
Alibaba ha dado un paso más en su intento de convertir la inteligencia artificial en el motor central de su negocio, reorganizando sus equipos, lanzando nuevos servicios y colocando la nube y los modelos de lenguaje Qwen en el centro de su hoja de ruta. El movimiento llega en un momento delicado, con presión en bolsa, dudas sobre la rentabilidad del negocio cloud y salidas relevantes en la cúpula de su división de IA.
Esta reestructuración no se limita a un ajuste interno menor: la compañÃa china está tratando de unificar bajo un mismo paraguas todas sus iniciativas de IA, desde los modelos abiertos Qwen hasta sus aplicaciones para empresas y consumidores, con el objetivo de recortar tiempos de desarrollo, aprovechar mejor los datos y acelerar la monetización, también con impacto en Europa y en los clientes internacionales que usan sus servicios cloud.
Alibaba Token Hub: una única casa para toda la inteligencia artificial del grupo
En el centro de la nueva estrategia se sitúa Alibaba Token Hub (ATH), una unidad recién creada que agrupa la mayor parte de los proyectos de IA que antes estaban dispersos en diferentes divisiones. La compañÃa abandona asà un modelo fragmentado que dificultaba la coordinación y la explotación comercial de sus avances tecnológicos.
Bajo el paraguas de ATH se integran el equipo de investigación responsable de los modelos Qwen, los desarrollos de IA orientados al consumidor, la plataforma corporativa DingTalk y los dispositivos inteligentes de la marca Quark. En algunas comunicaciones internas también se han mencionado proyectos como Tongyi Lab, el negocio de Modelo como Servicio (MaaS) y otras unidades de innovación en IA, todos ellos alineados ahora dentro de una misma estructura operativa.
El consejero delegado, Eddie Wu, ha asumido la dirección directa de esta nueva división. En un memorando interno, explicó que su objetivo es mejorar la coordinación estratégica entre investigación, producto y diseño, e integrar la inteligencia artificial en el funcionamiento diario de todas las áreas de la empresa. La idea es clara: que la IA deje de ser un proyecto paralelo y pase a impregnar cada proceso interno y cada lÃnea de negocio.
Este rediseño organizativo llega también con un mensaje dirigido a los mercados financieros. Alibaba pretende demostrar que es capaz de transformar su potente base tecnológica en una fuente estable de ingresos y márgenes, en un contexto en el que el negocio tradicional de comercio electrónico está sometido a una fuerte competencia y a un entorno macroeconómico menos favorable en China.
Qwen, el gran pilar tecnológico: modelos abiertos, uso masivo y debate sobre su futuro
Si hay un protagonista en esta nueva etapa es Qwen, la familia de grandes modelos de lenguaje de Alibaba, incluido Qwen3.5 y su apuesta agentica, que se ha convertido en la pieza clave de toda su oferta de inteligencia artificial.
Los datos internos apuntan a que Qwen ha superado la barrera de cientos de millones de descargas de modelos de código abierto, con referencias que sitúan la cifra por encima de los 600 millones de descargas acumuladas entre sus diferentes variantes. Además, la compañÃa afirma haber liberado centenares de modelos especÃficos que, en conjunto, suman más de mil millones de descargas a través de repositorios y plataformas de desarrollo.
En el frente de consumo, la aplicación basada en Qwen ha registrado un salto notable en usuarios activos mensuales, pasando, según fuentes internas, de decenas de millones a más de 200 millones de usuarios mensuales en cuestión de semanas, situándose entre las herramientas de IA más utilizadas globalmente, solo por detrás de gigantes como ChatGPT o Doubao. Este fuerte tirón refuerza la apuesta de Alibaba por mantener a Qwen como estándar de referencia en su ecosistema.
No obstante, el éxito de los modelos abiertos plantea un dilema. El mercado se pregunta si Alibaba mantendrá a largo plazo su polÃtica de modelo de código abierto con licencias permisivas o si, ante la necesidad de mejorar la rentabilidad, optará por reservar futuras versiones avanzadas detrás de APIs de pago más restrictivas. La decisión sobre cómo licenciar la próxima generación de Qwen será uno de los factores que marcarán su posición competitiva frente a otros gigantes tecnológicos.
Nuevos agentes de IA para empresas: del modelo Qwen al escritorio del empleado
Además de la reestructuración interna, Alibaba está preparando el lanzamiento de un nuevo agente de inteligencia artificial enfocado al entorno empresarial, construido sobre la base del modelo Qwen. Este servicio busca responder a la creciente demanda de asistentes capaces de manejar tareas complejas del mundo real dentro de las compañÃas.
Según fuentes cercanas al proyecto, la empresa baraja anunciar este producto en el corto plazo. El agente de IA ha sido desarrollado por el equipo de DingTalk y está diseñado para automatizar la gestión de ordenadores, navegadores web y servidores en la nube, con un enfoque especial en la seguridad y la protección de datos corporativos.
La hoja de ruta pasa por integrar de manera gradual este agente en las plataformas clave del ecosistema Alibaba, como Taobao y Alipay, de modo que las empresas puedan orquestar procesos comerciales, operativos y financieros a través de un mismo asistente inteligente. Para los clientes europeos y españoles que utilizan Alibaba Cloud o soluciones SaaS del grupo, estas capacidades podrÃan incorporarse como servicios adicionales orientados a mejorar la productividad y la automatización.
Este tipo de agentes empresariales sitúan a Alibaba en la pugna directa con otros proveedores globales de IA aplicada a negocio, compitiendo no solo en China, sino también en mercados internacionales donde los clientes comparan prestaciones con Amazon, Microsoft u otros actores que ofrecen soluciones de automatización avanzada.
Impulso al consumo: aplicaciones móviles y asistentes de IA para el usuario final
El plan de Alibaba no se queda en la empresa. La compañÃa está reforzando su propuesta de IA para consumidores con nuevas aplicaciones móviles que permiten a cualquier usuario delegar tareas en agentes inteligentes sin necesidad de saber programar. Una de estas herramientas, vinculada a la plataforma OpenClaw, permite encargar acciones sencillas del mundo real desde el móvil y ofrece un periodo de prueba gratuita de dos semanas.
La estrategia de lanzar este tipo de apps sitúa a Alibaba en competencia directa con otras tecnológicas chinas como Baidu, Tencent o MiniMax, que también están experimentando con servicios similares. La batalla no se libra solo en capacidades técnicas, sino en quién es capaz de construir un producto más fácil de usar, atractivo y que genere confianza en el usuario medio.
Para el mercado europeo, donde la sensibilidad en materia de privacidad y uso de datos es especialmente elevada, Alibaba deberá demostrar que sus soluciones de consumo basadas en IA cumplen con estándares estrictos de protección y transparencia. La compañÃa ya opera con servicios cloud en regiones que deben ajustarse al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), un marco que condiciona su expansión en aplicaciones de IA para el usuario final.
La adopción masiva de herramientas de IA de consumo también sirve a Alibaba para recopilar señales de uso, afinar modelos y generar nuevos casos de negocio que luego pueden trasladarse a sus clientes empresariales, tanto en Asia como en Europa, cerrando el cÃrculo entre innovación, datos reales y monetización.
Resultados, presión en márgenes y una apuesta enorme de inversión
Todo este despliegue se produce bajo la atenta mirada de los mercados. La compañÃa llega a la presentación de sus resultados trimestrales en un punto especialmente sensible: por un lado, el área de cloud e inteligencia artificial muestra tasas de crecimiento muy elevadas; por otro, la rentabilidad del grupo se ha visto fuertemente presionada.
En los últimos trimestres, los ingresos de la nube de Alibaba han avanzado alrededor de un 34 % interanual, mientras que los productos ligados directamente a IA han encadenado varios periodos con crecimientos de tres dÃgitos. Sin embargo, este dinamismo no se ha traducido todavÃa en una mejora clara de los márgenes. En un trimestre reciente, el EBITA ajustado llegó a caer hasta un 78 %, acompañado de un flujo de caja libre negativo que refleja la magnitud del esfuerzo inversor.
La empresa ha anunciado planes para destinar más de 53.000-55.000 millones de dólares hasta 2028 a infraestructura y proyectos de inteligencia artificial, una cifra que la sitúa en la misma liga que otros grandes actores globales. Esta apuesta a largo plazo exige paciencia a los inversores, que a corto plazo observan cómo los gastos en servidores, chips especializados y talento presionan los resultados.
En bolsa, la acción de Alibaba ha mostrado debilidad, acumulando descensos significativos frente a sus máximos del último año y reflejando un sentimiento de escepticismo sobre su capacidad para convertir la IA en beneficios. La nueva estrategia, resumida internamente en el lema «User-First, AI-Driven», pretende revertir esa percepción y convencer al mercado de que el grupo puede crecer más allá de los ciclos de consumo y del comercio electrónico tradicional.
Competencia feroz, guerra de precios y contexto macro desafiante
El empuje en inteligencia artificial también responde a un entorno competitivo cada vez más duro. En su negocio principal de comercio electrónico y servicios digitales en China, Alibaba se enfrenta a rivales muy agresivos como Meituan o JD.com, que han forzado una guerra de precios y promociones para captar y retener usuarios.
Estas campañas, necesarias para defender cuota de mercado, han pesado sobre los márgenes operativos del grupo. A ello se suma un crecimiento económico chino más moderado, con objetivos oficiales menos ambiciosos que en décadas anteriores, lo que limita el tirón del consumo interno y obliga a buscar nuevas fuentes de expansión en áreas como la nube, la IA y la internacionalización.
En paralelo, Alibaba debe gestionar un entorno regulatorio cambiante, tanto en China como en el exterior. Algunos episodios, como su inclusión temporal en listas vinculadas al sector militar estadounidense, han añadido incertidumbre regulatoria y geopolÃtica, un factor que los inversores europeos y españoles siguen de cerca a la hora de valorar su exposición al mercado chino.
En este contexto, la reorganización de la IA bajo Token Hub no es solo una decisión tecnológica, sino también una respuesta estratégica a las presiones competitivas y regulatorias. Al presentar una narrativa más clara sobre su hoja de ruta en inteligencia artificial, Alibaba espera ganar margen de maniobra frente a estos desafÃos externos.
Salidas en el equipo de Qwen y nueva gobernanza de la IA
La puesta en marcha de Alibaba Token Hub y el refuerzo del papel de Qwen llegan acompañados de un capÃtulo delicado: las recientes salidas de varios ejecutivos clave dentro de la división de IA. En apenas unas semanas han abandonado la compañÃa figuras relevantes ligadas al desarrollo y afinado de estos modelos, lo que ha alimentado dudas sobre la estabilidad del proyecto.
Entre los nombres que han dejado la empresa figuran responsables de áreas como Qwen Code o fases crÃticas del post-entrenamiento de los modelos. Uno de ellos ha fichado por Meta, lo que pone de manifiesto que el talento en inteligencia artificial es un recurso muy disputado entre los grandes grupos tecnológicos internacionales.
La reacción de Alibaba ha sido rápida. Eddie Wu ha optado por concentrar el control operativo de Qwen en un equipo de liderazgo reducido, en el que participan él mismo, el director de tecnologÃa del grupo y el responsable técnico de Alibaba Cloud. Este trÃo tiene el encargo de coordinar recursos de toda la corporación para acelerar el desarrollo de los modelos de lenguaje y garantizar que las salidas individuales no frenen la hoja de ruta.
A pesar del ruido interno, los indicadores de uso de Qwen siguen siendo sólidos, con un crecimiento muy acusado en usuarios activos y descargas de modelos. Desde la óptica europea, este tipo de cambios organizativos se interpretan como parte del proceso natural de ajuste en una industria de altÃsima competencia por perfiles especializados en IA, donde la rotación en puestos clave es cada vez más habitual.
El próximo gran examen para esta nueva gobernanza será la presentación de resultados, en la que analistas e inversores exigirán más detalles sobre cómo pretende Alibaba equilibrar inversión, crecimiento y rentabilidad en su negocio de inteligencia artificial, y de qué manera afectará esto a la oferta que llega a clientes fuera de China, incluyendo España y el resto de Europa.
Con la creación de Alibaba Token Hub, la centralización de sus modelos Qwen y el despliegue de nuevos agentes de IA para empresas y consumidores, el grupo chino está intentando pasar de una fase de experimentación dispersa a otra de ejecución coordinada y orientada a resultados económicos. El éxito de esta transición no solo definirá su posición en el mercado global de inteligencia artificial, sino también la confianza de los clientes internacionales que dependen de sus servicios cloud y de sus herramientas digitales para competir en un entorno cada vez más automatizado.
