Los últimos resultados de Alibaba han reavivado el interés del mercado: tras la publicación, la acción llegó a moverse con fuerza al alza y los analistas pusieron el foco en el binomio IA + nube como principal motor del grupo, según análisis sobre cómo hace negocio Alibaba.
En paralelo, la compañía ha acelerado su hoja de ruta tecnológica con recortes de precios en productos clave, avances en modelos de IA y señales de que quiere controlar más piezas del ecosistema, incluido el hardware y servicios como Alipay, una apuesta con la que busca ganar tracción frente a una competencia creciente.
Resultados y reacción del mercado
Alibaba reportó ingresos de 247.652 millones de yuanes (+1,8% interanual) y un beneficio neto de 43.110 millones de yuanes (+78%). Este salto en el beneficio estuvo impulsado por plusvalías y la venta de activos como Trendyol, mientras que el Ebitda ajustado retrocedió un 10,6% por el mayor esfuerzo inversor y el empuje del comercio instantáneo.
Por divisiones, la nube fue el gran tirón: facturó 33.400 millones de yuanes (+26%), acelerando frente al trimestre previo y superando las previsiones que manejaba el mercado. El comercio en China avanzó un 10% hasta 140.072 millones de yuanes, las operaciones internacionales (incluida AliExpress) crecieron un 19% hasta 34.741 millones, y otras áreas como Cainiao o Freshippo 28%, hasta 58.599 millones.
La recepción bursátil fue positiva: la acción llegó a 13% subiendo en Wall Street a media sesión y rondó el 10% en Hong Kong en su mejor jornada en meses. Aun así, persisten cautelas entre inversores por los riesgos del mercado chino, con salidas recientes de grandes firmas y el recuerdo de episodios de volatilidad que invitan a la prudencia.
Entre los expertos, gana peso la idea de una “doble vía”: la IA y la nube impulsan crecimiento escalable, mientras que las actividades más expuestas al consumo en China conviven con una competencia de precios intensa. Algunas casas de análisis ven a Alibaba como uno de los mejores habilitadores de IA en el país por su capacidad de combinar infraestructura, modelos y servicios.
IA y nube: del código abierto a los ingresos

La demanda de soluciones de inteligencia artificial impulsa el negocio cloud: los productos vinculados a IA encadenan ocho trimestres con crecimientos de triple dígito, con un peso cada vez mayor en clientes externos y el modelo propio Qwen como punta de lanza.
Para ganar adopción, Alibaba aplicó un drástico 97% de recorte en la API de Qwen-Long, un movimiento que refleja la guerra de precios en China y la estrategia de orientar la oferta a clientes corporativos. La compañía confía en que la escala y la integración con su nube faciliten la monetización a medio plazo.
En el frente de producto, el grupo actualizó su modelo de generación de vídeo Wan2.2-S2V, capaz de convertir retratos en avatares que hablan o cantan. El terreno, no obstante, se ha vuelto más competitivo con el empuje de gigantes como Google y actores locales como Kuaishou, en un contexto marcado por el rápido ascenso de nuevos desarrollos como DeepSeek.
La inversión acompaña esta ofensiva: el último año destinó más de 100.000 millones de yuanes a infraestructuras y proyectos de IA y ha anunciado planes para dedicar al menos 48.600 millones de euros en los próximos tres años. Eddie Wu sostiene que estas inversiones ya están dando “frutos tangibles” y que la combinación de nube e inteligencia será, junto al comercio electrónico, el otro gran motor del grupo.
Hardware y chips: paso adelante en la autonomía tecnológica

Alibaba ha presentado un chip propio para tareas de IA, producido en una fábrica local y pensado para ejecutar modelos preentrenados. La compatibilidad con el software usado habitualmente con hardware de Nvidia puede facilitar su despliegue, mientras la compañía busca reducir dependencia de proveedores occidentales.
Aunque los semiconductores chinos aún se enfrentan a retos de rendimiento y estabilidad, el paso es estratégico: el objetivo es abarcar más capas del ecosistema, del hardware al software. El apoyo público —con fondos dirigidos a IA y semiconductores— y la reacción del mercado sugieren que controlar la pila tecnológica completa podría convertirse en una ventaja competitiva si el plan madura.
La foto que deja el trimestre es la de un negocio que vuelve a enganchar al mercado gracias a la nube y a la IA, que ajusta precios para ganar tracción y que explora el terreno de los chips propios, mientras encara una competencia feroz y un entorno regulatorio exigente; el reto ahora es transformar el impulso tecnológico en crecimiento rentable sostenido sin perder de vista la disciplina operativa.
