Las aplicaciones de mensajería y las plataformas de pago instantáneo se han convertido en herramientas cotidianas que nos facilitan la vida, pero también en el blanco perfecto para los ciberdelincuentes. En las últimas semanas, ha resurgido con fuerza una estafa conocida como el «timo del céntimo», que utiliza Bizum para engañar a los usuarios y vaciar sus cuentas bancarias. El método es tan simple como peligroso: una solicitud de cobro de tan solo 0,01 euros que, al ser aceptada, abre la puerta a cargos masivos.
La confianza que tenemos en servicios como Bizum, sumada a la inercia de aceptar notificaciones sin pensarlo dos veces, es el caldo de cultivo perfecto para este fraude. La última víctima que ha destapado el caso en la red social X, bajo el usuario Papá en apuros (@Padre_en_apuros), relató cómo recibió una petición de cobro de un céntimo durante la madrugada, supuestamente a nombre de Amazon. Por suerte, la solicitud caducó antes de que pulsara «Aceptar», pero no todo el mundo corre la misma suerte.
¿Cómo funciona el timo del céntimo?
El engaño comienza con una notificación en el móvil: una solicitud de Bizum por un importe irrisorio, normalmente un céntimo de euro, que aparece bajo el nombre de una empresa conocida como Amazon. La cantidad es tan baja que muchos usuarios piensan que se trata de un error o de una verificación rutinaria del banco, y pulsan el botón de aceptar sin leer los detalles. Ese es el error fatal.
Al aceptar ese cargo mínimo, la víctima no está realizando un pago único, sino que está firmando digitalmente una autorización de vinculación de cuenta para pagos recurrentes. Es decir, está dando permiso a los estafadores para que, a partir de ese momento, puedan realizar cargos automáticos sin necesidad de nuevas contraseñas, códigos SMS ni doble autenticación. La normativa bancaria PSD2 permite que, una vez autorizado el primer pago, el sistema reconozca al comercio como de confianza y no pida más verificaciones.

Las fases del robo: de un céntimo a cientos de euros
Una vez que los delincuentes consiguen la vinculación, actúan con rapidez. En cuestión de minutos, comienzan a emitir cargos consecutivos de entre 100 y 500 euros, sin que el banco solicite ninguna confirmación adicional. El afectado que denunció el caso en redes explicó que, tras hablar con su entidad, comprobó que el intento de cobro se había realizado, aunque él no llegó a aceptarlo. Los cargos se suceden de forma ininterrumpida hasta dejar la cuenta vacía.
La clave está en que el usuario, al aceptar el céntimo, activa un protocolo de transacciones iniciadas por el comercio, similar al que usan plataformas como Netflix para cobrar sus suscripciones. Por eso, el banco no retiene los cargos posteriores ni pide más códigos: asume que ya diste tu consentimiento. Los estafadores suplantan a Amazon, pero podrían usar cualquier otra marca que inspire confianza.
¿Cómo protegerse y qué hacer si has caído?
La recomendación de los expertos en seguridad es tajante: rechazar cualquier solicitud de cobro por Bizum que no hayas generado tú mismo en ese momento, sin importar la cantidad ni el nombre que aparezca. Si ya has aceptado el céntimo, debes actuar de inmediato: dar de baja la tarjeta bancaria asociada, contactar con tu banco para anular la autorización de pagos recurrentes y presentar una denuncia. También es recomendable revisar los movimientos de la cuenta para detectar cargos no autorizados.
Este fraude se ha viralizado en redes sociales y ya está activo en España. La Policía Nacional y la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) han emitido alertas advirtiendo de esta práctica. No te fíes de cantidades ridículas: un céntimo puede costarte cientos de euros. La mejor defensa es la desconfianza y la revisión cuidadosa de cada notificación que recibas en tu móvil.
