Alibaba refuerza su nube con IA mientras su beneficio se resiente

  • El negocio de nube de Alibaba crece un 34% impulsado por la fuerte demanda de servicios de IA en China.
  • Los ingresos totales suben alrededor de un 5%, pero el beneficio neto cae más de la mitad por el aumento de inversiones y descuentos.
  • La compañía destina miles de millones a infraestructura en la nube, chips y la app de IA Qwen para competir en el mercado local.
  • El reto es sostener el boom de la nube y la IA sin deteriorar aún más la rentabilidad del comercio electrónico y el flujo de caja.

Resultados de Alibaba impulsados por la nube y la IA

El último trimestre ha dejado claro que Alibaba ya no se entiende solo como un gigante del comercio electrónico. La compañía china está girando el timón hacia la computación en la nube y la inteligencia artificial, que se han convertido en el verdadero motor de sus cuentas, aunque a costa de poner bajo presión la rentabilidad y el flujo de caja.

Mientras el negocio tradicional de marketplace sigue sometido a una guerra de precios feroz en el mercado chino, la nube y los servicios ligados a modelos de IA son los que han permitido presentar unas cifras de ingresos por encima de lo previsto. El reverso de la moneda es un desplome del beneficio y un incremento notable del gasto de capital, en un contexto en el que los inversores europeos siguen con lupa todo lo relacionado con la economía digital china.

La nube y la IA pasan a primer plano en los resultados de Alibaba

En el trimestre fiscal cerrado en septiembre, Alibaba ingresó alrededor de 247.800 millones de yuanes, lo que supone un crecimiento cercano al 5% interanual y ligeramente superior a lo que manejaban los analistas. Buena parte de esta mejora se explica por el tirón del segmento de nube, convertido ya en el principal foco de atención del mercado.

La división Cloud Intelligence Group registró un avance del 34% en su facturación, hasta unos 39.800 millones de yuanes, una cifra que superó las estimaciones del consenso. Este ritmo de crecimiento fue superior al del trimestre anterior y confirma que la demanda de capacidad de cómputo y servicios de IA en China sigue acelerándose.

El impacto no se quedó solo en la cuenta de resultados. Las acciones de Alibaba que cotizan en Nueva York reaccionaron inicialmente con subidas de más del 4% en el mercado previo a la apertura, reflejando que los inversores ven en la nube y la IA el principal argumento de la compañía a medio plazo, por encima incluso del comercio electrónico clásico.

En paralelo, el negocio comercial en China también mostró músculo: los ingresos del comercio electrónico doméstico avanzaron en torno a un 16%, ayudando a sostener el crecimiento global de la compañía pese a la presión competitiva de rivales como JD.com y Meituan.

Crecimiento del negocio de nube e inteligencia artificial de Alibaba

Inversión masiva en infraestructura de nube y modelos de IA

El gran catalizador de este cambio de perfil es la apuesta por una infraestructura propia, incluidos centros de datos capaces de soportar grandes modelos de IA generativa y aplicaciones avanzadas para empresas y consumidores. La dirección de Alibaba ha dejado claro que la prioridad estratégica pasa por reforzar su posición como proveedor de servicios en la nube y de tecnología de inteligencia artificial.

Según los datos comunicados al mercado, en los últimos cuatro trimestres la compañía ha invertido alrededor de 120.000 millones de yuanes en IA e infraestructura cloud, dentro de un plan más amplio que contempla hasta 380.000 millones de yuanes en tres años. Esta cifra sitúa a Alibaba como uno de los actores que más capital está destinando a centros de datos y hardware específico para IA dentro de China.

El consejero delegado, Eddie Wu, destacó que la facturación de productos ligados directamente a la inteligencia artificial lleva nueve trimestres seguidos creciendo a triple dígito, lo que refuerza la idea de que todavía hay recorrido para monetizar este tipo de servicios entre clientes corporativos y desarrolladores.

En Europa, donde muchas empresas medianas exploran alternativas a los grandes proveedores estadounidenses de cloud, este tipo de inversiones son seguidas con cierto interés, ya que Alibaba Cloud busca ganar peso como socio tecnológico en sectores como retail, logística o servicios financieros. No obstante, el marco regulatorio europeo en materia de datos y soberanía digital limita de momento la velocidad a la que los gigantes chinos pueden expandirse en la región.

Qwen, la apuesta de Alibaba para competir con los grandes chatbots

Uno de los buques insignia de esta estrategia es Qwen, la aplicación de IA conversacional de Alibaba, diseñada para rivalizar con modelos como ChatGPT en el mercado chino. La compañía ha relanzado esta app con ambición de convertirla en un agente de IA capaz de gestionar tareas cotidianas dentro de todo el ecosistema del grupo.

En sus primeros días de disponibilidad general, Qwen alcanzó alrededor de 10 millones de usuarios, uno de los estrenos más rápidos entre los servicios de IA del país. El objetivo declarado de Alibaba es ir dotando a la aplicación de funciones como compras en Taobao, reservas de viaje, mapas o servicios educativos, de forma que el usuario pueda resolver múltiples necesidades sin salir del entorno de la compañía.

La estrategia pasa por integrar Qwen con la nube de Alibaba, de manera que las empresas que ya usan su infraestructura puedan incorporar capacidades de lenguaje e IA generativa en sus propios productos. Con ello, el grupo pretende diferenciarse de otros proveedores de cloud que todavía dependen en mayor medida de modelos de terceros.

Sin embargo, el terreno competitivo es intenso. En ausencia de gigantes estadounidenses como OpenAI o Google, vetados en China, Alibaba se enfrenta a estrellas locales como Doubao (ByteDance) o Yuanbao (Tencent), que también están integrando asistentes de IA en sus superapps y plataformas sociales.

Crecen los ingresos, se hunde el beneficio: la factura de la IA

La otra cara de esta expansión es la rentabilidad. Aunque los ingresos totales han mejorado, el beneficio neto atribuido de Alibaba se ha reducido más de un 50% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta situarse en torno a los 20.990 millones de yuanes. Esta caída se explica tanto por el empuje del gasto en IA como por el esfuerzo promocional en comercio rápido.

La compañía ha reconocido un descenso muy acusado del resultado operativo, del orden del 85%, presionando directamente el beneficio por acción, que ha quedado claramente por debajo de las previsiones del mercado. Los analistas apuntan a tres grandes bloques de coste: descuentos agresivos para captar usuarios, fuerte incremento en el desarrollo de tecnología de IA y un aumento notable de los gastos de ventas y marketing.

En el agregado semestral, el grupo chino registró un beneficio neto atribuido de algo más de 64.000 millones de yuanes, un 6% menos que un año antes, con una cifra de negocio que apenas crece en torno al 3%. La lectura de fondo es que, aunque la nube y la IA tiran del carro, el resto del negocio no aporta hoy el colchón suficiente para absorber el coste de esta transformación.

Esta tensión se refleja también en el flujo de caja. El director financiero, Toby Xu, detalló que el cash flow libre se ha reducido de forma significativa en comparación con el año anterior, precisamente por la combinación de inversión en infraestructura cloud y la apuesta por el comercio rápido. La compañía asume, por tanto, un menor confort financiero a corto plazo a cambio de consolidar su posición tecnológica.

Comercio electrónico y entregas inmediatas: crecimiento con márgenes bajo presión

Más allá de la nube, el negocio de comercio electrónico de Alibaba sigue siendo voluminoso y, de hecho, continúa creciendo en ingresos, tanto en China como en el segmento internacional. En el mercado doméstico, el grupo reportó un avance de doble dígito, alrededor del 16%, mientras que las plataformas internacionales sumaron en torno a un 10% más de facturación.

Taobao, su principal marketplace para consumidores en China, ha conseguido recuperar usuarios gracias a la integración de servicios de entrega casi instantánea y a una experiencia más pulida dentro de la app. Esta mejora, sin embargo, no sale gratis: el segmento de comercio rápido exige inversiones logísticas y subsidios de envío que recortan considerablemente los márgenes.

El Gobierno chino, consciente de la escalada de descuentos y promociones entre plataformas, ha reiterado recientemente su intención de frenar la guerra de precios en el comercio digital. Para compañías como Alibaba, este mensaje es un recordatorio de que la búsqueda de cuota no puede basarse indefinidamente en sacrificar beneficios.

Desde la óptica de los inversores europeos, acostumbrados a valorar con lupa la capacidad de las grandes tecnológicas para generar caja de forma sostenida, la gran cuestión es si Alibaba será capaz de estabilizar los márgenes de su negocio tradicional mientras mantiene el nivel actual de inversión en IA y nube.

Limitaciones tecnológicas y carrera por los chips propios

El despliegue de inteligencia artificial a gran escala en China no está exento de obstáculos. Las restricciones de Estados Unidos a la exportación de chips avanzados de Nvidia limitan el acceso de las tecnológicas chinas a la última generación de aceleradores para IA. En este contexto, las soluciones nacionales todavía no ofrecen el mismo rendimiento.

Para sortear esta dependencia, Alibaba ha reforzado el papel de su unidad de semiconductores T-Head, con el objetivo de desarrollar procesadores y aceleradores que permitan sostener su oferta cloud sin depender de proveedores extranjeros más allá de lo imprescindible. La empresa aspira a construir una suite completa que abarque modelos de IA, infraestructura de centros de datos y hardware propio.

En paralelo, otros grandes grupos como Huawei siguen una estrategia similar, lo que anticipa una competencia intensa también en el terreno de los chips domésticos. Este esfuerzo por construir una cadena tecnológica más autónoma es clave para la expansión de la nube de Alibaba, tanto en China como en otros mercados donde busca ganar cuota frente a los hiperescaladores estadounidenses.

Un líder de IA en China bajo el escrutinio de los mercados

Con los últimos resultados, Alibaba consolida su imagen como uno de los actores más relevantes en inteligencia artificial dentro de China, pese a la volatilidad en sus beneficios. Su segmento de nube crece con fuerza, el EBITA asociado a Cloud Intelligence mejora alrededor de un 35% y el margen del negocio se mantiene en niveles saludables.

Al mismo tiempo, la compañía continúa lidiando con dudas sobre la sostenibilidad de un modelo basado en inversiones tan intensivas, tanto en infraestructura como en captación de usuarios. La fuerte caída de las ganancias y el deterioro del flujo de caja hacen que el mercado permanezca muy atento a cualquier señal sobre disciplina de gasto en los próximos trimestres.

Para los inversores de Europa y España que siguen la evolución de la economía digital china, Alibaba se presenta como un caso de estudio: un gigante del ecommerce en plena transición hacia ser, sobre todo, un proveedor de tecnología en la nube y de IA. El éxito de esa transición dependerá de que logre mantener el tirón de la nube, acelerar la monetización de sus servicios de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, recuperar margen en su negocio principal.

La fotografía que dejan estas cuentas trimestrales es la de una empresa que avanza con determinación hacia un futuro dominado por la IA y la nube, pero que aún tiene que encajar las piezas financieras de ese cambio: ingresos en clara expansión, beneficios presionados, un esfuerzo inversor histórico y un entorno competitivo interno tan exigente como cualquier mercado tecnológico global.

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