la resiliencia de los sectores público y privado ante eventos que puedan afectar a las infraestructuras terrestres, y a impulsar el crecimiento económico apoyando a empresas y administraciones en su digitalización. La compañÃa también destaca el potencial para reducir la brecha digital a nivel global, aportando alternativas de conexión en lugares donde el despliegue de fibra o redes móviles resulta más caro o lento.
Globalstar, que a finales de 2025 contaba con cerca de 800.000 suscriptores a sus servicios de satélite móvil y una facturación en torno a los 273 millones de dólares, ve en Amazon un socio con capacidad para escalar su tecnologÃa y llevarla a nuevos casos de uso. La propia Apple, que llegó a invertir alrededor de 1.500 millones de dólares en el operador y a tomar un 20 % de su capital, seguirá ligada al proyecto a través del nuevo modelo de colaboración con Amazon Leo.
La compra de Globalstar por parte de Amazon se inscribe asà en una carrera creciente por el dominio de la conectividad desde el espacio, donde grandes tecnológicas, operadores satelitales y compañÃas de telecomunicaciones buscan su hueco. La combinación de constelaciones LEO, servicios directos al dispositivo y acuerdos con fabricantes de móviles y operadores móviles apunta a un escenario en el que la distinción entre red terrestre y satelital será cada vez menos visible para el usuario, mientras la competencia entre actores como Amazon y Starlink se traslada a la órbita y a los despachos regulatorios de Europa, Estados Unidos y el resto del mundo.
