Alibaba se está moviendo con paso firme para dejar claro que su futuro pasa por la inteligencia artificial como columna vertebral de su negocio. Más allá de su origen ligado al comercio electrónico, el gigante chino acelera una hoja de ruta donde la nube, los modelos de IA propios y las inversiones estratégicas en startups del sector ocupan el primer plano.
Esta nueva etapa se apoya en un conjunto de decisiones coordinadas: desde la creación de herramientas comerciales basadas en IA para restauración y vendedores online, hasta la participación como inversor clave en salidas a bolsa de empresas de IA en Hong Kong, pasando por alianzas tecnológicas de largo recorrido con otros actores chinos del ámbito creativo y visual.
Un giro decidido hacia la IA: de la venta online a la infraestructura digital
En los últimos trimestres, la dirección de Alibaba ha dejado claro que la prioridad estratégica pasa por convertirse en un proveedor de infraestructura de IA y computación en la nube, más que por depender únicamente del comercio electrónico tradicional. El mensaje es especialmente relevante para los mercados occidentales, incluidos Europa y España, donde los inversores siguen de cerca el reposicionamiento del gigante asiático frente a competidores como Amazon o Microsoft.
La compañía ha anunciado un ambicioso plan de inversión de 53.000 millones de dólares destinados a infraestructura de IA y cloud para los próximos tres años. Este esfuerzo financiero se apoya en los elevados márgenes de su negocio principal de comercio, que mantiene un EBITDA en torno al 44%, lo que proporciona un colchón de liquidez cómodo para afrontar la transición sin tener que recurrir agresivamente a endeudamiento.
Los últimos datos financieros apuntalan este cambio de rumbo. El negocio de la nube, integrado en el Cloud Intelligence Group, registró un crecimiento interanual de ingresos del 34% en el último trimestre reportado, hasta unos 5.590 millones de dólares, con un aumento del EBITDA del 35% (506 millones). Es decir, la división crece con fuerza y, al mismo tiempo, mejora su rentabilidad.
Dentro de esta área, los productos específicamente vinculados a la inteligencia artificial se han convertido en el auténtico motor. Los ingresos procedentes de soluciones de IA llevan nueve trimestres consecutivos avanzando a triple dígito porcentual, reflejando una demanda creciente de modelos y servicios avanzados tanto por parte de empresas chinas como de clientes internacionales.
Uno de los pilares de esta oferta es la familia de modelos de IA Qwen, que se distribuye en modalidad de código abierto. Según las cifras internas, Qwen ha superado los 600 millones de descargas, lo que sitúa a estos modelos entre los más utilizados del mundo y, en algunos casos de uso multilingüe, por delante de alternativas como Llama de Meta. Para el tejido empresarial europeo, que busca alternativas diversificadas a los proveedores estadounidenses, esta consolidación de Qwen abre la puerta a nuevos escenarios de colaboración tecnológica.

MiniMax: apuesta por la IA generativa y la multimodalidad
La aceleración de la estrategia de IA de Alibaba no se limita a la expansión orgánica de su nube, sino que también se articula a través de inversiones en startups especializadas. Una de las piezas centrales es MiniMax, empresa emergente de Shanghái centrada en modelos de IA multimodal y posicionada como uno de los principales competidores chinos de OpenAI.
Alibaba se ha comprometido a actuar como inversor ancla en la oferta pública inicial de MiniMax en Hong Kong, lo que refuerza su papel como socio de referencia en el ecosistema chino de IA generativa. La salida a bolsa está valorada en un rango aproximado de 492 a 538 millones de dólares, con una capitalización objetivo de varios miles de millones de dólares de Hong Kong. MiniMax, fundada en 2022, ya generó en torno a 30,5 millones de dólares de ingresos en 2024, una cifra modesta pero significativa para una compañía aún en primera fase de crecimiento.
Esta relación no se plantea como una mera operación financiera. El objetivo es que las tecnologías de IA generativa de MiniMax se integren en el ecosistema de nube de Alibaba, aprovechando la infraestructura de computación del grupo para escalar servicios dirigidos tanto al mercado doméstico como a clientes globales. Para Europa y España, donde muchos proyectos buscan proveedores alternativos de modelos generativos con capacidades avanzadas en chino e inglés, la alianza podría traducirse en nuevas herramientas accesibles a través de la nube de Alibaba.
En paralelo a su papel de inversor ancla, Alibaba participa en la oferta junto a otros actores institucionales, entre ellos la Autoridad de Inversión de Abu Dhabi. En conjunto, se movilizan alrededor de 350 millones de dólares en capital para la operación, lo que muestra el interés internacional por el desarrollo de una alternativa sólida a los modelos generativos occidentales.
La respuesta del mercado a esta estrategia ha sido, por ahora, constructiva. La acción de Alibaba ha registrado jornadas con subidas cercanas al 2,5%-3% en la Bolsa de Hong Kong, con traslación parcial al premercado estadounidense. Aunque el sentimiento global hacia las tecnológicas chinas sigue siendo prudente, muchos gestores interpretan estos movimientos como una señal de confianza en la capacidad de ejecución del plan de transformación liderado por Eddie Wu.
Meitu: creatividad visual e IA aplicada al comercio electrónico
Además de MiniMax, Alibaba ha cerrado un acuerdo relevante con Meitu, firma tecnológica china conocida por sus herramientas de edición de imagen y vídeo. A través de una obligación convertible de 250 millones de dólares, emitida a comienzos de enero de 2026, Alibaba obtiene el derecho a convertirse en accionista relevante de la compañía a un precio de conversión de 6 dólares de Hong Kong por acción.
El atractivo de la operación reside en la posibilidad de que ambas empresas desarrollen conjuntamente modelos fundacionales y grandes modelos de lenguaje, así como soluciones de generación de imágenes y vídeo específicas para el comercio electrónico. La idea es dotar a los vendedores que operan en Taobao y Tmall de herramientas creativas basadas en IA que simplifiquen la producción de contenidos atractivos, desde fotografías de producto mejoradas hasta clips promocionales automatizados.
El acuerdo contempla que Alibaba promueva preferentemente las soluciones de IA de Meitu en sus plataformas de e-commerce, mientras que Meitu se compromete a consumir servicios de Alibaba Cloud por un valor mínimo de 560 millones de yuanes en un periodo de tres años. Este flujo cruzado refuerza tanto la división de nube de Alibaba como la expansión de Meitu en el ámbito corporativo.
Entre los ejes de colaboración destacan tres líneas de trabajo: la creación de modelos base adaptados al comercio y al marketing digital; el desarrollo de herramientas multimodales que combinen texto, imagen, vídeo y voz; y la puesta en marcha de soluciones dirigidas a automatizar tareas de diseño y producción de contenidos publicitarios. Para el ecosistema europeo de comercio electrónico, estas capacidades podrían traducirse, a medio plazo, en herramientas accesibles vía API o integradas directamente en plataformas asociadas.
De fondo, Alibaba persigue un objetivo claro: enriquecer su ecosistema de servicios para vendedores con tecnología creativa de alto nivel, reduciendo la dependencia de herramientas de terceros y potenciando la diferenciación frente a otros marketplaces globales y regionales.
IA al servicio del comercio local: Amap y los recorridos 3D
La estrategia de inteligencia artificial de Alibaba también se materializa en el terreno, con especial énfasis en el competitivo mercado de los servicios locales y la restauración. A través de su división de mapas y navegación, Amap (conocida también como AutoNavi), el grupo ha lanzado una solución basada en IA que permite a los restaurantes crear recorridos virtuales inmersivos en 3D a partir de simples fotos o vídeos.
La tecnología descansa sobre el modelo de IA visual «Wan» de Alibaba, capaz de reconstruir espacios en tres dimensiones y generar presentaciones de alta calidad sin necesidad de equipos de grabación profesionales. El objetivo principal es reducir drásticamente los costes de marketing y presentación para pequeños y medianos establecimientos, que a menudo no pueden asumir producciones audiovisuales complejas.
En una fase inicial, este servicio se ofrece de forma gratuita a socios seleccionados, con la intención de acelerar la adopción y ganar tracción frente a plataformas rivales. El movimiento supone un desafío directo a Meituan y su ecosistema de valoraciones, reservas y reparto de comida, dominante en gran parte del mercado chino de servicios locales.
Desde un punto de vista de negocio, la iniciativa encaja plenamente con el enfoque «AI-first» impulsado por Eddie Wu, que busca inyectar capacidades de IA en todas las líneas de actividad relevantes. Para los inversores europeos, la lectura es que Alibaba intenta monetizar la IA no solo a través de la nube, sino también mediante aplicaciones muy concretas que mejoren la propuesta de valor de sus servicios al consumidor y a los comercios.
Este tipo de soluciones podría tener, a medio plazo, recorrido fuera de China. En mercados como España, donde la restauración y el turismo tienen un peso notable, la posibilidad de que los locales cuenten con recorridos inmersivos generados automáticamente para mostrar sus instalaciones en plataformas de reservas o mapas podría convertirse en un elemento diferenciador, siempre que las regulaciones de datos y privacidad europeas se integren correctamente en el despliegue tecnológico.
Resultados sectoriales, viajes y refuerzo en Hong Kong
La reorientación hacia la IA llega en un contexto en el que algunas líneas de negocio tradicionales empiezan a mostrar signos de recuperación. El segmento de viajes, por ejemplo, ha experimentado un repunte muy acusado en la plataforma Fliggy durante las festividades del Año Nuevo de 2026, con fuertes incrementos interanuales en reservas de hoteles, ocio y alquiler de coches en el extranjero.
Según los datos divulgados, las reservas de hoteles domésticos aumentaron alrededor de un 280% interanual, mientras que los productos de ocio crecieron cerca de un 270%. El gasto medio por usuario subió en torno a un 30% y las reservas de vehículos de alquiler fuera de China avanzaron más de un 200%. Para Alibaba, estas cifras refuerzan la idea de que el consumo de servicios y experiencias vuelve a ganar fuerza, lo que se traduce en mayores ingresos por comisiones dentro de su ecosistema digital.
En paralelo, el grupo también ha decidido reforzar su presencia física en Hong Kong mediante una inversión inmobiliaria valorada en unos 925 millones de dólares. Este movimiento consolida su compromiso con uno de los principales centros financieros asiáticos y sede clave para las salidas a bolsa de empresas tecnológicas chinas, como la ya mencionada MiniMax.
Desde la óptica europea, la consolidación de Alibaba en Hong Kong es relevante porque refuerza la posición de la ciudad como puente financiero entre China continental y los mercados globales. Muchos fondos e inversores institucionales con base en Londres, Fráncfort o Madrid canalizan su exposición a tecnológicas chinas precisamente a través de este mercado.
La combinación de recuperación en viajes, expansión en IA y movimientos inmobiliarios estratégicos configura un mapa en el que Alibaba intenta diversificar sus fuentes de ingresos, al tiempo que ancla su presencia en los polos financieros que le permiten captar capital internacional de forma eficiente.
Presiones en el comercio electrónico y visión de los analistas
El lado menos amable de este proceso de transformación se encuentra en el negocio principal de comercio electrónico, que atraviesa una fase de presión competitiva intensa. En el segundo trimestre fiscal de 2026, los ingresos del segmento crecieron alrededor de un 5%, hasta unos 247.800 millones de yuanes, pero el beneficio ajustado se desplomó en torno a un 71% y el resultado operativo cayó desde unos 35.200 millones a 5.400 millones de yuanes.
La erosión de márgenes se explica por la guerra de precios y promociones frente a actores como PDD Holdings, JD.com o la plataforma Douyin de ByteDance. Programas de subsidios masivos, como la iniciativa de «10.000 millones» puesta en marcha por Alibaba, han impulsado el volumen pero han dejado huella en la rentabilidad, con un flujo de caja libre que llegó a terreno negativo y un incremento del gasto en inversión cercano al 80%.
En este contexto, el reciclaje de recursos hacia proyectos de IA, nube e inversiones estratégicas pretende compensar la ralentización del núcleo de comercio electrónico y abrir vías de crecimiento de mayor valor añadido. La clave estará en que los retornos de estas apuestas tecnológicas consigan equilibrar, a medio plazo, la presión sobre los márgenes del negocio minorista.
Pese a las dificultades, el sentimiento del consenso de mercado sigue siendo mayoritariamente positivo. Algunos proveedores de análisis, como Morningstar, otorgan a la acción las máximas calificaciones, con un valor razonable que se sitúa claramente por encima de los precios actuales de cotización. Se manejan objetivos de precio medios en una horquilla en torno a 190-205 dólares por título, lo que implica un potencial de revalorización cercano al 30%-40% desde niveles recientes.
En términos de valoración relativa, Alibaba cotiza con un ratio precio-beneficio (P/E) futuro situado aproximadamente entre 16 y 21, por debajo tanto del promedio del S&P 500 como de competidores directos como Amazon. Si se cumplen las previsiones de beneficio por acción para 2027, que apuntan a incrementos de alrededor del 50%, muchos inversores europeos y españoles podrían ver en el valor una forma de exposición a la IA china a múltiplos considerados razonables.
Tomando el conjunto de movimientos recientes, Alibaba está ejecutando una transición compleja en la que combina presión en su negocio tradicional con una apuesta muy decidida por la inteligencia artificial, la nube y las alianzas estratégicas. Las inversiones en MiniMax y Meitu, el despliegue de soluciones como Amap con recorridos 3D, y el impulso de modelos propios como Qwen indican que el grupo quiere situarse como uno de los actores centrales de la infraestructura de IA a nivel global. Para los mercados europeos y para España, esta evolución configura un escenario en el que Alibaba podría pasar de ser percibida principalmente como una plataforma de comercio electrónico a ser vista como un proveedor clave de capacidades digitales avanzadas, con todas las oportunidades y riesgos que ello conlleva.
