El gigante tecnológico chino Alibaba ha arrancado el ejercicio fiscal con una mezcla de resultados que deja claras sus prioridades. La compañÃa obtuvo unos ingresos cercanos a los 39.600 millones de dólares, un 9% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el beneficio neto se desplomó alrededor de un 75%, hasta los 1.540 millones de dólares, un descenso que responde en gran medida a los enormes desembolsos que está realizando en inteligencia artificial y en infraestructura tecnológica.
Esta fotografÃa, que en apariencia puede parecer contradictoria, esconde una realidad mucho más compleja. El negocio de nube y servicios de IA crece a un ritmo vertiginoso del 45%, mientras que el comercio electrónico tradicional, que siempre fue el corazón del grupo, comienza a mostrar sÃntomas de estancamiento. La dirección de Alibaba, encabezada por Eddie Wu, ha dejado claro que la estrategia es clara: aceptar una menor rentabilidad a corto plazo para construir la plataforma tecnológica del futuro.
El comercio electrónico cede terreno pero sigue financiando la apuesta por la IA
Uno de los datos que más han llamado la atención de los analistas ha sido el comportamiento del comercio electrónico doméstico, la joya de la corona de Alibaba. Los ingresos de este segmento se redujeron un 8% en comparación con el trimestre anterior, mientras que la división internacional apenas consiguió mantenerse estable con una caÃda del 1%. Esta ralentización llega en un momento en que el consumo en China muestra claros signos de debilidad y la competencia en el mercado local es cada vez más agresiva.
Frente a esta situación, el comercio rápido se ha convertido en una de las grandes sorpresas positivas. La división que engloba a Freshippo y Taobao Instant Commerce creció un 45%, hasta alcanzar cerca de los 7.855 millones de dólares. Este crecimiento muestra que Alibaba está consiguiendo trasladar su negocio hacia formatos mucho más inmediatos y adaptados a la demanda actual de los consumidores chinos. Los servicios de entrega en menos de una hora, que en su dÃa parecÃan inviables desde el punto de vista logÃstico, son ahora uno de los principales focos de inversión de la compañÃa.
Los servicios de gestión de clientes del e-commerce doméstico también descendieron un 7%, aunque la empresa explica que este descenso es puramente contable. Excluyendo el nuevo programa comercial, el crecimiento comparable se sitúa cerca del 1%. Esto sugiere que el negocio no se está hundiendo, pero sà que ha entrado en una fase de madurez en la que las tasas de crecimiento pasadas serán muy difÃciles de repetir. El mercado, sin embargo, parece haber aceptado ya esta realidad, asumiendo que la motora de Alibaba ya no es el comercio electrónico sino la inteligencia artificial.
La nube de Alibaba demuestra que empieza a haber negocio
Es precisamente en la división de nube donde los inversores han centrado sus miradas. Alibaba Cloud generó 7.139 millones de dólares, un 45% más que en el ejercicio precedente, y lo más importante, el segmento consiguió aumentar su margen de EBITA hasta el 11,6%, frente al 7,2% registrado el año anterior. La mejora simultánea de los ingresos y de la rentabilidad es una señal extraordinaria de que la infraestructura de Alibaba está dejando de ser una mera apuesta a futuro para convertirse en un negocio real y apalancado.
El tren de la IA está detrás de esta buena evolución. Los productos vinculados a inteligencia artificial han aportado cerca de 1.824 millones de dólares en el trimestre, lo que representa aproximadamente el 35% de los ingresos externos de la nube de Alibaba. Además, el negocio acumula su duodécimo trimestre consecutivo de crecimientos anuales de tres dÃgitos, una racha que confirma que no se trata de una tendencia temporal sino de un proceso de crecimiento sostenido.
La puesta en marcha de nuevas aplicaciones y la expansión de su modelo Qwen se convierten en pilares fundamentales de esta estrategia. Alibaba ha lanzado recientemente su modelo más avanzado, Qwen3.8-Max, con 2,4 billones de parámetros, y ha mejorado notablemente la comercialización de sus productos. Según la compañÃa, más de 250 millones de usuarios ya han probado funciones de compra activadas por IA dentro de su asistente Qwen, lo que abre un canal de monetización directo de la tecnologÃa a través de la propia plataforma de comercio electrónico.
La factura de la inteligencia artificial: mayor gasto y flujo de caja negativo
A pesar de los buenos números en la nube, el coste de la apuesta es enorme. El gasto de capital se ha disparado hasta los 9.975 millones de dólares en el trimestre, un aumento interanual de 75%. Buena parte de ese dinero se ha destinado a la compra de chips, servidores y centros de datos, y la demanda supera con creces la infraestructura disponible. Todo ello ha provocado que el flujo de caja libre se haya tornado claramente negativo, pasando de 2.773 millones de dólares de salida el año pasado a 6.584 millones negativos en este trimestre.
Esta cifra, vista desde fuera, puede asustar a más de uno. Pero la dirección de Alibaba tiene claro que si no invierte ahora, difÃcilmente podrá competir en un futuro en el que la IA será el centro de todo. El punto de equilibrio de la inversión en IA podrÃa alcanzarse en tres años, tal como ha explicado el consejero delegado de la compañÃa. La empresa dispone de un colchón de caja de casi 70.000 millones de dólares y una deuda neta muy manejable, lo que le permite aguantar el tipo mientras intenta rentabilizar su estrategia.
Otra de las grandes esperanzas de Alibaba es el desarrollo de sus propios procesadores. La firma asegura que sus chips de la serie Zhenwu ya están siendo usados por más de 650 clientes en veinte sectores distintos, desde conducción autónoma hasta banca online. Si Alibaba consiguirà reemplazar los chips que compra a terceros por sus propios componentes, los márgenes de nube y los de la propia plataforma de IA mejorarÃan de forma significativa, lo que convertirÃa este ciclo de inversión masiva en la vÃa hacia una rentabilidad sostenible.
Un ecosistema completo de IA: nuevas aplicaciones y alianzas estratégicas
La apuesta de Alibaba por la IA no se limita únicamente a la infraestructura ni a los modelos de lenguaje. La compañÃa ha empezado a expandirse también en otros campos como el audiovisual, con el lanzamiento de aplicaciones capaces de generar música, vÃdeo o contenido interactivo. El pasado agosto, Alibaba presentó HappyShrimp, un sistema capaz de generar canciones completas a partir de una simple descripción textual, e incluso a través de su acuerdo con el grupo Taihe Music, para trabajar la cocreación artÃstica.
Este producto se integra en un ecosistema mucho más amplio que ya incluye Happy Horse para generación de vÃdeo o Happy Oyster para contenido 3D. Alibaba pretende cubrir cada vez más las necesidades de los creadores de contenido, tanto en el mercado chino como a nivel internacional. Alibaba Token Hub, la división que centraliza todos estos desarrollos, está dirigida directamente por el consejero delegado, señal inequÃvoca de que este es un punto estratégico de suma importancia para el futuro del grupo.
La reacción del mercado: entre la sorpresa y la esperanza
La publicación de estos resultados ha provocado una reacción emocionante en el mercado. La empresa comenzó la jornada con una caÃda inicial de cerca del 5% en la bolsa, pero con el paso de las horas logró recuperar casi la práctica de la totalidad del terreno perdido. Este cambio de tendencia se ha producido al comprender que los datos del beneficio, aunque malos, estaban conectados con una clara aceleración del negocio, y especialmente con la fuerte evolución de los ingresos ligados a la IA.
En este escenario, la postura del mercado ya no es solo si Alibaba está gastando demasiado en IA, sino si ese gasto será capaz de colocarse en una posición dominante en el futuro. La dirección de la empresa ya ha mostrado su convicción de que la demanda por la IA se duplicará en los próximos años y que Alibaba está preparado para responder con una infraestructura enorme y una oferta de aplicaciones cada vez más amplia. El tiempo dirá si la apuesta es la correcta.


